Ayer se presentó Rubi como nuevo entrenador del Espanyol. El de Vilassar de Mar que ha completado una temporada excelente logrando ascender al Huesca por primera vez en su historia a la Primera División del fútbol español, ha regresado a su casa. Joan Francesc Ferrer  jugó en el Espanyol B de Paco Flores y además entrenó con bastante acierto al filial perico. Después, ambos caminos se separaron y la joven promesa de los banquillos logró convertirse en un entrenador con el prestigio suficiente como para regresar a  casa con una carta de presentación bajo el brazo más que aceptable.

Que Rubi sea entrenador del Espanyol después del estrepitoso fracaso de la época Quique Sánchez Flores no es un detalle menor. Rubi es perico y Quique no solamente no lo era, además se esforzó en demostrarlo. Para el recuerdo quedará el infame abrazo a Messi ante las cámaras después de que el Barcelona nos vapuleara en el Camp Nou. Un técnico perico jamás se habría abrazado a Messi, ni tampoco uno que tuviese un mínimo de vergüenza ajena y respeto por la sufrida afición blanquiazul, que si algo le jode y con razón, es caer derrotado contra el eterno rival.


En un Espanyol tristemente inmerso en una perdida galopante de identidad y socialmente peor que nunca. Con bien remunerados aficionados culés al timón. Llámense Rousaud, Guasch o Mallafré. El protagonismo de pericos como Perarnau y Rubi en la parcela deportiva supone un verdadero soplo de aire fresco que los socios deberíamos respaldar. A día de hoy solamente la parcela deportiva puede salvar el orgullo perico perdido incomprensiblemente en los despachos. Director general deportivo perico, entrenador perico y jugadores canteranos, que sientan en su inmensa verdad la camiseta y sean capaces de llenar el enorme vacío, que va a dejar el adiós de Gerard Moreno. Futbolista dicho sea de paso, ídolo indiscutible de la afición que solo se pueden permitir el lujo de perder unos directivos a los que les importe poco o nada el futuro inmediato de nuestro querido club, más allá de cobrar la próxima factura emitida por los servicios prestados.

Así es el Espanyol. Funciona al revés del resto del mundo. Pero cuando parece que todo está perdido siempre asoma un pequeño soplo de esperanza. Lo dicho, bienvenido Rubi, tu suerte, será la nuestra. ¡Que la fuerza y los resultados te acompañen!

Robert Hernando

Ex-consejero del RCD Espanyol

2 COMENTARIOS

  1. que así sea… sobre todo que la suerte y los resultados acompañen… con todo me pregunto… ¿qué club hay en el mundo que tenga en sus puestos dirigentes a personas que no son de ese equipo, que no sienten sus colores?… es que se me abren las carnes…

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