Cuando todavía no he salido de mi pasmo emocional al conocer la noticia de la posible infidelidad de Enrique Ponce a su bellísima y elegante esposa Paloma Cuevas, entro en barrena tras un emocionante Real Sociedad vs. RCD. Espanyol.

 Hace justo un año, y con el mismo rival, la alegría de la pericada era indescriptible. Se había producido la carambola de ganar a la R. Sociedad y que el Athletic Club no puntuara en Sevilla. Después de 13 temporadas, volvíamos a una competición que nos debe dos Copas. Y, sin embargo, nos encontramos en el minuto 90 del partido RCD Espanyol vs. R. Sociedad de 2006, previo al gol de Corominas. Aquel gol de Coro nos devolvió la vida. Aún recuerdo al salir del Estadio Olímpico el comentario de mi buen amigo Santi, otro sufrimiento así y no lo superamos. Y la providencia está siendo generosa. Esta temporada de confinamiento vamos tomando conciencia del desastre que se nos viene encima, como diría Luis Fonsi, despacito.

No sé si Mr. Chen es un gran empresario en su país, China. Pero de China últimamente sólo vienen que desgracias con el ocultismo propio del régimen. A la pandemia importada del comunismo chino, tenemos el virus instalado en nuestro propio gobierno social comunista que a su ineptitud para gestionar la epidemia vírica se suma su incapacidad para gestionar la grave crisis económica que este virus nos ha traído. Y no quiero pensar cómo vamos a salir adelante con el panorama social y económico que se presenta de cara a la temporada 2020-21.

Mirar atrás no nos conduce a nada. Todos sabemos lo mal que se ha planificado la temporada desde la misma mala negociación de quien fue el entrenador que nos devolvió a la Europa League hasta un despido sorprendente a falta de pocos partidos. En nuestro amado y sufrido Club siempre han sucedido fenómenos propios de Cuarto Milenio. Quizá Iker Jiménez algún día se atreva a hacer un monográfico. Hoy sólo nos queda confiar en la nueva Dirección General del Club. Si tenemos la paciencia adecuada que marcan los tiempos, José María Durán puede hacer del RCD Espanyol lo mismo que hizo del Getafe CF. Un equipo recogido en segunda y que disputa los puestos de honor a los grandes de la Liga.

Con la esperanza en que el maestro Enrique Ponce nos deleite con sus mejores tardes en el albero y regrese al sentido común con su guapísima esposa Paloma Cuevas, también espero que el sentido común se instale en este Club de sinsabores y consigamos regresar a la élite del fútbol español en la temporada más difícil de las últimas décadas.

Javier Belsa

Socio 2.427



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