Esta ronda de octavos de final de la Champions tiene un encuentro prometedor que atraerá muchas miradas: Real Madrid vs. Manchester City, dos de los principales clubes de Europa, famosos tanto por su vistoso juego como por su holgado presupuesto —y la relación entre esas dos características se volverá evidente—. Hay un componente, sin embargo, que se torna visible cuando se analiza la impronta de estos clubes, y es la preponderancia que tienen las casas de apuestas que los auspician. En el caso del Real Madrid, se trata de Codere, una empresa multinacional dueña de todo tipo de casinos e hipódromos; el auspiciante de este rubro del Manchester City es Marathonbet, una compañía de capitales ingleses con fuerte presencia en el mercado español.

¿Cuál es la controversia con las casas de apuestas? En los últimos años, el juego online se divulgó masivamente y desplazó a los casinos tradicionales. Este fenómeno llegó al fútbol y a los eventos deportivos, que se amoldaron para recibir capitales de la industria de la banca, y que fueron asimilados a su vez por el juego; aquí se puede encontrar una lista de las casas de apuestas deportivas que operan en el país, con sus características particulares y su estética singular. Cada una intenta apelar a un público distinto, aunque generalmente —y para preocupación de muchos— se enfocan en la audiencia joven.

El encuentro entre el Real Madrid y el Manchester City permite analizar, entonces, no solo la formación de los equipos, sino también su identidad y su apariencia. Ambos son exponentes de la más deliberada comercialización y se rigen por principios más ligados al mercado que a cualquier otra cosa: esto se puede ver en las contrataciones millonarias y en las ligazones comerciales. El Real Madrid es uno de los clubes más famosos por su éxito tanto deportivo como económico; se trata de una empresa gestionada de manera eficiente. El Manchester City, por su parte, es propiedad de Mansour bin Zayed Al-Nahyan, el jeque árabe que también es dueño de los clubes Montevideo City Torque y New York City.


Ambos equipos reciben patrocinio de distintas casas de apuestas. En el caso del Real Madrid, es muy recordada su camisa con el logo de Bwin: la blancura de la tela dibujada solo por las letras del nombre del auspiciante. Casi se podría haber pensado que se trataba de una empresa y no de un equipo de fútbol, si quienes vistieran la camisa no hubieran sido Ángel Di María e Iker Casillas, entre otros. El principal socio en el rubro de las apuestas es ahora Codere, aunque también ha habido acuerdos con Manbetx. Esta casa de apuestas, que tiene un gran peso en Asia, recientemente cambió su lealtad en favor del Espanyol, donde se desempeña el jugador chino Wu Lei. ¿Casualidad?

El nombre de los equipos, y no solo del Real Madrid, parece ser el de la empresa que los financia. Actualmente, ese lugar en la camisa lo ocupa Fly Emirates. En el caso del Manchester City, es Etihad Airways, la aerolínea de Emiratos Árabes, país del dueño del club.

Es verdad que la publicidad no obliga a nadie a consumir, pero el mensaje comercial queda impregnado del contexto en el que se lo asimila; de esa manera, las casas de apuestas que auspician a los clubes están inherentemente vinculadas con la imagen de los equipos. Es por eso existe preocupación de los organismos oficiales por la vulnerabilidad del público que consume publicidad de casinos online constantemente a través de los eventos deportivos. Tanto es así, que existe un plan gubernamental,
estipulado en el acuerdo entre el PSOE y Podemos, para reglamentar los anuncios de las casas de apuestas. Incluso dentro del fútbol hay voces en contra, como la de Dani Giménez, portero de Deportivo La Coruña, quien el año pasado realizó críticas declaraciones sobre la presencia de los casinos en el deporte. Ocurre que cada vez son más los reportes de problemas de conducta causados por el juego compulsivo, sobre todo cuando este hábito se da en personas jóvenes.

Las apuestas deportivas representan más del 96% de las apuestas generales de España. Esta cifra pone de manifiesto la incidencia de la publicidad en el deporte, y del alcance en el público. Este cruce de octavos de final de Champions nos ofrece ver la destreza merengue contra la habilidad del equipo de Guardiola; ¿o será que en verdad solo estamos viendo el capital de una empresa de apuestas contra otra?

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