En una entrevista con L’Esportiu, el mediocentro balear reconoce sus problemas y como sufrió la presión la temporada del descenso. “El año pasado nos pasaron muchas cosas: cambios de técnicos, de sistema, un mal arranque. No son excusas porque por plantilla y jugadores teníamos equipo por no bajar. No estuvimos al nivel. ¿Si me siento señalado? Tuve un alto grado de responsabilidad. Era un jugador que tenía que ser importante y no lo fui. La presión, en cada partido, era muy grande y no estuve a la altura”.

Respecto a la posibilidad de irse del Espanyol fue claro y asegura que nunca tuvo la intención de abandonar el club. “He tenido ofertas para irme pero tendría que haber sido una cosa estratosférica por dejar la Espanyol a Segunda y siendo de la casa. Después hablamos con el club para arreglar el tema del contrato y para ver en qué los podía ayudar. Si me hubieran dicho de marchar, no quería ser un impedimento por el club. Estoy contento de estar aquí, que es lo que quería.Visto lo que hice la temporada anterior es normal que la gente tuviese dudas de mi rendimiento en Segunda. No estuve a la altura. Fallé a muchísima gente. El primero, a mí mismo. Reconozco que estuve muy mal. Soy una persona a quien la cabeza y el tema psicológico ha comido el talento. La temporada pasada toqué fondo psicológicamente y era el momento de hacer un paso adelante. No es fácil hacer este cambio y entiendo que la gente me quisiera fuera del club. Yo era el primero que no confiaba en mí mismo. Cuando yo no confiaba en mí mismo no podía pedir a la gente que confiara en mí. He trabajado por con­fiar en mí mismo y puedo hacer, ahora, que la gente confíe en mí. Sé que si perdemos tres o cuatro partidos volverán las críticas, pero estoy en un proceso en que estoy preparado por el que pueda venir, sea bueno o malo. Espero acabar la temporada con un ascenso y así sellar mi deuda con la afición”.

Cuestionado por el nivel de la plantilla afirma que “los jugadores no éramos tan malos como se pensaba la gente y ahora no somos tan buenos como se lo piensan. El técnico ha sido muy inteligente. Sabía cómo estaba el equipo psicológicamente. Hacer el cambio que ha hecho, desde el pri­mer día de pre­temporada, se ha visto un equipo nuevo, motivado y con ganas. El trabajo psicológico del entrenador ha sido muy importante. Somos personas antes de que futbolistas y él lo ha visto”.

Por último, hablando sobre la competencia en la medular dice que siempre que exista una rivalidad sana es bueno para el entrenador. “Fran Mérida ha tenido un gran nivel en las primeras jornadas. Es un jugador espectacular y, para mí, titularísimo dentro de nuestro equipo. Es un jugador con mucha experiencia y que se sabe adaptar a varias situaciones. Pero no solo es Fran, sino que también están Pol Lozano y Keidi. Sabes que si haces un partido malo está fuera del once y esto, por un equipo que quiere subir, es buenísimo. Es muy diferente saber que jugarás tanto sí como no. Entrenas diferente. Tienes que estar muy alerta por no perder el lugar”.


Comentarios

Comentarios

Artículo anteriorEl Femenino cae derrotado en Badajoz (1-0)
Artículo siguienteOriginal manera de presentar el Fuenlabrada-Espanyol

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre