Que la sociedad española en general y la catalana en particular están enfermas se puede resumir en un nombre: Sor Lucía Caram. Hay gente que me cae regular, gente que me cae fatal y luego están los impostores como la Caram. Tengo una tía monja con casi 90 años que se ha pasado toda la vida ayudando a los más desfavorecidos en las Hermanitas de la Caridad y les puedo asegurar que no se parece en nada, ni ella ni ninguna de sus generosas compañeras a la histriónica y fornida argentina.

Cataluña está fatal, personas tan simples y absurdas como Caram, Rufián, Guardiola o Lluis Llach se han convertido en referentes o catalanes del año en una tierra que un día tuvo a Dalí, Josep Pla, Gaudí o Joan Maragall… 

La última tontería de la monja ha sido un twitt cargado de sensibilidad con los más pobres, hacia los que pasan hambre en nuestra tierra catalana. Y es que la hermana de sus hermanos de vez en cuando suelta al mundo twitts que son lo todo lo contrario a las riquísimas Yemas de Santa Teresa. Es lo que tiene ser una novicia “modernita” algo adicta a las redes sociales. En la piulada en cuestión explica al mundo lo siguiente “El compromiso y la fidelidad de Leo Messi es un ejemplo. Somos más que un club”. Entendemos que cuando dice som més que un club no se refiere al convento. ¡Menudo escándalo en el Vaticano! Por tanto debemos pensar que se refiere a su FC Barcelona y obviamente a su verdadero Dios, al menos el terrenal, que obviamente parece ser su paisano Leo Messi.

Decir que el compromiso de Messi es total, es una sandez incalculable se mire por donde se mire. Si se refiere al compromiso con el Barcelona, un tío que va a renovación y subida de sueldo por año es de chiste malo. Si lo cuenta por el compromiso con la sociedad de un millonario que ha defraudado a Hacienda para no pagar una pasta gansa que podría ir a becas comedor, a sanidad o a educación, pues todavía peor.

Que una “monja” se atreva a decir tales chorradas en una red social debería ser preocupante para cualquier psicólogo que vele por el bien común de los mortales, pero que además, hayan personas capaces de idolatrar a tal atrevida ya es de traca.

Por cierto señora Lucía, en Argentina alguno pasa sus penurias también, por si no se acuerda Caram, que tiene pinta por cierto, de todo menos de pasar hambre…  Un afectivo recuerdo desde aquí a los necesitados de aquella preciosa nación que esperaban como agua de mayo las donaciones solidarias de los asistentes a la boda pija de Messi.

P.D. Entiendo que la columna no tiene nada que ver con nuestro Espanyol, pero es que aquí somos felices también con las desgracias del vecino, y por tanto algunas exaltaciones de su impostada grandeza nos ponen de mala leche. Sí, somos así de malos y miserables. Sufriremos el fuego eterno, o no… ¡Caramba! 

Robert Hernando