Acudí encantado al evento organizado por los fantásticos chavales de “Barcelona con la Selección”, presentando un magnifico video en el que se pide algo tan normal como un partido de la Selección Española de Futbol.
Resulta extraño que algo tan normal merezca un acto, la implicación de unos chavales y la colocación de stands públicos de propaganda, más extraño todavía que estas iniciativas sean perseguidas desde el poder público, no se den permisos y en lugar de dar facilidades se les acabe multando si ponen una pantalla en la plaza Catalunya, y todo por pedir un partido de fútbol.
La Selección Española no es de nadie y es de todos, a ningún jugador se le pide juramento o fidelidad a la Bandera para ser convocado, el público que acude a ver sus partidos vota las opciones más diversas y pertenece a todas las clases sociales, precisamente porque eso es el fútbol. Dos personas muy de derechas, muy de orden y de misa diaria que uno sea del Barça y el otro del Español, durante 90 minutos serán rivales uno del otro y posiblemente si marca su equipo se abrazará con el de al lado, con otro que sea de izquierdas, ateo o anti sistema que sienta los mismos colores.

Personalmente puedo afirmar que me he abrazado cuando hemos marcado goles al Barça con gente de lo mas pintoresca, y recuerdo que la única vez en mi vida que he dado un beso a un señor fue en la calva de uno que había delante mío cuando marcó Coro, en este caso a la Real Sociedad.

El fútbol es un fenómeno que trasciende a todo tipo de ideologías y planteamientos personales y la Selección es el equipo de todos.

Ayudemos pues a que venga un partido a nuestro estadio, porque tiene narices que esta iniciativa la lideren unos jóvenes universitarios, da que pensar cuando lo que se pide es algo normal. Claro que si aquí hay gente con mala idea, en Madrid hay algunos tontos, muy tontos que aún no se han enterado que somos muchos los catalanes que queremos ver aquí a nuestra Selección.

JOSÉ MARÍA FUSTER-FABRA

Abogado perico.