Aquí 23 no es ni el mítico dorsal de Tamudo, ni la temperatura ambiente, ni el número de puntos que luce el RCDE en el tablero tras derrotar a domicilio por un contundente 0-3 al CD Málaga… propiedad de un jeque que ha amenazado públicamente al Presidente Macron por el horrendo crimen de comprometerse ante la ciudadanía a combatir sin descanso el terrorismo islamista tras el último atentado, degollamiento y decapitación incluidos, en la catedral de Niza. Un tiparraco de ese jaez puede ser en España dueño de un club de fútbol profesional: para mear y no echar gota. Todo vale, nada extraño por otra parte, pues es sabido que José Montilla desempeñó, en tiempos, el codiciado cargo de presidente de su comunidad de vecinos. Me dicen que fue incluso alcalde de Cornellá, Ministro de Industria y Presidente de la Generalidad de Cataluña, pero o es una leyenda urbana o me están tomando el pelo… no es posible que el destino sonriera de ese modo a semejante nulidad.

23 es el puesto que ocupamos en la clasificación. Somos, por el momento (viernes, día 06 de noviembre de 2020), el líder de la Segunda División. Es decir, cabeza de ratón. Pero según cómo se mire, somos el último de Primera, cola de león. Lo dicho: el 23º, no el “veintitresavo”, que diría la ministro (ministra o ministresa) Irene Montero, sino el vigesimotercero. Si poco antes de comenzar la liga me dicen que en 10 jornadas, mis chicos sumarían 23 puntos de 30 posibles, que tendríamos a 4 al tercer clasificado (Mallorca, con 19), que es el primero en disputar la promoción, y a 8 al séptimo (Cartagena, 15 puntos), que ya quedaría fuera de ella, y que sólo llevaríamos en contra un gol encajado, habría dicho que me están vacilando. Lo cierto es que el equipo transmitió una deplorable impresión en la temporada anterior y especialmente bochornosa en el tramo final y coronavírico. Las expectativas, a raíz de la debacle, no eran muy halagüeñas. Y ya había quien nos colocaba directamente en 2ªB sin bajarnos del autobús.

Puede que tengamos una plantilla de calidad superior a la del resto (por otra parte, casi la misma que naufragó estrepitosamente en la campaña precedente), y que ya hemos obtenido prácticamente la misma puntuación en 10 partidos que en los 38 de la anterior, pero para mí tengo que la clave está en la solidez defensiva acreditada hasta la fecha: un solitario gol en contra… en casi 950 minutos de juego (computadas también las prolongaciones). No quiero echar las campanas al vuelo, pero si vencemos al Lugo y mantenemos la portería imbatida, empezaré no a soñar, si no a creer. Y estaríamos hablando de la jornada 11, es decir, apenas consumida una cuarta parte del campeonato, 42 jornadas). Ahí está el busilis de la cuestión: ¿Podremos mantener éste o parecido nivel a lo largo de toda la campaña? Miau… está por ver.

Echando un vistazo a la tabla clasificatoria (esa tabla hipotética en la que figuraríamos en el puesto 23), sorprende la trayectoria del 12º, que no es “doceavo”, querida Irene, si no duodécimo, y que no debes confundir con “duodenal”. No sabe uno qué diantre les pasa, y poco importa en el fondo, pues me chifla que nuestros “adorables” vecinos coleccionen todos los problemas del mundo, víctimas de una suerte de delirium tremens colectivo y que estén metidos en un atolladero lleno de barro. Ya lo dijo el sabio: el infierno de unos es el paraíso de otros.

Aquello es una casa de locos. El desparrame total. Que si hay una moción de censura en marcha. Que si Bartomeu llama a la Guardia Civil para no se sabe qué. Que si dimite. Que si los de la ANC quieren poner a un tal Víctor Font (¿por qué no a Vigo Tontensen,digo Mortensen?) al frente del club para politizarlo más si cabe, como si lo estuviera poco. Que si se presenta Laporta. Que si se va Messi… no, que se queda. Que negocian con los jugadores un recorte salarial de unos 200 millones de euros, ahí es nada. Que si están a puntito para un concurso de acreedores. Que si patatín, que si patatán. Aquello es la casa de tócame Roque y para estar en el secreto del asunto se necesitan un croquis y un manual de instrucciones. Pero mi interés no da para tanto, de modo que con su pan se lo coman. Además, no puedo ayudarles, pues no soy licenciado en socio-psiquiatría de masas.

Consustancial a un segmento muy numeroso de la afición “duodécima” es el deseo y la búsqueda de la aceptación social, eso que llaman “confundirse con el paisaje”. Por lo tanto su identificación con los colores obedece a un proyecto meditado, más o menos, y supeditado a un fin. Es cálculo y optimización de resultados. Puro interés. “Soy feo y tonto del culo, pero si me hago culé me integraré en el gran mundo y me recibirán con palmaditas en un palco del Liceo”. Por ello se mueven en coordenadas muy distintas a las del común de la afición perica. Viven en otra dimensión: físicamente cerca, espiritualmente, por así decirlo, muy lejos.

A nosotros no nos aguarda ningún tipo de recompensa. No buscamos el aplauso de nadie. Y la aceptación social, en el sentido de “estado de opinión oficial promovido por las instituciones” nos importa un bledo. Por lo tanto, la mayoría de los pericos lo somos porque queremos, porque nos sale de las narices, y a sabiendas de que nuestra militancia no rinde dividendos. Ahora somos el club 23º, pero se trata de aguantar el tirón y terminar el campeonato en esa posición. O a mucho tirar el 24º, firmo ya, y evitar a ser posible la traidorzuela rifa de las promociones.

PD.- Un fuerte y perico abrazo a Robert Hernando. Honor y gloria y a marcar el gol de tu vida.


Comentarios

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2 COMENTARIOS

  1. Como siempre, entretenido y simpático su artículo Don Javier.
    Pero permítame una pequeña corrección. Imposible a día de hoy ser el 23, en realidad siguiendo su teoría seríamos el 21, número de la mitología perica ya que en primera división hay 20 equipos.
    Un cordial saludo.

  2. patinazo total de perico de los palotes. en una primera lectura se me pasó, pero es cierto, somos el 21, y no nos venga con la excusa de que mejor así, que sin jugar siquiera hemos subido dos puestos en la tabla, que no cuela. si acabáramos el 23 o el 24, jugaríamos el play off y eso prefiero ni pensarlo. pero soy optimista, hoy se ha sufrido, peleado y ganado contra un equipo muy físico. mejor el puesto 21 que el 23.

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