Adolf Rousaud será un excelente abogado y un gran especialista en la compra de empresas, pero su pasado como socio blaugrana le lastra, aunque él siempre ha insistido que el carnet de socio era para su buffet, tampoco las bromas en su momento contra nuestro club ayudan. Se perfila como el hombre fuerte, si no lo es ya, del consejo de administración y mano derecha del actual propietario.

Es difícil entender nuestro club, sin amarlo, sin dedicarle tiempo a cambio de nada, un RCDE sin pericos, no es más que un club mediocre sin sentimientos y parece que esta es la dirección que estamos tomando.

Creo que hay buenos profesionales en todos los ámbitos de esta sociedad, que a la vez son grandes pericos, muchos de los cuales trabajarían por nuestros colores con orgullo y pasión, pero hay que buscarlos, ofrecerles una estabilidad laboral y un proyecto real de club sin tantos vaivenes.

La mejor “inversión” de todo el club son sus socios, un socio satisfecho representa el éxito del club y un crecimiento asegurado tanto a nivel deportivo como a nivel social. El club está dejando de lado su relación con los socios.

Una buena estrategia sería crear relaciones reales con tus asociados, buscar interactuar directamente con ellos, usando las redes sociales, correo electrónico, el teléfono, etc.… para hacerles saber que el club se preocupa de ellos y atiende sus opiniones e ideas.

De todo ello carece actualmente nuestro consejo de administración y está muchas veces alejado  de la realidad de la calle. No hay un consejero del área social que  se dedique en exclusiva para los socios, peñas, etc… Y si lo hay, yo no se quien es.

Tenemos que saber compaginar con acierto nuestra historia, nuestro sentimiento hacia estos colores y el funcionamiento como empresa que desde la llegada del Sr. Chen se está convirtiendo nuestro club. Si no lo logramos el futuro se presenta  muy oscuro, un club sin socios, sin sentimiento sería la muerte con el tiempo de nuestra entidad que después de 117 años de lucha constante no se pueden tirar por la borda, puesto que un club de fútbol no es una empresa  que vende juguetes. El Real Club Deportivo Espanyol para muchos de nosotros es más que una empresa, es parte de nuestra vida. Visca l’Espanyol!

Ramón Rius 

Presidente del Perico Ferroviari, expresidente de la FCPE y de la APMAE


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1 COMENTARIO

  1. Totalment d’acord.
    Que ens presideixi un xinès (o un rus, o un petrodólar) té un perill: si no hi ha ningú de la casa que l’acompanyi, la gestió es pot carregar el poc que tenia el club (la familiaritat, la identitat).
    A part, vull dir que no m’agrada que algú de l’altre equip hi posi les grapes, al nostre club.
    Vivim al costat d’un monstre (amb tots els respectes). No podem deixar que el monstre entri dins de casa. Seria molt més que un cavall de Troia. I crec que aquest és justament el somni de la culerada: controlar-nos des de dins.
    Cal posar gent perica al Consell d’Administració.
    Cal vetar l’entrada a qualsevol persona amb passat culé al Consell d’Administració. Per si de cas.

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