TOMAS GUASCH.- El mundo perico cobija seres tan extraordinarios como el doctor Carlos Bardají, ángel de los niños aquí y en cualquier parte del mundo. Socio del Espanyol -le viene de familia, un emocionado recuerdo a su padre, don Carlos, pediatra que fue de mi familia- su historia es maravillosa y más. Lean. Pásmense.

Desde hace muchos años el doctor y su gente andan en el mundo de la cooperación de diferentes formas. En Pascua de 2000 realizaron un primer viaje a los campamentos de refugiados de Tindouf (Argelia) donde iniciaron un proyecto de asistencia quirúrgica mixta: una parte se desarrollaba “in situ” y otra se realizaba en España, fundamentalmente los casos más complejos que requerían mayores cuidados postoperatorios.  Como supondrán, había muchos.


Por pura casualidad en 2012 coincidieron con Gabriel Navarro Soto, un compañero de curso de Bardají. Médico, odontólogo y también españolista que actuaba en Senegal. Rápidamente se animaron a colaborar y desarrollar un proyecto en la región donde Navarro trabajaba. Con mucha ilusión acudieron por primera vez en 2013 sin saber qué se iban a encontrar: ¡operaron a 34 niños!

El doctor Bardají recuerda: “Quedamos maravillados  por las posibilidades de mejorar la vida de los más necesitados devolviéndoles la dignidad que se merecían”. Al poco de volver empezaron a preparar la expedición de 2014 , pero de forma totalmente inesperada falleció Gabriel lo que supuso una enorme conmoción en el grupo. “A pesar de ello -explica el doctor-, mantuvimos la expedición y al volver decidimos fundar una ONG cuyo nombre es ADGN (Asociación Doctor Gabriel Navarro) para perpetuar su memoria y mantener vivo el proyecto. En la actualidad se realizan dos expediciones anuales (una en Pascua y otra en diciembre) a dos demarcaciones bien distanciadas una de otra, en la zona sur de Senegal. Se realizan en cada expedición unas 65 intervenciones quirúrgicas a la población infantil  fundamentalmente malformaciones congénitas, patología tumoral, ortopédica y secuelas de accidentes o quemaduras por fuego”.

Las expediciones se autofinancian:  todos los cooperantes todos los gastos de su propio bolsillo. “Hemos intentado acceder a determinadas ayudas, pero siempre ha sido imposible. Sí que en ocasiones se ha conseguido microesponsorizaciones, tales como: material quirúrgico, medicamentos, material escolar, paquetería en las líneas aéreas, etc.) No más”, comenta Bardají.

Pero la historia continúa. Paralelamente, y dado que la expedición tiene un marcado perfil españolista, hacen un verdadero apostolado perico con el doctor a la cabeza. “Se trata de enseñar a los senegaleses que existe la diversidad y que hay otro equipo en Barcelona que se llama RCD Espanyol cuyos colores son blanquiazules. Actualmente tenemos dos equipos de adultos y cinco de fútbol base, uno femenino que creo que es el único de África. El entrenador es Tapha Nesta Diedhiou, que además es jugador y en sus ratos libres (pocos) lava camisetas y pantalones y los cuelga al sol. ¡Igualito que aquí!”.

Las fotografías que acompañan este reportaje ayudan a comprender la grandeza de esta realidad perico-africana liderada por el doctor Bardají. Esperanza para los tan necesitados envueltos en el color blanquiazul que allí y más que nunca es eso: esperanza para una vida mejor. ¡Qué fenómenos!

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7 COMENTARIOS

  1. Una hazaña más de los pericos solidarios. Muchas gracias, doctor Bardají por llevar nuestro escudo por el mundo. Nos hace sentir orgullosos y creer aun másen estos, nuestros valores.

  2. Noticias como esta son las que engrandecen la imagen de un club en el exterior. Gracias al Doctor Bardají. Felicidades por contarlo Tomás Guasch.

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