Cubierto el primer tercio del campeonato. Jornada 14 de 42. El RCDE comenzó como un purasangre de carreras, así reza el tópico hípico, a todo trapo, más en cuanto a resultados que a juego, y se detuvo con parada de burro. Tras el empate en el campo del Fuenlabrada, cuando el partido parecía cerrado a nuestro favor, llegaron los tropiezos contra el Barça B (la franquicia gerundense del club azulgrana), especialmente dolorosa, y contra el Leganés en Butarque: sin duda la mayor pifia hasta ahora, un partido para olvidar. De modo que no sabe uno si el equipo atraviesa un bache pasajero o está inmerso en una crisis duradera. Sólo hay una forma de despejar la incógnita: ver qué hacen nuestros chicos en las jornadas venideras.

Respira uno aliviado cuando Darder ejecuta un buen movimiento en el interior del área, deja al defensa del Real Zaragoza sentado en la hierba y dispara con efecto al palo para sortear al portero. El balón toma el camino correcto y besa la red. Es el 2-0. El gol de la tranquilidad a falta de unos 10 minutos en un partido trabado, sin brillantez y con muy pocas ocasiones. Un partido con nervios: los del rival, a cola en la tabla, y los propios, agarrotados nuestros jugadores por los malos resultados precedentes y con imperiosa necesidad de ganar. Que urgía una victoria lo demuestra que tras el 2-0, Diego López abandona la portería para correr a abrazarse a Darder y a los demás. Como en uno de esos goles que vale un título.

Con todo el primer gol, el de Óscar Gil, tuvo la virtud de abrir la lata. La factura de ese gol me gustaría, pensé al momento, que se convirtiera en símbolo de una actitud, la que muchos queremos para el equipo en lo que resta de competición. No fue lo que se dice un gol bonito, un bello remate, pero sí fruto de una actitud positiva, peleona, de casta, coraje y arrojo. Óscar Gil remata en primera instancia a bulto, le regresa el balón rebotado y lo intenta de nuevo, con toda el alma. Ese balón tenía que entrar en la portería sí o sí. Y entró.

A lo que vamos, tras las primeras 14 jornadas el equipo figura en el puesto 3º de la clasificación, con 8 victorias, 3 empates y 3 derrotas y un total de 27 puntos, sumando, o mejor restando, un empate y dos derrotas en las tres últimas jornadas: un birrioso balance de 1 punto de 9 en disputa. Por detrás de Mallorca (29 puntos) y Leganés (28). En esas tres jornadas también estropeamos el extraordinario registro defensivo con 5 goles que se suman a los 2 goles encajados en 11 jornadas y cedemos, acaso temporalmente, el honorífico galardón de equipo menos goleado de la categoría. Siendo terceros ocupamos, no fue una profecía sino un error garrafal del anterior palote, el puesto nº 23 de la tabla, cuando hay que aspirar a ser el 21º o, a mucho tirar, el 22º y evitar de ese modo la infernal lotería de la promoción.

¿Bastaría con replicar estos resultados del primer tercio de la liga en los dos tercios restantes para obtener el codiciado ascenso? Si miramos la clasificación definitiva de la competición 2019/2020, la respuesta es afirmativa. Subieron Cádiz y Huesca con 70 y 69 puntos respectivamente. Si multiplicamos nuestros 27 puntos actuales por 3 el resultado es 81. Nunca se me dieron muy bien los números, pero por edad pude escapar del truño ése de la Ley Celaá, de la ministraá indocumentaá, con la que pretende arruinar el nivel de exigencia y aprendizaje en la escuela pública e hipotecar a futuras generaciones de alumnos (me preocupan primero que todo los periquitos), que pasarán de curso con todas las materias suspendidas, chúpate ésa, para convertirlos en desmotivados y perpetuos perceptores del Ingreso Mínimo Vital y, cómo no, en votantes de PSOE y Podemos. Ésa, me temo, es la siniestra finalidad de esa canallada de ley.

La prueba del nueve la tendremos pronto. Hemos de enfrentarnos en las próximas jornadas, 17 y 19, al Sporting de Gijón y al Almería, que andan detrás mordisqueándonos el culito, en particular el conjunto andaluz, que nos tiene a tiro con dos partidos menos y que lleva una racha de victorias escalofriante. Uno se consuela pensando que también los Mallorca, Leganés, Sporting y Almería, o Rayo, tendrán sus baches, como lo hemos tenido nosotros, esos tres o cuatro partidos tontos que ha de aprovechar el RCDE para sumar puntos, abrir brecha con sus perseguidores y encarar con serias opciones el tramo final del campeonato.

Javier Toledano Ventosa

Perico de Los Palotes

Peñista en Doctor Gert


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