Hemos pedido en muchas ocasiones -en este púlpito- que Mr. Chen cumpliera con su palabra y transformara parte de su deuda en capital para conseguir ese Club potente que dijo que haría a los que le vendieron sus acciones hace 3 años. Y es que Chen entró prometiendo un capital que no desembolsó, dejando una deuda a devolver en un período tan corto que nos continuaba asfixiando. La conversión de 50 millones de euros de deuda en capital significa que Chen cumple con lo prometido y se suprime la estrechez económica histórica dando paso a un futuro emocionante y desconocido para el perico.

Con la llegada de Chen el Espanyol pasó a ser un Club chino de Barcelona. Por ser el capital mayoritariamente de Rastar -la mala noticia de la ampliación es la absoluta dilución del resto de accionistas “románticos”-, el deseo de engrosar la lista de jugadores orientales, las giras asiáticas, la salida a Bolsa en Hong Kong, la incursión en sus lejanas redes sociales… todo nada baladí en una China que pretende ser la primera economía mundial en 2021. Esa meta china es la que provoca las tensiones actuales con Estados Unidos. El cambio de hegemonía mundial -probablemente en favor de China– afecta sin duda a nuestro Club imbricado en una de las dos superpotencias.


La oportunidad China no sólo está a lo lejos o en el capital económico sino también en el factor humano “más cercano”. Y es que en España hay censados 250.000 chinos. Representan el 5% de toda la población inmigrante. En Cataluña rozan los 30.000 y en Barcelona viven cerca de 20.000. En la capital catalana ya son la segunda comunidad más numerosa por detrás de los italianos que se acercan a los 30.000.

En Badalona, L’Hospitalet y Santa Coloma residen otros 12.000 chinos. Es decir, en la provincia de Barcelona se concentra la mayor parte de la población china.

Sorprende de los últimos datos publicados que el 25% de los chinos que residen en Cataluña están censados en el régimen de autónomos. Así pues, tienen un carácter extraordinariamente emprendedor. Si no es fácil emprender en tu propia tierra imagínense a 8.000 kilómetros de distancia y con una cultura, costumbre e idioma totalmente diferentes. Tanto en España como en Cataluña se llega raspando al 16% de autónomos. Curiosa evolución la del Botiguer.

En turismo también sorprende su fuerza. Sólo en los días festivos del Año Chino -en febrero- se contabilizaron 50.000 turistas que se pasearon por España y la mayoría pisaron Barcelona.

Con la ampliación de capital se consolida el proyecto de Chen -esperemos sin los errores del primer año- y de la mano de Wu Lei podemos atraer a esa multitud de personas -en una suerte de Chinatown blanquiazul- y vivir un auténtico subidón.

LCD nace para preservar nuestra historia, proteger a nuestro Club y expandir al españolismo. Por eso, apostamos por colaboradores chinos y estamos encantados de su respuesta y su ilusión.

Tomás Guasch Llovensà

Soci 4.706 i Accionista.

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