Miguel Ángel Chiquillo. – En esta nueva edición de Pericos por el Mundo entrevistamos hoy a Ricardo Nuno Costa. Un portugués de 45 años nacido en Funchal, capital de la preciosa isla de Madeira, la tierra de Cristiano Ronaldo. Persona emprendedora, polifacética, políglota y poseedor de una gran cultura general. Estudió Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad de Lisboa. Fotógrafo, le gusta el ajedrez y el jiu-jitsu. Ha sido recientemente padre.

Amante del fútbol, vivió en Barcelona entre 1999 y 2009. En estos 10 años se enamoró de nuestro Mágico Espanyol. Amor que dura  hasta hoy en día. Actualmente vive desde el año 2009 en Alemania, concretamente en Berlín donde ha montado una web https://rolebonito.com/es/ especializada en ropa y material de diseño para la práctica del Jiu-Jitsu.

 


M.A.Ch.- Muy buenos días Ricardo: ¿Cómo acaba un portugués como tú nacido en la preciosa isla de Madeira siendo seguidor del RCD Español? ¿Qué es lo que te llevó a ser un fan del Espanyol?

R.N.- Es una larga historia. Yo soy socio del CS Marítimo de Funchal y me gusta el fútbol desde que el equipo subió a primera  portuguesa en 1978. Competimos de forma desigual contra los tres clubs dictatoriales en el fútbol portugués.

Más tarde me interesé por el fútbol extranjero y español en particular, y con la final de la UEFA contra el Leverkusen, simpaticé con el RCDE. Exactamente mi primer recuerdo del RCDE fue el partido de ida de la UEFA con el 3-0 al Bayer Leverkusen en Sarrià, viéndolo por la tele. El bellísimo cielo de fin de tarde barcelonés, una gran afición y estadio, y para mi sorpresa, descubrir que en Barcelona había un gran club de fútbol. Supe de sus orígenes e historia, y el sentimiento creció, no tuve dudas.

 

M.A.Ch.– Has vivido y viajado aparte de tu Portugal natal en España y Alemania ¿por qué decidiste tener esta vida tan intensa y nómada?

R.N.- Sí, además de haber crecido en Madeira, he vivido en Lisboa, Barcelona y ahora en Berlín, pero sí es verdad que he viajado por algunos rincones del mundo. Siempre me ha gustado la Geografía y la Historia y, además como buen portugués, el “navegar” por el mundo y conocer sus gentes, sus costumbres y sus diferencias.

 

M.A.Ch.- De todos los países en los que has vivido ¿qué es lo que más te gusta de ellos? ¿Y lo que menos?

R.N.-Barcelona es la ciudad que más me gusta, sobre todo por la arquitectura, las personas, la comida, el mar, el tiempo. Pero debo reconocer que nunca logré entender que en España haya tanto revanchismo, esa incapacidad de tirar hacia adelante y asumir la Historia común. Seguramente que no son inocentes “ni los hunos ni los otros”, pero los últimos años que viví ahí, con el Tripartito en Sant Jaume y Zapatero en la Moncloa, el ambiente era crispado, vengativo y sobre todo se perdió mucho tiempo, diría yo… No añoro esa época, que aparte coincidió con el inicio de la crisis. en Berlín donde vivo actualmente hay calidad de vida y los negocios se hacen de forma fácil y clara.

De las ciudades que he visitado, la degradación, decadencia y peligrosidad de Detroit y la división sectaria en Irlanda del Norte, son quizás los peores recuerdos que tengo de mis viajes.

 

M.A.Ch.- Comparando todos estos países ¿cuáles son para ti las mayores diferencias sociales y culturales que hay entre ellos?

R.N.- Sí que hay diferencias sí, las noto. Pongamos nuestros países ibéricos en un lado y Alemania en el otro. Aquí hay una cultura colectiva mucho más fuerte, menos vanidades personales, más seriedad a la hora de cumplir con las tareas, precisión y rigor en las cosas. Y aquí la culpa no suele morir soltera: el corrupto, el incompetente y el deshonesto sí las suele pagar… ¿Ya ves la diferencia?…

Además al alemán no le importa agradar a todo el mundo, pero sí hacer las cosas bien hechas. Mas allá que seas barrendero o un juez, no te creas que tienes más o menos derechos y obligaciones dentro de la comunidad. Aquí hay una cultura que valora el trabajo.

Pero siempre  hay el otro lado de las cosas: la gente no suele ser amable, tiene poca capacidad de improvisar, son poco flexibles, así como un poquito robots ante los ojos de un latino. Pero fue con esta cultura como por dos veces han dado la vuelta a dos grandes derrotas militares y ser lo que son hoy. Sin embargo el día de mañana sería tema para otra charla…

Sin querer ser demasiado relativista, mi experiencia me dice que no hay países o ciudades perfectas para vivir. Somos humanos, y nuestras sociedades están hechas a nuestra semejanza, son imperfectas.

 

Ricardo Nuno delante de la Puerta de     Brandemburgo en Berlín.

M.A.Ch.- ¿Cómo descubriste que en la Barcelona del pensamiento único azulgrana había otro equipo?

R.N.- Lo descubrí con la final de la UEFA del 87. Además nunca me cayó bien la otra colectividad. Un club fundado por un masón suizo, que tuvo como idea hacer un equipo de extranjeros en Barcelona… mucho tendrán que explicar porqué insisten tanto en enarbolar la bandera de Cataluña… Además ni tuvo reparos en darle la sigla y colores de su FC Basilea… El RCDE es todo lo contrario: un club hecho por jóvenes amantes del fútbol, barceloneses, catalanes, españoles, que cuenta en su historia con grandes jugadores locales. Para mí eso sí es ser el equipo de la ciudad. ¿Y qué puede haber más bello sino que un club empiece en sus inicios entre amigos del barrio, jugando al fútbol en el Paseo de Gracia, una de las calles más bonitas del mundo?

 

M.A.Ch.- ¿Cuál fue tu primer contacto real con el RCDE en Barcelona?

R.N.- En septiembre de 1991 conocí finalmente la ciudad de Barcelona de vacaciones y asistí al primer partido de la temporada contra el Oviedo, en la grada del gol sur de Sarrià, donde nos conocimos tú y yo, Miguel Ángel.

 

M.A.Ch.– Lo recuerdo perfectamente Ricardo, ¡cómo pasa el tiempo, y qué tiempos aquellos! ¿Qué vivencias, qué anécdotas recuerdas con más cariño de tu militancia perica? ¿Y las más tristes?

R.N.- Afortunadamente en los diez años que he vivido en Barcelona, la era de Dani y Montjuich, las cosas fueron razonablemente bien, en especial con Camacho y la mejor segunda vuelta que recuerdo, con Luis Fernández. He estado en la final de Mestalla y del Bernabéu y jamás olvidaré ese gol de Corominas ante la Real Sociedad en el descuento del último partido de la temporada, que nos salvó de la segunda división!

De las tristezas, la final de Glasgow, dónde también estuve.

 

M.A.Ch.- ¿Qué significa, qué es para ti ser perico?

R.N.- Tener buen gusto y el sentimiento de pertenecer a una maravillosa y no tan pequeña minoría, de una ciudad igualmente tan importante.

M.A.Ch.- ¿Qué jugadores son o han sido tus ídolos?

R.N.- Por todo lo que he visto, y sin pensarlo demasiado, me salen cuatro nombres: Tamudo, Pocchetino y la dupla Galca-Raduciou. Pero por lo que sabemos de la historia, Ricardo Zamora siempre será el símbolo.

 

M.A.Ch.- ¿Has conocido en tu Portugal natal y en todos estos países en los que has vivido más pericos?

R.N.- Cuando en el año 2000 salió la oferta del Centenario me hice socio juntamente con cinco amigos británicos que vivían en Barcelona entonces, y que aún hoy siguen al RCDE a la distancia. Gente que sabe de fútbol. A la gente que le gusta el fútbol como deporte y no como moda, si pasan por Barcelona suelen hacerse periquitos o al menos simpatizantes. Conozco muchos casos. Y eso está muy mal aprovechado por parte del club.

 

M.A.Ch.- Desde la distancia ¿qué opinas de la llegada de Mister Chen?

R.N.- Lo de tener un inversor extranjero interesado en el club, forma parte de la lógica del fútbol moderno. En todo caso, que si alguien se aproveche de alguien, que sea el club quien se  aproveche de la situación y no al revés. Los socios deben asegurarse que la propiedad del club y el largo plazo no les huya de las manos. Al final, el señor Chen seguirá o saldrá si toca, pero el club seguirá.

 

M.A.Ch.- ¿Qué opinas de la situación actual del club, tanto deportiva como social?

R.N.- Al no vivir en Barcelona no la conozco bien del todo. De todas forma, se tendría que exigir al segundo club de la segunda ciudad de España lograr la UEFA y luchar por una plaza en la Champions. Que haya divergencias entre la masa aficionada, diría es propio de clubs grandes. Tiene infraestructura y masa para tirar hacia adelante. El club ya tuvo momentos más difíciles y los superó.

 

M.A.Ch.- Tú que has pisado las gradas de tantos campos de fútbol por Europa viendo a los hinchas apoyar a su club, ¿qué opinas de la persecución que están sufriendo los miembros de La Curva y la Grada Canito  y del nulo apoyo que están recibiendo desde los despachos del club?

R.N.- No conozco bien lo que pasa, pero supongo que tiene que ver con la situación política que se vive actualmente. En mi opinión, la política debería quedar de lado. En las gradas del RCDE siempre he visto gente de muy diferentes tendencias, y que además siempre se les permitió manifestarlas. Yo diría que el Espanyol ha estado sabiamente por encima de cualquier sectarismo. Al menos en las últimas décadas y por lo que he visto. El otro equipo ha apostado por una agenda muy concreta, casi monolítica y muy cansina. Ya veremos a la larga quiénes ganarán con esto de sobreponerse o someterse a intereses políticos…

 

M.A.Ch.- El fútbol es pasión, es sentimiento pero también es dinero, es negocio, ¿en algún equipo de Europa de los muchos que tú has visitado sucede lo que en el RCDE, directivos que son del equipo rival y que no entienden de sentimientos -porque no es el suyo- dirigiendo la entidad?

R.N.- Sí, conozco en Portugal algunos casos, ¡pero no tan drásticos! Siempre hubo y habrán oportunistas. El problema empeoró con las sociedades anónimas deportivas, pero no es sólo en el deporte. En toda parte este sistema capitalista minará y por ende eliminará a muchas colectividades pequeñas y medianas. Creo que hay clubs que dentro de esta lógica logran mantener una identidad de vieja escuela y sobrevivir e incluso crecer dentro de este fútbol-negocio. Un ejemplo: el Bilbao.

M.A.Ch.- Muchas gracias Ricardo. ¡Cuántos recuerdos compartidos juntos ¿verdad?

R.N.- A ver si nos volvemos a ver de nuevo animando juntos a nuestro Mágico Español, esta vez en Cornellá. Sí, todavía no conozco el nuevo estadio. Un saludo blanquiazul a todos los pericos de los cinco continentes.

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