Sois buena gente, cuando seáis mayores os daréis cuenta que ese es el mejor piropo que se le puede decir a una persona, os daréis cuenta cuando después de luchar por abriros camino en la vida, después de haber quemado la hoguera de las vanidades, seáis padres y queráis  que vuestros hijos sean eso, buena gente.

La buena y la mala gente la encontraréis en todas partes, con todo tipo de ideas, con diferentes formas de pensar, con diferentes colores que sentir y en ellas descubriréis a las personas con las que vale la pena compartir la vida.

Ser buena gente es algo que sale de dentro, pero también se forja especialmente ante las dificultades. Cuando eres mayor la vida se complica, la política, las dudas o no religiosas, los planteamientos sociales y otras tantas cosas que vas descubriendo que te enriquecen pero a veces te hacen la vida más difícil.


Ahora entre la niñez y la adolescencia todo es más sencillo, y menos cosas te diferencian de tus compañeros de clase, pero vosotros seguramente ya habéis notado que en algo sois diferentes.

Ellos sienten por unos colores que les dan victorias,  adoran a unos ídolos que todo el mundo dice que son muy buenos, cada lunes cuando llegan a clase os cuentan sus grandezas y  entre semana van pronto a casa porque su equipo juega la Champions.

Vosotros apenas tenéis motivos para celebrar victorias y desde que se retiró Raúl Tamudo, os cuesta encontrar un ídolo cuya camiseta repetir cada año. Pero eso da igual, habéis aprendido que lo verdaderamente importante en el futbol, como en la vida, no es quién es el mejor sino quién siente más, quién se sacrifica más, quién sabe aguantar mejor el sufrimiento sin desfallecer y además  hacerlo de forma alegre, contentos y orgullosos.

Vosotros  Maribel, Pepe e Irene, me acompañáis con vuestra madre al Estadio semana a semana y juntos cantamos nuestro himno y gritamos ¡que bonito es, que bonito es, cuando  salgo de casa para ir al Estadio! Y nos ponemos nuestras bufandas y cuando ganamos, ganamos todos juntos y cuando perdemos también.

Vamos con la ilusión de la victoria pero si perdemos nos reforzamos en los colores y el lunes vais siempre orgullosos al colegio y a la semana siguiente cuando vamos a ver a  Pepe jugar con su equipo le aplaudimos su chut potente, su forma de sacar las faltas siempre con el numero 21 en la espalda.

También vosotros os habréis hecho la misma pregunta que yo me hice un día, ¿Por qué somos del Español? y tampoco vosotros encontraréis una respuesta lógica. Lo que puedo aseguraros es que como vuestro padre y vuestra madre, además de buena gente que la hay en todas partes, formáis parte de un sueño maravillosamente minoritario diferente y especial que se llama Español.

JOSÉ MARÍA FUSTER-FABRA 

Abogado perico.

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3 COMENTARIOS

  1. Totalmente de acuerdo con el artículo que enviaré a mi mujer,Laura, mis hijos :Alberto,Ana,Jorge,Fernando y Eduardo y que explicaré a mis nietos : Guillermo,Carlos,Enrique y Albert
    (Por cierto, todos pericos).

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