El Club de los valores acaba de conseguir alzarse con la Súper Copa del Despilfarro. Es lo que le faltaba en su Museo de las Indecencias. Sirva esta humilde columna como paseíllo al Campeón.

El orgullo debe ser mayor cuando destronan al eterno rival. Le arrebatan el título a Florentino Pérez cuando gastó 257MM euros. En aquél entonces, el Arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach criticó los “dispendios descomunales” en los contratos deportivos. Gerard Piqué lloraba porque ellos no tenían “una Bankia”. El Tata aleccionaba y Culerunya entera se rasgaba las vestiduras.

Cómo siempre viendo la paja del ojo ajeno sin percatarse de la viga que existe en el suyo propio.

Los azulgranas llevan gastados esta temporada 312MM euros. Significan 63MM euros más que el Manchester City o 74MM euros más que el PSG. El Presidente azulgrana declaraba hace ¡cuatro meses! que su prioridad era invertir en la cantera y su dirección deportiva tachaba la compra de Coutinho de irresponsable y causa de dimisión.

La noticia del último mega dispendio se solapa con la renovación de Messi. Ya hemos perdido la cuenta de sus revisiones de contrato con subidas extraordinarias de sueldo y emolumentos en el período de la crisis económica más profunda y dolorosa de la historia. Tanta solidaridad apabulla. Pero, una vez más, haciendo gala de su particular coherencia, se incluye en el contrato la cláusula del miedo a la Independencia. Después de posicionarse una y otra vez a favor del bando secesionista a la hora de la verdad se les mean encima. Todo en orden.

Con tanto atropello, esperamos ansiosos poder leer las opiniones de sus primeras espadas más comprometidas como Sor Lucía Caram, Xavi Hernández o Gabriel Rufián.

Tomás Guasch i Llovensà.

Soci 4.847 i accionista.

2 COMENTARIOS

  1. El club de “los valores”. El día que se sepa publicamente como se financia todo ello incluído secciones de basket, balonmano, etc, todas muy competitivas, saltarán más que chispas. En el tema Coutinho en primer lugar les duele que haya jugado para nosotros. En segundo lugar es un caso atípico presentar un jugador y firmarle contrato cuando está lesionado. A punto estuvieron hace años (Tomás pregunta a tu padre que seguro se acuerda) cuando llegó Trevor Francis a concretar su fichaje, mientras caminaba visiblemente cojeando porque tenía problemas de rodilla, en un mal castellano pronunciaba “vengo a fichar por Barça”. Evidentemente predominó la cordura y no se realizó la contratación. Yo era adolescente pero como tengo una gran memoria selectiva lo recuerdo perfectamente.

  2. Si que son rentables los cien mil socios Papa di Roma incluído, aunque se comenta que a algunos de ellos se les tima cuando no acuden y ponen a la venta sus localidades.

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre