Robert Hernando.- Entrevistar a personajes pericos siempre es agradable, tanto entrevistador como entrevistado sabemos de qué hablamos y no me refiero al fútbol, hablo de sentimientos de pasión y eso por lo general se acaba trasmitiendo. Muchas veces he pensado que me gustaría algún día colaborar con algún medio de comunicación en el que pudiera entrevistar a personas con las que no tuviera ninguna afinidad, pero reconozco que podría ser bastante borde. Aquí en la casa común de los pericos es imposible. Marañón, Tamudo, Pochettino, Pacheta, Cristobal, Artega y algunos más han pasado ya por La Contra Deportiva pero la entrevista de hoy es un poco más especial.

Empecé a colaborar en el Blanc i Blau en 1995 a propuesta del malogrado Norbert Gaspar, un gran perico, allí empezaron también Oriol Vidal, Raquel Mateos, Toni Polo, Jordi Luengo o Andrés Merello, entre otros… Años más tarde llegó una joven estudiante de periodismo, era la hija de Tomás Guasch. Desde el primer día ya mostró un carisma especial combinada con una capacidad de trabajo e ilusión brutales, de casta le viene al galgo.

Aparte del Blanc i Blau también coincidía con Susana habitualmente en Radio Estel, en el programa de Luis Lorente, yo empecé colaborando con ellos en Radio España en unos viejos estudios de Pau Claris. Allí Susana hacia practicas junto con otra ilustre periquita Ángela Lara, hija del tristemente desaparecido José Manuel Lara Bosch. Recuerdo los nervios de Susana al principio y las veces que te preguntaba después si lo había hecho bien o no, en un par de semanas ya se comía el micrófono con patatas. Hoy aquella joven periodista perica que además es una enorme persona es una de las caras más conocidas y admiradas del periodismo deportivo de nuestro país. Debemos sentirnos orgullosos.


ENTREVISTA A SUSANA GUASCH

Robert Hernando.- Hola Susana, ¿Qué queda de aquella estudiante de periodismo que empezó  colaborando en el Blac i Blau?

Susana Guasch.- ¡Las migajas! Han pasado casi 20 años. Empecé con 19. Fue mi primer contacto con el periodismo. Encima prensa escrita, que me parece el género más complicado. Fue un máster. Escribía artículos, hacía reportajes, incluso algún viaje como a Vitoria, para entrevistar a Morales y Nan Ribera. ¡Qué tiempos! Veía partidos desde alevines hasta el femenino. Luego escribía la crónica. Viví la Copa del Rey en Mestalla y casi sin dormir empalmamos de Valencia a la redacción del periódico para hacer un nuevo número como campeones. Ida y vuelta en tren, el tren perico. Grandes momentos con buena gente. Sólo me pidieron el carnet de socia para poder trabajar con ellos. Fue una experiencia brutal y de ahí ya no paré. 

R.H.- Recuerdo también tu época de becaria en el Sin Concesiones, yo iba de tertuliano a pelearme con algún culé. ¡Al principio algunas veces te temblaba la voz y fíjate ahora! Consagrada en periodismo deportivo…

S.G.- Siempre trabajaba en sitios locales para tener más oportunidades. En Radio Estel, donde también estabas tú de colaborador como dices, seguía al principio al Espanyol y luego al Barça. Algo imposible tan joven en un medio nacional. Eso sí, entre el Blanc i Blau y la radio estuve 6 años que no me daban un euro ni para el autobús. Pero mi prioridad era aprender y aprovechar las oportunidades, que eran muchas. Por aquel entonces y en medios locales, ¡es donde te puedes permitir que te tiemble la voz!

R.H.- ¿Prefieres pie de campo o plató?

S.G.- Combinar las dos es el sueño de mi vida hecho realidad. En plató porque estoy en el día a día, me permite estar siempre al pie del cañón informando, no me mojo si llueve, no paso  frío, es muy cómodo y agradecido. Y a pie de campo es la adrenalina pura, improvisación, viajar, nunca sabes qué te va a pasar, ves el fútbol en directo, entrevistas… Y encima en la Champions. ¡Imposible de mejorar!

R.H.- Cubres la Champions en Antena 3 ¿te has imaginado alguna vez retransmitiendo un partido del Espanyol en la competición?

S.G.- ¡Cómo lo sabes! Pagaría y todo! No me gustaría irme de este mundo sin ver al Espanyol ganando una Champions. No jugándola, ¡ganando, directamente! Y me da igual si lo retransmito yo o no, el caso es verlo.

R.H.- ¿El apellido Guasch te ha pesado alguna vez?

S.G.- Una, cuando Eto’o se cabreó con mi padre por algún artículo, cachondeándose de algo seguramente, en el diario AS. Entonces jugaba en el Barça y se vengó conmigo vetándome las entrevistas a pie de campo cuando yo era la reportera de La Sexta en la Liga. Por lo demás, hasta le cambiaría el apellido a mi hijo para que Guasch fuera el primero. 

R.H.- Tu padre es un maestro para muchos de nosotros ¿Has aceptado su consejos o eres más de ir por libre?

S.G.- Acepto todos los consejos que me dé porque nadie te los dará mejor que tu padre. Le pido consejos de cómo tratar según qué temas, para no equivocarme. Pero desde que salté a la televisión hace 12 años consejos pocos, él domina más la prensa escrita. En eso es un fenómeno. 

R.H.- Tu hermano siendo economista, es uno de los columnistas más leídos en La Contra Deportiva, buen ojo tengo, jajaja… ¿El periodista nace o se hace?

