Una de las nuevas y chispeantes ideas de Roger Guasch en la política social espanyolista para la próxima temporada, además de los presumibles cambios en los abonos que ya se explicaron en esta casa  y según contó el director general corporativo del club durante la jornada de Sant Jordi a los periodistas, será la creación de una grada familiar (sic). He de reconocer que estoy expectante ante tal anuncio porque las trompetadas de Guasch si no fuese porque suelen liquidar socios del Espanyol como moscas, resultan de lo más curioso y ocurrentes. Recuerden ustedes cuando sectorizó económicamente la grada como si de un teatro de ópera se tratara. Cuando cualquier aficionado de medio pelo sabe que en el fútbol la mejor visión de la acción puede estar en cualquier lugar del verde dependiendo de los lances del juego.

Pero volvamos a la grada familiar. ¿Cómo se hace una grada familiar en un club en que todo el estadio es una grada familiar? Porque yo miro en mi localidad, a los lados, hacia atrás y enfrente y lo que veo desde tiempos inmemoriales en el campo del Espanyol son familias. Padres y madres con sus hijos, abuelos con sus nietos, primos, hermanos, cuñados…  y si me apuran algún vecino que se cuele por ahí. De hecho en el Espanyol cuando se abandona a la familia en la grada suele ser para que el mozo se marche a la de animación, cuando uno ya tiene edad de merecer. Como si fuese una liturgia dinástica.


Proponer una grada familiar para la afición del Espanyol, que si es alguna cosa, es precisamente eso: familiar, es conocer poco o nada la idiosincrasia de esta centenaria institución y sus sufridos seguidores. A Guasch se le afeó y con mucha razón que fuese vociferando a los cuatro vientos y recién aterrizado, que no le gustaba ni el eslogan de la “Meravellosa minoria” ni eso de que el Espanyol fuese un club familiar.

Según su criterio y el de sus asesores culés estos conceptos nos hacían pequeños y marginales. Menos mal que fue nada más y nada menos que el gran publicista perico y profesional como la copa de un pino  Cesar García el que ideo el exitoso eslogan, con el que tantos pericos se identificaron durante varias temporadas. Sobre este particular recomiendo fervientemente si me lo permiten, leer el relato de Alberto Martínez del Diario As sobre el nacimiento del concepto en el libro editado por la Fundació “Històries en Blanc i Blau 3” en el que por cierto tiene un servidor de ustedes también el honor de colaborar con un humilde relato escrito con mucho amor que espero sea de su agrado.

Suponemos, que es bastante suponer, que Roger Guasch a pesar de su manifiesta soberbia,  querrá poner remedio a su afrenta a las familias pericas proyectando ahora una suerte de “grada familiar”. Veremos a ver cómo y cuándo nos sorprende este año con las novedades en los abonos. Una ventaja enorme tiene respecto a la temporada pasada. Y es que resulta prácticamente imposible hacerlo peor. Por el bien de todos le deseamos mucho atino y acierto. Para cualquier cosa que necesite aquí estamos para confrontar lo que disponga.

Aunque a nosotros no nos pongan publicidad ni nos inviten a merendar cada mes. Somos pericos y hemos estado, estamos, y estaremos siempre para sumar en blanquiazul. Eso sí la pelota nos gusta verla en el campo dando botes y si puede ser entre las botas de Melendo pues mucho mejor.

Robert Hernando

Ex -consejero del RCD Espanyol

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