La Contra Deportiva cumple un año. No puedo más que felicitarles, además de por el aniversario, por el excelente trabajo realizado que augura muchos cumpleaños por delante.

La efeméride me lleva a pensar que haría yo con un año, pero como ni siquiera yo haría nada interesante, he tirado de hemeroteca para ver cómo le iba por aquel entonces a nuestro glorioso Español. Temporada 71-72: primera alegría. Resulta que en Sarriá le endosamos un 3-0 a los vecinos culés con un once en el que ya figuraban el gran Dani Solsona y el no más pequeño Roberto Martínez, dirigidos por el mítico Santamaría. Los dos últimos nacionalizados, cuando desde Barcelona alumbrábamos nuevos españoles, igualitos que los “nous catalans” de ahora. Perdón que me voy del tema.

Como esto es más divertido que la segunda temporada del procés, me voy a cuando yo tenía diez años. El equipo gana los cinco primeros partidos seguidos de liga, pero acabó finalmente en ese puesto de liga, el diez. Le ganamos en casa y a domicilio al Real Madrid, al Athletic también en San Mamés, y al Barça en Sarriá. Increíble, ¿verdad? No tanto si vemos que la columna vertebral la componían en la portería Urruti (qepd), Verdugo en la defensa, Zúñiga en la medular, y el gran capitán Rafa Marañón de ariete.


Vamos a mis veinte primaveras. Con Luis Aragonés en el banquillo, le metemos un 3-1 a su equipo del alma, el Aleti, e idéntico marcador a sus vecinos de Chamartín. La leyenda españolista que nos dejamos ganar ante los blancos, se demuestra más falsa que la leyenda negra española. Si les digo que Mino era el central titular, me creerán en que era un equipo con más músculo que talento. El teutón Wolfram Wuttke ponía más fuerza, y el toque venía de Francisco, Gay y Orejuela.

La temporada 2001-2002 fue tan anodina como mis treinta años, en los que ya no eres joven, ni tienes el respeto ganado de ser un señor pese a que ya reunía condiciones. Como condiciones tenía la plantilla perica, con el clan argentino capitaneado por nuestro Pochettino, Sergio, Arteaga, Lardín y Don Raúl Tamudo, casi ná. Pues ná hicimos. No nos sentaba bien jugar en el Olímpico, sería por el nombre.

Celebré mis cuarenta años en el verano del 2010 como el Español, levantando copas. Y es que nos dio por ganar trofeos locales de pretemporada. El nuestro a la Sampdoria, el Carranza al Aleti, y los de Tarragona y Palamós a los anfitriones, que el deporte no atiende a cortesías. Y descortés sería por mi parte seguir contándoles mi vida en blanquiazul. Sólo espero que para mis cincuenta el Español tenga a bien regalarme un trofeo importante, que ya toca, y que La Contra Deportiva lo narre.

César Carro

Perico Madrileño

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