Es más que evidente aquella máxima de que “si algo va bien, no lo toques “.,, pero en nuestro país estamos muy acostumbrados a todo lo contrario: tocar y mover algo en cuanto podemos, vaya bien o no.

De un tiempo a esta parte, hay una gran preocupación por la seguridad en los estadios de fútbol, tanto para las aficiones visitantes como para las locales, y por supuesto la de los jugadores. De igual manera son continuas las campañas contra el racismo y duras las sanciones ante cualquier posible incumplimiento de la legislación vigente en materia de deporte y que ha llevado a muchos clubs, es el caso del RCD Espanyol, a elaborar reglamentos de régimen interno. En la memoria de todos está el gran revuelo que se montó hace unas semanas en torno al jugador del Ath. de Bilbao Iñaki Williams ante algún grito de pocas personas de índole racista. Tal y como ya informó este digital, al partido siguiente los controles eran excesivos en la zona en la que se produjo el “incidente”. Todo parece controlado, la paz reina en el RCDE Stadium hasta que… llegó el partido de vuelta ante el Wolverhampton.

Mal empezaron las cosas con el asalto por parte de seguidores del equipo inglés que se produjo a la tienda perica en Las Ramblas, y aquí surge la primera pregunta ¿es normal que una tienda en pleno centro de Barcelona y en una zona con alto índice de robos y hurtos no cuente con personal de seguridad privada? La práctica totalidad de las de los alrededores tiene. Pues los pobres trabajadores se las vieron y desearon ante tal grupo de indeseables. La policía autonómica y la local desaparecidas, como siempre en la zona. ¿Nadie de nuestras insignes instituciones (Ayuntamiento y Generalitat) sabía del desplazamiento masivo de estos hinchas, muchos de los cuales sin entrada? Pues parece que no, o debían pensar que no sería algo importante una eliminatoria de la UEFA Europa League.

Durante el resto del día se sucedieron diferentes incidentes y enfrentamientos en diferentes puntos de nuestra ciudad, prueba más que evidente de que podía pasar algo en el momento de disputarse el partido… ¿se tomaron medidas extraordinarias? NINGUNA, el número total de efectivos de personal de seguridad privada, al que me referiré más adelante, y la policía autonómica era el habitual en cualquier partido, que a mi entender ya es bastante justito.

A partir de ahí la historia es bastante conocida: aficionados ingleses entrado con entradas no de afición local, ubicados por todas partes del estadio, insultando, bebiendo alcohol, botellas y vasos de cristal…. En ese momento uno se pregunta, ¿Qué hizo la policía autonómica? Un par de cargas en las que los más perjudicados fueron los seguidores españolistas. NI UN DETENIDO. El personal de seguridad, lo intentaba, pero no podía…desbordados. De estos efectivos, Vigilantes de Seguridad, cada vez hay menos en nuestro Estadio, suplidos por chicos jóvenes sin ningún tipo de formación ni capacidad de actuación ante incidentes como los del partido de la UEFA Europa League, los conocidos como “stewards”.

Han pasado. 24 hora en el momento de escribir estas líneas y NI UN COMUNICADO DEL CLUB PIDIENDO PERDON NI ABRIR NINGUNA INVESTIGACIÓN NI UNA QUEJA FORMAL A LA UEFA, tan rápidos con el incidente Williams, que lentos está vez…

Jaume Baró i Queralt.

Abogado ejerciente, Director y Jefe de Seguridad Privada, socio y accionista del RCD Espanyol


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