Triboulet se convierte en Rigoletto, personaje que da nombre a una de las óperas más famosas de Giuseppe Verdi, gran patriota y héroe del Risorgimento italiano, que encontró su inspiración en la obra de Victor Hugo “Le roi s’amuse”.

Hay que ver cómo es posible que el autor de “La traviata”, “Nabucco”, “Otello” y en sus últimas inspiraciones “la misa de Réquiem” o “Te Deum”, fuera capaz de transformar en una maravilla musical, repleta de intensos momentos de lujuria, ejercicio del poder, deslealtades y la contra de nobles lealtades, sexualidad, venganza, amor paterno y filial, en definitiva, una ópera excelsa, expresión de belleza, todo ello, inspirado en un bufón. Dichos personajes (los bufones) vienen de antiguo, pero tienen su máxima expresión en la Edad Media y Renacimiento europeo, seres extraños, truculentos, cómicos, que contaban leyendas, entretenían a los señores, gozaban de inauditos privilegios, tenían la confianza de los poderosos, el contubernio les apasionaba, conocedores de secretos de la corte, de las mezquindades de sus señores, de sus carencias y deformaciones hacían virtud, peligrosos de raíz.

Con el tiempo, se fueron transformando y resulta que ahora vuelven a resurgir con fuerza, lo cual resulta preocupante. Más aún porque su caracterización es simulada a la vista del común, en sus comportamientos parecen tipos o tipas sin estridencias físicas (salvo algunos hachazos capilares), que actúan a la sombra del poder o con él, sin escrúpulos y sin piedad hacia quien consideran adversario. Le ríen las gracias a quien lo ostenta y no tienen mite en la manipulación, en su crueldad y maquiavelismo. Eso es el general, no obstante, hay otros despistados que no tienen ni siquiera esas capacidades de ejercer la maldad y son simples “soplagaitas” (con máximo respeto a los gaiteros), temerosos de ejercer pacíficamente su personalidad, arrimados, alineados y genuflexos cobardemente con la humana altura terrenal.

He de decir, que me dispongo a escribir estas líneas, tras, aunque repetida, la amable invitación de los editores y leer, con detenimiento los magníficos artículos de información y opinión publicados en la “La contra deportiva”, un referente ya, no tan solo en el universo blanquiazul, sino también en otros confines, de amena y ávida lectura. Personas de pluma fácil y escritura exquisita, algunos conocidos y otros no, pero pericos y gente de bien. Ernesto Martí, recordando el bautizo del nuevo estadio. Rosario Mesas con el “cambio de actitud”. Javier Rodrigálvarez, importándole un bledo lo que digan. Javier Belsa reivindicando la elegancia del cuello tipo polo en la nueva camiseta. El propio Robert que va empujando “la rotativa” con casi veterana maestría. Y es que, recién llegado a tierras catalanas, para abrazar a la familia e intentar descansar, disfrutar y desconectar (3D).

Habiendo tomado posesión junto al mar, uno no es gilipollas (sic RAE) y otea alrededor que la cosa está fea, que la convivencia en Cataluña ha dejado de ser ejemplar, atisbándose un opaco sonido de tambores previos al enfrentamiento, aroma a pólvora almacenada en los sótanos, en fin, el inicio de algo trágico y no es ningún aria, ni ópera como las maravillosas que compuso Verdi. Y lo veo más claro leyendo a José Domingo, cuando nos habla de sentimientos diversos y libertad de expresión (cuantos años). Y barrunto un doloroso aviso a navegantes en el artículo de mi querido José Mª. Fuster Fabra, “Pericos sin complejos”. Impecable Tomás Guasch J.R., recordándonos que en su casa solo hablan catalán y cantando las del barquero a quien haya firmado cualquier acuerdo con la llamada “Plataforma per la Llengua”, a santo de qué, también digo yo, a qué viene, ¿qué problema tenemos los que pensamos, contamos, rezamos, hablamos en catalán, aunque vivamos en Madrid siendo pericos irredentos y viceversa?, ¿qué sucede quien en su casa habla el español, lengua común, si no para que esta, se cree sociedad libre? ¿Qué le pasa al RCDE con la lengua, si nos dedicamos al deporte y principalmente al fútbol?.

Al carajo (sic RAE) con esta gente de plataformas con fines tristemente contrastados de opciones políticas sectarias y disgregadoras, que con el puñetero rollo del “hecho diferencial” montan el país de nunca jamás y algunos caen como hadas sin barita. Me vengo arriba con la lección de historia, magistral enseñanza sobre los Mossos d’Esquadra, del viejo amigo Josep Ramón Bosch, “de terra endins”, que ya pueden ustedes pacientes lectores reenviar por esos mundos. Y antes de escribir, me remiten el artículo del camarada, por inseparable, José Antonio Gilabert, su epístola un monumento a la galanura “In Memoriam Angel Nieto”, amén de frondosa información de nuestro RCDE del alma. Clase, elegancia, respeto, caballerosidad emanan sus palabras.

Mire Sr. Chen, me consta que, a su alrededor, (porque conozco a alguno de sus colaboradores personalmente), tiene gente capaz en lo profesional y con gran criterio personal. Pero merodea me temo yo, algún despistado o mal intencionado que quiere convertirse en un bufón de la corte en Cataluña. Que atemorizado ante el qué dirán, escucha los cantos de sirena de los que sueñan con un ex–pañol, y se sienta en la mesa con quien no merece ni nuestro saludo, así dicho de forma suave. Tengo el placer de informarle que no voy a renunciar a ser presidente del RCDE, el Banco Santander pagó un 1 € por el Popular. Pues eso, si quiere que la entidad sea respetada e independiente al potaje político artificial, ojo con las malas compañías, que hay mucho Triboulet dispuesto a todo, rufián deslenguado, desarraigados que quieren hacerse perdonar no se sabe qué y nuestro glorioso Club, merece un respeto, en un momento donde la mediocre uniformidad que se pretende instaurar en Cataluña, es el peor enemigo de la libertad, en todos los frentes (supongo que esto si lo entenderá).

Dígale a quien le puso en contacto con esa Plataforma per la Llengua, (espero que le hayan informado), le enseñe la historia de nuestro Español, le cante los himnos y se los lea despacito. Le explique con detenimiento lo que fue Sarriá, en fin…Con los nombres que le he citado puede tener un gran apoyo, para evitar a bufones, dedicarnos a lo nuestro, hágame caso, que aun veo que le van a vender una gallineta de algún cursi rasca guitarras, y lo nuestro son las melodías, como las de D. Giussepe. Nuestro “hecho diferencial” no es ese, somos gente que ama la libertad de forma apasionada, aun, es más, que no jueguen con los sentimientos, que no toquen al RCDE. Y a todo esto mi sobrino Ignacio, nos envía una foto desde EEUU saltando en paracaídas, desde cientos de metros de altura, ataviado con la camiseta del RCD Español y las mismas palmas de las manos, que siempre vuelven a sonar, con la leyenda, “perdona mamá”, y es que son suaves tempestades de libertad las que abrazamos los españolistas.

Juan J. Aizcorbe.

Abogado perico, en Madrid