El impacto económico que el COVID-19 causará en el fútbol será gravísimo si no se logra la ansiada vacuna más pronto que tarde.  El PIB español en 2019 -todo lo que producimos- fue de 1,2 billones de euros. Y nuestro querido futbol representa cerca del 1,40%, es decir, 17 mil millones de euros. En empleo, cerca de 200.000 personas y sus familias viven del deporte rey. De ahí el “espectáculo” que están dando LIGA, RFEF y CSD para acabar las competiciones tanto por lo civil como por lo criminal.

El presupuesto del Club 2019-2020 quedará para la basura, pero es bueno recordar algunas de las partidas más relevantes que se verán muy afectadas por el virus, tanto en esta Temporada que ya acaba como en la próxima. Así, se reflejaba que la facturación total alcanzaría los 90 millones de euros, siendo la partida de ingreso más importante la proveniente de la televisión, cifrada en 64 millones de euros. Esto significa que el 71% de los ingresos del Espanyol se lo deberíamos a la gente que disfruta el futbol desde su sofá o desde un añorado bar. Esos mismos derechos de televisión suponen el 53% de la facturación total de LaLiga. O sea que los españolistas somo muy “teledependientes” comparados con la media.

Con esos porcentajes de ingresos televisivos hay que hacerse a la idea que se jugará a puerta cerrada si no hay alternativa sanitaria y sólo la respuesta de los abonados a las plataformas de pago dictarán sentencia sobre la viabilidad del negocio.

Los ingresos por Socios y Abonados pericos se presupuestaron en 8 millones de euros y la Publicidad en 14 millones de euros. Las previsiones para el año que viene en estos apartados son escalofriantes. ¿Cuántos abonados habrán muerto? ¿Cuántos habrán perdido su trabajo? ¿Mermados sus ingresos? ¿Cuántas empresas recortarán gastos publicitarios hasta recuperar sus ingresos mínimos?

En el Espanyol los sueldos representarían según dicho presupuesto algo más de 66 millones de euros. Toda la primera fuente de ingresos de la televisión nos lo gastamos en nóminas. Así que son los futbolistas lo que van a ser juez y parte del devenir del Club. Dependemos de los jugadores doblemente: de sus victorias en el césped y de su generosidad en el despacho. De cada 100 euros ellos se llevan cerca de 70. El Mercado postvirus ya equilibrará fichas y fichajes pero la partida se juega hoy con el nuevo escenario contraído y con los contratos antiguos.

Nuestro club tiene una cara y una cruz bien definidas en medio del temporal vírico. Sin duda, la cara es doble. Por un lado, tenemos la situación financiera más saneada de las últimas décadas gracias a las recientes ampliaciones de capital de Rastar. Y por otro, el Club tiene un montón de contratos de jugadores que finalizan. La Cruz es la sombra de la Segunda División. Si el Club desciende lloverá sobre mojado en lo económico. Y por eso, la responsabilidad y el sacrificio de la plantilla actual se multiplica por dos en caso de descenso.

Y en medio de un panorama económico desolador -con el equipo probablemente en Segunda y sin poder ir al campo- los socios y abonados tampoco podemos fallar. Nos jugamos que la historia continúe y que las futuras generaciones de pericos lean como lo volvimos hacer, como nos cortaron las alas y volamos con los cojones y cojonas.

Tomás Guasch Llovensà

Soci 4.706 i Accionista.


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