Lo que ha logrado Rubi con este Espanyol en tan poco tiempo debería ser digno de estudio en cualquier escuela de entrenadores. Conseguir que un equipo soso, insulso y sin alma se convierta de la noche a la mañana en lo que fue ayer el equipo blanquiazul en el campo, tiene un mérito solamente al alcance de entrenadores de raza y destreza. De esos que por encima de todo aman y respetan su profesión y lo que representa. Si a esto le unimos además el sentimiento por unos colores, pues el resultado es más que satisfactorio, independientemente del marcador incluso.

En junio de este año ya un servidor escribía en esta casa que el fichaje de Rubi había sido un acierto monumental de Oscar Pernau y así ha sido, para la alegría de todos los que sentimos correr el espanyolismo por las venas. Me reafirmo hoy en la opinión de que el ADN perico en la parcela deportiva y la correspondiente separación de poderes entre áreas del club,  va a ser la tabla de salvación de una entidad a la deriva en lo social. Gobernada por asalariados sin alma, ni cariño alguno por los colores y lo que es peor sin conocimientos para gestionar con el más mínimo acierto.

Pero como dijo el gran Vujadin Boskov, “fútbol es fútbol” y por tanto lo que sucede en el verde es siempre lo más importante para el aficionado. Lo que nos hace más o menos felices, lo que nos provoca en los adentros un estado de ánimo u otro. Es el motivo por el que hoy lunes muchos hayamos salido de casa con la sonrisa puesta, como decían los Tequila. ¡Contentos de verdad!


Rubi es sin duda la piedra preciosa y angular que hoy apuntala este Espanyol que está siendo la sensación de La Liga. Rubi el mismo, que huelga recordar que fue destituido del Espanyol B en su día por un consejo de administración que tenía como uno de sus miembros más influyentes en la deportiva a Joan Collet.

Ese mismo visionario que también destituyó como entrenadores en su día a Mauricio Pochettino y a Sergio González. El primero es hoy uno de los entrenadores más codiciados de Europa por su trabajo en la Premier y sobre el segundo basta simplente con ver la clasificación del Valladolid en La Liga. Por no hablar del mérito que tuvo el ascenso del conjunto castellano cuando lo tenía más que complicado a su llegada.

Será por eso tal vez, que ahora que Collet se intenta abrir paso en los negocios del fútbol como superagente algunos ya lo hayan bautizado como el “Monchi de Argentona”.

Robert Hernando

Ex-consejero del RCD Espanyol

 

 

 

Comentarios

Comentarios

1 COMENTARIO

  1. de acuerdo en todo, con la salvedad de la trayectoria de sergio gonzález, creo que discutible… el fútbol que practicó el equipo a sus órdenes, regulín regulán, y creo recordar que accedió a coentrenar a la selección catalana al lado del entrenador de los alevines del barça, devaluando nuestro banquillo… la verdad, no lamenté su marcha…

    pero en todo lo demás, chapeau… desconocía que collet se dedicara a huronear por ahí como agente 007 de futbolistas… ay del que caiga en su agenda… sólo dios sabe qué estropicios perpetrará… le avalan los “grandes traspasos y fichajes” en su etapa como directivo nuestro… quien confíe en sus servicios perderá dinero, eso fijo…

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre