La negativa de Mauricio Pochettino a la llamada del FC Barcelona para coger las riendas de su primer equipo ha sido una insuflada al orgullo perico descomunal, basta con echar un ojo a las redes sociales. Pero, más allá de este detalle que no es para nada superficial, lo que ha protagonizado el bueno de Mauricio en la ultima semana ha sido toda una lección de honestidad y de valores con mayúsculas que deberá pasar a los anales de la historia del fútbol.

Basta echar un vistazo a la última Supercopa de España o de que maneras ha echado el FC Barcelona a Ernesto Valverde, para darse cuenta del nivel de degradación en la que se está inundado el fútbol moderno actual, en el que a menudo parece que ya lo único importante es el dinero, los beneficios y el negocio puro y duro. En este universo, el de nuestro deporte favorito, que poco a poco ha ido despojándose del romanticismo que nos enamoró a muchos, el gesto, las palabras y la honestidad de Pochettino son un soplo de aire fresco que muchos agradecemos. No todo está perdido.

Lo cierto es que afición espanyolista ha vivido con el corazón en un puño durante unos días, la posibilidad de que el mito perico pudiese entrenar al eterno rival era aterradora. Los mensajes eran constantes y la presión cada vez más insistente. La realidad es que pocos pericos dudaban de que Pochettino es un hombre que se viste por los pies, con palabra. Pero la presión mediática culé es muy potente y el FC Barcelona es un club muy poderoso y a eso añádanle que no hay nada peor que un tonto motivado. Por eso, tiene todavía más merito la negativa del argentino y la fidelidad a sus principios, que son imperturbables.


Les aseguro, que nada haría más feliz a Mauricio, a su mujer Karina, y a sus dos hijos, que vivir en Barcelona. A cualquier entrenador del planeta le encantaría entrenar a Messi, más si quieren, siendo argentino. Por no hablar de la posibilidad de cosechar títulos y palmares que te ofrece un club con el presupuesto que maneja el FC Barcelona y además de todo esto, lo del sueldo estratosférico que te puede ofrecer, que nadie le amarga un dulce… Y, sin embargo, sin embargo, te quiero Espanyol.

Mau ya lo había dejado bien claro y cristalino en más de una ocasión “antes me voy a trabajar a mi granja de Argentina que entrenar al Barcelona, a Rosario Central, o al Arsenal”. Por cierto, hagan ustedes el ejercicio de comparar estas declaraciones llenas de dignidad y humildad, con las siguientes del pobre oprimido “revienta coches” de Pep Guardiola después de un ataque de celos: “antes que entrenar al Madrid o al Manchester United, me retiro en las Maldivas, bueno en las Maldivas no, que no hay campos de golf”. ¿Vaya diferencia de talante verdad?

Y, dicho sea de paso, si Guardiola nunca entrenará por principios al United, está claro que sería un muy buen lugar para que Mauricio Pochettino, Sebas, Toni Jiménez, Jesús Pérez y Miguel D’Agostino sigan cosechando éxitos en su enorme y admirable carrera profesional. Allí donde quiera que vayan siempre tendrán una afición añadida a sus espaldas. Porque la afición del RCD Espanyol sabe compensar a sus mitos, porque no todo está perdido. «Glòria als herois» ¡Grande Mau!

Robert Hernando

Ex-consejero del RCD Espanyol de Barcelona

Comentarios

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre