Me pide Robert Hernando que haga un artículo sobre la carta que un puñado de pericos hemos dirigido a Mr. Chen para, a fin de cuentas, mostrarle colectivamente lo que todos a nivel particular sentimos, que es un profundo malestar por la deriva del club.

Más allá de no estar yo mismo de acuerdo con todo el contenido de la carta, agradecerle que haya tratado de imponer un estilo de gestión más riguroso me parece una broma de mal gusto. No se puede haber gestionado peor sus dos primeras temporadas en nuestro club.

La carta persigue lo mismo que perseguía yo en la junta general de accionistas con traductora incluida pero poco éxito. Aportar elementos para la reflexión que ayuden al Espanyol a salir de una crisis, que me temo, puede ser de las ultimas que vivamos.


No creo que los problemas de nuestro querido club sean si quien manda es más o menos perico. El problema es que quien mande sea bueno y ese caso no se da. No porque lo diga yo sino porque así lo muestran los resultados.

La imaginativa solución que nos proponen para arreglar los dos primeros años de desastre es la llegada del Señor Guasch. Aunque nos lo pueda parecer esta situación no es nueva. Es la repetición de una que ya tendremos en el olvido porque han pasado más de 15 años. Fue la llegada del Señor Josep Lluis Marcó, un profesional del mismo perfil, que fracasó con estrépito en una tarea parecida; acabar con el mal endémico del club que son los horribles resultados financieros. No sólo no acabó con eso si no que estuvo a punto de acabar con nuestros huesos en segunda. Yo coincidí con él en una conferencia en IESE, donde se quejaba amargamente que existieran los descensos ya que sin ellos su plan financiero hubiera sido un éxito. Es lo que les pasa a los mediocres dirigentes, que sus ideas en el mundo del futbol serian perfectas si no fuera porque cada domingo hay partido.

Pero como todo en esta vida, el problema del Espanyol es más sutil que todo esto. El día que intercambiemos el orden de los factores y dejemos de pensar que no conseguimos éxito porque nuestra situación financiera es mala y pensemos que nuestra situación financiera es mala porque no conseguimos éxito, ese día dejaremos de necesitar a “Marcós” y “Guashes” que no son la solución de nada.

Mientras tanto los pericos iremos torpemente haciendo cartas con la intención final de mitigar lo que todos creemos pero que esperamos que no sea cierto:

1- Que nuestro presidente no se entera de nada.

2- Que para una vez que lo tenemos en el estadio no seremos capaces ni de dedicarle una pañolada que lo presione en la toma de decisiones, ya que a día de hoy y por desgracia, enfrentan los intereses de los espanyolistas con los suyos propios.

Si el Espanyol se sale de esta no se morirá nunca.

Eduard Calero.

Socio y accionista

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