Corría el año 2005  y la ciudad de Madrid andaba enfrascada en su candidatura para los juegos olímpicos de 2012 que como ustedes saben finalmente se celebraron en Londres. El martes 12 de abril de ese mismo año la plataforma Sport Cultura Barcelona organizó una cena coloquio en el Círculo Ecuestre con la presencia del entonces alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón para mostrar el apoyo de la sociedad civil catalana a la candidatura madrileña.

El ambiente estaba enrarecido, un servidor de ustedes que en aquella época era consejero del RCD Espanyol bajo la presidencia de Daniel Sánchez Llibre, entré con 27 años convirtiéndome en el más joven de la historia y la verdad es que había levantado bastante polémica por unas declaraciones que hice al diario MARCA manifestando que Josep Lluis Carod Rovira (entonces vicepresidente de la Generalitat) era una especie de “Talibán” puesto que días después de que el consejo del Espanyol decidiera sacar una pancarta en Montjuich de apoyo a la candidatura española el político de ERC manifestó que “nadie en Cataluña debería apoyar la candidatura de Madrid”.


La pancarta del Espanyol finalmente salió como no podía ser de otra forma pese a las presiones políticas de algunos. Fue durante el partido contra el Atlético de Madrid en casa y la portearon los jugadores de ambos equipos hasta el centro del campo.

En cambio Joan Laporta en aquella época presidente del FC Barcelona se desmarcó de la candidatura alegando qué -y ojo con esto- “el Barça nunca se ha dedicado a hacer política, pero sí que nuestro carácter internacional nos permite proyectar la imagen de Cataluña por todo el mundo”.

Varios consejeros del RCD Espanyol con su presidente al frente decidimos en el seno del consejo de administración acudir a la cena del Ecuestre para mostrar el soporte del club a Madrid 2012 (cada uno se pagaba su cubierto). Fuimos además de Dani, José Luís Perelló, Jorge Malet, Claudi Biern, Pere Botet y yo mismo.

Yo era la primera vez que iba al Círculo Ecuestre, en Igualada lo más ecuestre que uno había visto eran los caballos y los burros “dels tres tombs” y todavía era muy joven como para estar interesado en ese tipo de entidades. Al llegar al majestuoso vestíbulo me recogieron el abrigo y al subir las escaleras justo delante de la puerta de la sala principal donde iba a transcurrir el coloquio me encontré con Dani “sí que és ben parit això del eqüestre aqui soparem bé” le dije al presidente recordando con sumo apetito y con mucho cariño los 45€ que me había costado el cubierto.

A lo que el presidente me contestó “pot ser, però marxem, això es un vergonya”, se había percatado de que no estaba ubicado en la mesa presidencial del evento mientras que el presidente del FC Barcelona Joan Laporta si estaba en la zona noble, a pesar de que el Espanyol siempre estuvo al lado de Madrid 2012 y el Barcelona no.

Dani sintió como sentimos todos los que representábamos al Espanyol que aquello era una falta de respeto terrible a la institución, a la entidad y sobre todo a la historia del club y que si el FC Barcelona estaba presente en la mesa presidencial el Espanyol también tenía que estarlo y punto.

El presidente del Círculo Ecuestre que en aquella época era Manuel Carreras Fisas intentó convencernos por todos los medios de que no nos fuéramos pero en ningún momento mostró verdadero interés por poner al Espanyol en su verdadero sitio. Se puso muy nervioso, iba y venia, e incluso al final con muy poca educación se atrevió a preguntar a Dani si “lo que pretendía era llamar la atención”.

Ahí el presidente del Espanyol estuvo soberbio, le contestó con unas palabras que no voy a reproducir por su dureza y nos marchamos toda la comitiva espanyolista a cenar a un restaurante cercano. Ese día pagamos dos cenas y nos comimos una, pero que bien nos sentó y es que el orgulloso por defender lo tuyo no tiene precio. Yo me sentía emocionado, la honra y la historia de mi club habían sido defendidas hasta las últimas consecuencias. Los pelos se me ponían de punta.

Recuerdo que Jorge Malet se pasó toda la noche hablando con los medios de comunicación nacionales nocturnos del momento con una contundencia admirable. Rafa Ramos -en aquella época jefe de prensa del club y único trabajador del departamento- tuvo que emitir un comunicado por la noche deprisa y corriendo para explicar lo sucedido. Los medios generalistas destacaron muy positivamente la posición del Espanyol y el aficionado perico se sintió orgulloso de quienes en aquel momento lo representaban. Con sus virtudes y sus defectos, como todo el mundo, pero por encima de todo espanyolistas de corazón y cuna.

No me imagino ni a Manuel Meler, ni a Julio Pardo, ni a Francisco Perelló, ni a Daniel Sánchez Llibre, ni a Ramón Condal, ni tampoco a Joan Colllet aguantando que los manden a la tercera fila de un acto público institucional mientras el FC Barcelona está en la primera linea y en el centro, siendo el protagonista de todo. Ni tampoco me imagino a ningún otro espanyolista de verdad aceptando tal humillación ¿Creen que Sergio Oliveró hubiese aguantado tal ignominia? ¿O Rafa Marañón?¿O Fuster-Fabra? ¿O Fernando Lara en paz descanse? ¿Y usted mismo que habría hecho?

Supongo que habrán leído ustedes el artículo que publicaba ayer La Contra Deportiva en este enlace sobre las peripecias del culé Roger Guasch representando al Espanyol entre la sociedad civil catalana. De lo contrario pasen, lean y pregúntense como hemos cambiando…

Robert Hernando

Ex -consejero del RCD Espanyol

Comentarios

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre