De no creer. Nos comemos los turrones como líderes de la competición. No hace tanto tiempo en un programa radiofónico del universo “Barça-TV3” se preguntaba a la audiencia por la futurible ejecutoria del RCDE. Una de las opciones era si nuestro equipo “bajaría a 2ª B”. Cierto que la salvación matemática no es una realidad tangible aún, pero con 13 partidos ganados sobre 19, no parece probable que una caída, por muy en barrena que sea, dé para semejante tragedia. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que esa fatídica opción está descartada… para fastidio de la alegre troupe de la emisora gubernamental.

Tras el palote 1/3, y a falta de dos partidos para hacer nuevo balance en otro que llevará por título 1/2, y así, de quebrado en quebrado hasta el final de la liga, los resultados obtenidos desde entonces, y también el juego y la actitud del equipo, han sido inmejorables. Los partidos contra Fuenlabrada, Barça G  (“G” por el Girona FC de la ciudad de Gerona) y Leganés fueron bache, que no crisis. Que el parón navideño no rompa la dinámica ganadora y peleona de las últimas fechas, mamma mia, con pleno de puntos y notable superioridad sobre los rivales, sea el caso del CD Logroñés 0- RCDE 3… cuando en mis oídos sonó como música celestial aquello de “¡Goooool del Español en Las Gaunas!”…

No miento si digo que este año la Primera División me importa un bledo y no la sigo en absoluto, aunque es inevitable que a todos nos lleguen comentarios. Sé que la Real Sociedad lidera la tabla y creo que Pablo Machín entrena al CD Alavés.

Un desempeño deportivo irregular… (con la Pepona en el banquillo, la cosa no chuta… la Pepona es Koeman… así le llamaba mi santa madre, que en gloria esté, porque la cara del holandés le recordaba las muñecas de cartón-piedra de su infancia)… y asuntos extradeportivos de diversa naturaleza, han situado a nuestros adorables vecinos en primerísimo plano de la actualidad. Y hay para todos los paladares. Andan inmersos en plena campaña electoral. Laporta ha colgado un cartelón enorme frente al Santiago Bernabeu y se ha ganado un punto importante para salir victorioso de la contienda. A la culerada le van esas cosas. Siempre he creído que el interfecto lo que en realidad pretende es convertir al citado club en un partido político, tal cual, y presentar directamente la candidatura Barça-TUFF (“Tots Units Fem Força”) a las elecciones. No tengo la menor duda de que dicho partido tendría cierta incidencia en un segmento considerable de nuestra sociedad, visto el pelaje del rebaño.

Pero, mira tú por dónde, me llega que un candidato que ha prometido a sus electores porciones de pizza (cuatro quesos o “peperoni”) y tatuajes a porrillo, y no me lo invento, salta a la palestra diciendo no se sabe qué a cuento de las relaciones institucionales entre su club y el RCDE. Y remata la cita diciendo que a nosotros lo único que nos motiva es ganar al Barça. Una auténtica gilipollez. Figúrate… qué as de chichinabo se saca de la manga el andoba ése. Con todo, admitamos que como candidato en liza dispone de asesores, gente que hace estudios de mercado, que revisa el perfil de los socios, que hace sus cábalas demoscópicas. Si en su día decidió ofrecer a la masa social, tras largas deliberaciones, encerrado con su equipo asesor y promoviendo una “tormenta de ideas”, un suculento cacho de pizza barbacoa, o un tatuaje del finado Maradona, es porque su gente avaló esa estrategia tras sondear al aficionado medio. Es decir, hay unas pesquisas detrás que acreditan que el socio culé es capaz de inclinarse por un candidato u otro según le regalen una gorra de visera o un llaverín con linterna incorporada o con puntero láser.

El fulano en cuestión (miraré de aprender su nombre) me trae a las mientes, con esa oferta pintoresca, a la bellísima Tanja Derveaux, candidata al senado belga por el partido NEE (“No” en flamenco), que se hizo famosa un par de años atrás cuando prometió a sus votantes prodigarles, uno a uno, la más refinada y sofisticada caricia amatoria de las cortesanas de la Francia. A la chica no le fue mal en las urnas, pues sólo en Amberes obtuvo la friolera 4.500 votos, aunque no le dio, eso creo, para lograr su codiciada acta de senadora. A día de hoy no sé si cumplió su aventurada promesa o si está en proceso. Lo que es seguro es que Tanja se metió en un jardín (hay promesas que las carga el diablo) y acabará, la pobre, y si es mujer de palabra, con las mandíbulas desencajadas.

Suma y sigue. Sale otro candidato y promete dinamitar el Nou Camp. Yo no me opongo. Eso sí, que miren de distribuir bien los explosivos no sea que causen desperfectos en las viviendas vecinas. Y que no detonen la carga un día de partido, por descontado. Y todo ello con un telón de fondo de impagos, tensiones de tesorería y mil y un enredos. Imbuido un servidor de espíritu genuinamente deportivo le desea de corazón a la culerada aquello de “que gane el peor”. Felices y pericas navidades…


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