LCD.- ¿Recuerdan ustedes que por marzo de 2016 la ‘conselleria’ de Ensenyament acabó eliminando un texto que figuraba en el sitio web Edu365.cat en el que aparecían alusiones despectivas hacia el Espanyol en un ejercicio de léxico catalán, después de que el club blanquiazul formulase una queja formal a la Generalitat?

La práctica, según calificó Ensenyament, era “desafortunada ya que habían aspectos negativos dirigidos al Espanyol”. El club perico se dirigió tanto a Presidència como a Ensenyament, y tachó la iniciativa como “vergonzosa”. Según explicó en su día la entidad blanquiazul, la Generalitat les pidió disculpas y les aseguró que un hecho de estas características no “volvería a pasar”. 


El motivo de la airada y contundente reacción del Espanyol fue un ejercicio de léxico en catalán, en el que se pedía a los alumnos de ESO sustituir ciertos adjetivos por antónimos (sus opuestos) en un fragmento adaptado de la novela ‘Una troca embolicada’ del nuevo y flamante máximo dirigente de la asociación secesionista ANC Agustí Alcoberro, tras el ingreso en prisión del anterior líder Jordi Sánchez por un presunto delito de sedición.

El humillante texto contraponía la forma de ser de dos personajes, Mercè y Jordi, seguidores respectivamente del Barça y el Espanyol. Pero mientras a la primera persona se la calificaba de “valiente, inteligente, simpática y vital”, a la segunda se la dibujaba como “mediocre, insolvente y miedosa”, “incapaz de seguir cualquier conversación que no hablase de las últimas cotizaciones en la bolsa”. El contexto del ejercicio se resumía en la frase final dirigida al supuesto Jordi, el seguidor blanquiazul: “Era insulso y desangelado, no tenía clase”.  “Y encima era perico”.

Así quedaba el vergonzoso fragmento una vez completado correctamente por los alumnos de ESO:

“Obviamente, Mercè y Jordi se parecían como un huevo a una castaña. No tenían puntos de coincidencia salvo su afición al baloncesto. Mercè era una chica valiente, inteligente, simpática y vital. Vestía de manera informal y le gustaban el rock y los conjuntos de moda. Devoraba helados y novelas con el mismo deleite. Y era capaz de seguir, con toda naturalidad, una conversación informal o una conferencia sobre física nuclear. Tenía clase y, además, era del Barça.

Jordi era un chico mediocre, insolvente y miedoso. Era más largo que un telegrama o, si queréis, más lerdo que una suela de zapato. Solo le gustaban las cifras. Era incapaz de seguir cualquier conversación que no hablase de las últimas cotizaciones de la bolsa. En definitiva, era insulso y desangelado, no tenía clase. Y encima, era perico”.

 

 

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3 COMENTARIOS

  1. me hago cruces de solo pensar que los zotes como alcoberro y otros similares tienen admiradores en nuestro graderío… un día habrá una desgracia…

  2. No tiene por qué ocurrir desgracia alguna, si quien la va a cometer sabe contar primero a diez (uno, dos, tres…).
    Alcoberro no será ningún don nadie, cuando fue nombrado para dirigir la prestigiosa ANC. Si no hubieran encarcelado injustamente a Jordi Sánchez, obviamente no la dirigiría. Ya véis, el culpable último del texto parece ser que fue el ínclito 155.

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