Deleitándonos con el último espectáculo veraniego culé tenemos otra prueba de que las SOCIEDADES ANONIMAS DEPORTIVAS (SAD) fueron una solución positiva. Dice un buen amigo que lo único que funciona en este mundo es la Iglesia, el Ejército y la Empresa Familiar, que todo el resto de formas societarias están condenadas al fracaso porque no hay un auténtico líder, jerarca o propietario que vele por los verdaderos intereses de las organizaciones. Tenemos un montón de ejemplos que le dan la razón, sólo hace falta mirar a las Administraciones Públicas. Basta recordar a la socialista Carmen Calvo cuando afirmó que “estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie”. Y así estamos fritos a impuestos y con el país quebrado gracias a un gasto político superfluo que el gran José María Gay de Liébana cuantificaba en 25 mil millones de euros… ¡al año!. Otro gran ejemplo de desastre económico societario eran los Clubs de Fútbol de antaño que llegaron a ser los primeros morosos de Hacienda porque recuerden que el “dinero en el mundo del fútbol, tampoco era de nadie”.

Desde que el Espanyol tiene una propiedad única y mayoritariamente definida -que ha invertido sus buenos dineros- la cosa económica está encauzada como nunca. Antes pudimos tener líderes con flor y medio propietarios pero nos dejaron igualmente al borde del abismo.

Los culés nos están dado una auténtica lección de las bondades de las SAD. Dijo el expresidente Bartomeu -sacando pecho hace unos meses- que el F.C. Barcelona era un caso digno de estudio en las grandes escuelas de negocios. Y el tiempo le ha dado la razón aunque él no podía imaginarse que lo que realmente estudiarán es la quiebra de su club. Porque el F.C Barcelona está quebrado. Sólo una argucia -una treta imposible para cualquier empresa- ha conseguido que el auditor de las cuentas no hubiera declarado la causa de disolución del Club. Por ello, queridos pericos, podemos decir sin riesgo a sonrojarnos que el ansiado Sorpasso blanquiazul ha llegado. En lo económico, pero se ha conseguido. Jamás de los jamases nos hubiéramos imaginado que hoy nuestros vecinos ambicionarían nuestras saneados balances financieros.

Las elecciones culés están históricamente llenas de populistas, chorizos y cuanto menos demagogos. Es complicado no encontrar un Presidente que no haya tenido líos penales. Que lo bonito es votar lo sabía hasta su conmemorado Franco que fue el mayor organizador de referéndums de la Europa del siglo XX. Pero el F.C. Barcelona no tiene un propietario que no dependa de los votos de los socios, ni han querido encontrar sistemas de protección. Aunque Nuñez decía que “al soci no se’l pot enganyar” reiteradamente lo es con falsas promesas electorales. Una vez el candidato gana, busca los avales a caballo ganador y después maquillan las cuentas para retirar esas garantías e irse de rositas. Florentino Pérez sí supo encontrar una mínima barrera de protección al estilo SAD. Obviamente los moralistas culés cargaron contra las formas de Florentino cuando obligó a presentar antes de presentarse a las elecciones unos abultados avales. Le llamaron de todo esos mismos que hoy recogen del suelo su juguete culé hecho añicos. En el Real Madrid hay un señor que toma las medidas impopulares sin miedo a las urnas, algo muy parecido al formato SAD.

Los asamblearios culés hoy deben 1.350 millones de euros, es decir, por cada euro de ingresos tienen dos de deuda. Con pérdidas cercanas a los 500 millones de euros y una solvencia negativa sus capitanes tienen que bajarse el sueldo para inscribir a jugadores de medio pelo. Aún podremos ver que alguna de sus estrellas insten al club al concurso de acreedores. A distintos jugadores les deben 389 millones de euros y si quieren cobrar deberán pedir la disolución del Barcelona. Además, recordemos que si en este escenario complicadísimo el Club vuelve a meter la pata en temas fiscales y fuera nuevamente condenado, la disolución será su castigo por reiteración. Dice Laporta que en dos años le dan la vuelta, pero el desastre es de tal magnitud que sólo les queda esperar una recalificación salvadora del Camp Nou o convertirse en una SAD en manos extranjeras. Porque no conozco a ningún culé que pueda asumir durante años la irrelevancia actual de un Valencia. Si el Sorpasso españolista en lo económico es un hecho irrefutable, quizás en lo deportivo Chen vea la oportunidad en este batacazo histórico azulgrana. Que sea valiente y pregunte a los del Villareal, porque sí se puede.

Tomás Guasch llovensà.

Soci 4.232 i accionista


Comentarios

Comentarios

Artículo anteriorAleix Vidal, fichaje inminente
Artículo siguienteLluís López se desvincula del Espanyol y firmará por el Zaragoza

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre