El Espanyol B rescató un punto positivo en un partido áspero y no exento de polémica en las áreas. Los de Jose Aurelio Gay llevaron la batuta durante los noventa minutos y se adelantaron con un tanto de Nico. Sin embargo, la suerte no sonrió a los pericos que en dos acciones aisladas vieron como el Ebro era capaz de darle la vuelta al marcador. Los espanyolistas no bajaron los brazos y, desde los once metros, Moha ató un punto.

Los blanquiazules salieron con las ideas claras ante un Ebro que optó por replegarse y mantenerse ordenados sobre el césped. Los de Gay tenían el balón y, al igual que en Andorra, no desaprovecharon la primera bala que tuvieron para dar en el blanco. En una acción por banda izquierda, Moha se internó en el interior del área y ensayó un disparo que un defensor desvió, el balón cayó en las botas de Nico que consiguió marcar por segunda semana consecutiva y abrir el marcador.

Desgraciadamente, la alegría duró poco al bando espanyolista. En una acción aislada, el portero blanquiazul sucumbió a la presión de los atacantes aragoneses que recuperaron el balón para marcar a placer el gol del empate. Durante unos minutos, el 1-1 dejó tocados a los pericos que no encontraban facilidades para llegar al área de Loscos.

Después de picar piedra un buen rato, los de Gay tuvieron una gran ocasión para liderar el marcador antes del tiempo de descanso, Pol Lozano condujo el balón hasta el balcón del área y de allí Ricard Pujol asistió para la llegada de Jutglà, pero entre el portero y el palo consiguieron que el 1-1 fuera el marcador al descanso.

En la reanudación los pericos volvieron a salir enchufados, Iván Gil estrelló un balón en la escuadra en una acción que sería anulada por fuera de juego, y también se protestó una caída de Nico en el interior del área. Pero de nuevo, la fortuna quiso dar la espalda al filial y en un saque de esquina Ayad mandó el balón al fondo de la red prácticamente sin quererlo. 1-2 y a nadar a contracorriente.

El Ebro supo enfriar el partido a base de interrupciones que complicaron la fluidez espanyolista. Iago pudo devolver la igualada al marcador con un cabezazo a la salida de un córner, pero la suerte no llevaba la camiseta blanquiazul. A pesar de ser una mañana especialmente fría, el partido se calentó a fondo en el tramo final. El árbitro no vio una patada en la cara de Soria en el interior del área que hubiera llevado a los pericos en el punto de penalti y eso acabó de encender los ánimos tanto en la grada como en el césped.

Los pericos cerraron los aragoneses en campo propio y a la tercera fue la vencida. Nico cayó dentro del área y el árbitro señaló el punto de penalti. Moha tomó la responsabilidad y convirtió para hacer subir el 2-2 al marcador y condenar el partido a un desenlace muy emocionante, pero que no tuvo un final épico con la remontada.


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