Parecía que el Barcelona iba lanzado hacia un título de Liga que se le resistía desde la temporada 1973-74. En la jornada 28 (la Liga tenía 34) el equipo que entrenaba Udo Lattek derrotaba al Zaragoza en el último minuto con un gol de Morán. A falta de solamente seis jornadas, los culés tenían 5 puntos más que la Real Sociedad (con goal average favorable) y 6 más que el Real Madrid. Por aquel entonces, las victorias valían dos puntos. Era, por tanto, una ventaja bastante amplia. 

Pero, a partir de ahí, ocurrió lo impensable.  El Barcelona iba a sumar sólo dos de los últimos doce puntos en juego y ganaría el título a la Real Sociedad que lograron sumar 9. En la jornada 29, el conjunto azulgrana cayó en Mestalla 3-0. No obstante, la Real también había perdido y hasta la había superado el Madrid.

LA REVANCHA DEL 0-4 EN SARRIÀ

Y llegaba el RCD Espanyol. Un triunfo hubiera devuelto a los culés a la buena senda hacia el título de liga. Pero los pericos, que peleaban por no descender, acudieron con ganas de revancha del 0-4 encajado en la primera vuelta en Sarrià. Y ahí apareció el verdadero orgullo perico. El conjunto blanquiazul estaba liderado por Lauridsen y un joven Urbano, que abrió el marcador a los 5 minutos.

Más tarde el mítico danés logró el 0-2, en el 73 consiguió acortar distancias el Barcelona pero, inmediatamente,  Murúa marcó el tercer gol perico situando un inamovible 1-3. El Barça perdió la Liga y el Espanyol se salvó, en una jornada épica para el espanyolismo. Sin duda alguna se vivió, un Tamudazo ochentero en toda regla.


Comentarios

Comentarios

1 COMENTARIO

  1. Han pasado 35 años y lo recuerdo como si fuera ayer. También me recuerda una época de duelos más equilibrados y en los que siempre había lugar para la esperanza.

    También eran tiempos en los que nuestros jugadores sabían defender la dignidad de nuestra camiseta antes, durante y después de los partidos.

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre