Quizás los más viejos del lugar se acuerden de la fotografía que adjuntamos en este artículo. La guerra civil complicó la vida de muchas personas. Como es de suponer, el RCD Español no fue una excepción. La guerra significó la pérdida de muchos socios. De ambos bandos. A día de hoy las cosas son diferentes, pero en aquel momento, las circunstancias obligaron a que solo se pusiera el nombre de las personas asesinadas del bando nacional y no los del bando republicano que fallecieron en el frente y eran socios del Español.

Monumento a los Caídos del RCDE, situado en el gol sur de Sarriá.

Antes de proseguir con el monumento hagamos un breve repaso a lo sucedido durante la guerra civil. A finales de diciembre del 1937 tuvo lugar el último partido de fútbol. En aquel momento se tenía miedo que el club pudiera desaparecer. Para remediarlo se movieron algunos hilos. En el boletín que publicaba el “Frente Popular” se publicó el siguiente escrito:

“A fin de que el Club Deportivo Español pueda seguir sin interrupción alguna su normal funcionamiento, los empleados del mismo, Ramón Trabal, Manuel Cuevas, Jaime Casamitjana, Marciano Martínez, Nicolás García-Cano, José Camarasma, José Palau, Juan Huertas, Manuel Huertas, Luis Gamito (el inolvidable Pasabalón), Patricio Caicedo, y los jugadores Crisanto Bosch, Pedro Solé y Jorge Quesada, por todos sus compañeros, se han incautado del Club, que ha sido puesto bajo la tutela de la Unión General de Trabajadores (UGT), habiéndose designado a los compañeros Manuel Cuervas, para el cargo de tesorero-contador; Ramón Trabal, para secretario; Jaime Casamitjana, delegado de los empleados, y el jugador Crisanto Bosch delegado de los jugadores.


Debiéndose, no obstante, designar a un socio para que en representación de todos los socios del Club forme parte del Comité, se ruega a los mismos se reúnan entre ellos, a fin de que acuerden el compañero en quien recaiga el nombramiento, haciéndolo así, debido a que, por las actuales circunstancias, no es posible la celebración de una asamblea general.

Se comunica igualmente a los socios, que a partir del lunes 10 del corriente, se pasará el cobro a domicilio de los carnets correspondientes al mes de agosto corriente, los que irán firmados por los compañeros Cuervas y Trabal”.

Crisanto Bosch fue el que dio la cara durante los meses que quedaban para finalizar la guerra. Si bien es cierto que Ramón Trabal fue el dirigente del club durante esos meses, su clara significación política impedía que pudiera dar la cara. Por eso Bosch lo
sustituyó públicamente, pues para los dirigentes republicanos catalanes sólo era un jugador de fútbol y, por ello, no era peligroso.

Volvamos al monumento a los caídos. Este estaba situado en el gol sur del estadio de Sarriá. Rendía homenaje a los 63 socios nacionales fallecidos durante la guerra civil. Como hemos dicho anteriormente, a día de hoy nos faltarían nombres. Eran otros tiempos.

César Alcalá.

Periodista e historiador perico.

 

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3 COMENTARIOS

  1. Siempre se agradecen datos que uno desconocía, pero no acabo de entender la info relativa a que nuestro club fue incautado y puesto bajo tutela del sindicato UGT… no acabo de comprender esa circunstancia: ¿Quiere decirse que el RCDE (o mejor CDE, sin la R de Real, habida cuenta del momento histórico) pasó a ser algo así como una sectorial del citado sindicato?…

  2. Si se pudieran encontrar los nombres de todos las y los faltantes se podría hacer una placa, o más sencillamente una página web, con la lista de todos por orden alfabético y sin mencionar ni el bando ni nada que pueda remitir a una ideología política cualquiera.
    Quizás si no juntaramos algunos para crear un crowfunding para lograr este cometido podríamos lograrlo…

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