S.G.- Nunca entenderé cómo a mi hermano no le dio por el periodismo. ¡Creo que es el más ‘enfermo’ de la familia! Igual si se dedicara a esto la euforia se le habría rebajado bastante, como me pasó a mí. Ya no lo vives igual. Pero a él nada le puede poner más en la vida que el fútbol y, sobre todo, el Espanyol. Es de los que no cena. Mis sobrinos son igual de perturbados, con perdón. ¡Y encima es verdad que el tío escribe muy bien! Mi hermano manda cartas al director a varios periódicos cuando le indigna algo relacionado con el club. Sobre todo cuando alguien, de la otra acera, ataca al Espanyol. Para desahogarse. Es único y fiel.

R.H.- ¿Qué te parece esta nueva etapa del Espanyol, con el nuevo accionariado?

S.G.- Ilusionante. Al menos ya no nos tenemos que preocupar de vender siempre a los buenos. Ahora los podemos mantener. Antes cuando empezaba la Liga sólo me preocupaba no descender, ahora me fastidia quedar en la tabla en tierra de nadie, así que ya toca mirar sólo a Europa. Siempre hay que pensar en grande. 

R.H.- ¿Y el balance de la pasada temporada?

S.G.- Me parece que Quique Sánchez Flores lo está haciendo bien, si le dejan tranquilo y respetan su proyecto puede quedarse tiempo y darnos alegrías. El año pasado fue bueno, con un pero: la eliminación en la Copa a pies del Alcorcón. Ese torneo debe ser prioritario para el Espanyol. Es el camino más corto para meter ruido, que es lo que necesita el club.

R.H.- Sergio García, Granero, Mario Hermoso… ¿Se está fichando bien?

S.G.- Tenemos el problema del límite salarial y es imposible pensar en grandes dispendios. Me parece gente interesante y seguro que vendrán un par más. Sé que Óscar Duarte está trabajando duro y la base del año pasado es fiable.

R.H.- Ahora colaboras también en El Partidazo de la Cope ¿Por qué cuesta tanto que en esos programas se hable de otros equipos que no sean Madrid y Barcelona?

S.G.- ¿De qué equipo es la mayoría de gente? En televisión pasa igual. Cada día sabemos la audiencia y el minuto a minuto de lo que el espectador consume. Lo primero que interesa es el Madrid. Es el que te da audiencia, por todos los que quieren que gane y todos los que desean que pierda. Y el Barça casi lo mismo. Luego está el Atleti, pero a años luz. Así que imagínate el resto de equipos. Al final cada empresa mira por sus beneficios. Yo cuelo información perica en cuanto puedo. Por ejemplo el fichaje de Granero en la Sexta Deportes, el día de su presentación conjunta con Sergio García. Como es un programa diario y largo siempre hablamos de otros equipos y contamos historias diferentes. Es una bonita lucha…

R.H.- ¿Qué opinión te merece el trato que recibe el Espanyol de los medios de comunicación catalanes en general?

S.G.- Eso es peor, porque son medios locales de Catalunya. Coges el Sport y El Mundo Deportivo y el Espanyol está en la página 33. Pero qué vas a decir cuando el vicepresidente del Barça habla de TV3 como “nuestra cadena de televisión” (en Barça TV estarán indignados) o periódicos como los citados anteriormente tienen como lema: “Sempre amb el Barça”. Pues nada. Como no me gusta ponerme de mala leche porque sí, elijo lo que quiero ver y leer que es mucho, afortunadamente. Como todo el mundo.

R.H.- Ahora que no nos escucha nadie, me pica la curiosidad… ¿Cuéntame cómo fue lo de Luis Enrique con Jordi Grau de TV3 en París?

S.G.- Tal y como lo conté en La Sexta y la Cope, los dos medios en los que trabajo. Después de recibir 4 goles en el Parque de los Príncipes, Luis Enrique tenía que hablar primero con TV3, como siempre, e imagino que ya iba calentito. Jordi Grau acababa de entrevistar en el césped a Busquets. Se quejó del planteamiento táctico de Luis Enrique. Y cuando Grau se lo comenta, el otro tuerce el gesto y empieza a enfadarse. Le responde mal hasta que el periodista acaba la entrevista y le despide. Pero el técnico se queda allí, esperando. Cuando Grau deja de estar en directo le asalta para recriminarle las preguntas. El pobre acongojado y Luis gritando y señalándole con el dedo. “¡A ver si me hablas con el mismo tonito cuando ganemos!” le tuvieron que sujetar y llevárselo entre 3 personas del club. El escándalo fue tremendo. Sobre todo porque fue contra ‘su televisión’. En aquel momento agradecí que no quisiera hacer más entrevistas.

R.H.- TV3 y el propio Jordi Grau tuvieron la desfachatez de desmentirlo…

S.G.- Al presentador de TV3 que dirigía aquel día el matinal le hicieron rectificar cuando contó en uno de los boletines la bronca de Luis Enrique. Y qué va a hacer Jordi Grau, si aún debe tener pesadillas. Al final el entrenador del Barça se enfada con ellos, no con las televisiones de la ‘caverna’. Eso ya dice mucho. Pero no lo pueden reconocer. Es superior a sus fuerzas. Si eso me pasa a mí, abre el Telenoticies. Pero claro, le pasó a él con su Barça. Tiene que ser traumático. 

Ah, por cierto, nadie desmintió al periodista italiano que contó en directo en su televisión lo que pasó: lo que nosotros explicamos en Atresmedia, la verdad. Lo que interesa es apresurarse a desmentirlo, no vaya a ser que se rompan relaciones. Y mira qué favor les hicimos. ¡Casi no se habló del 4-0!

R.H.- La que te cayó el otro día de los talibanes de Twitter, por criticar que Noel Gallagher se pusiera una camiseta azulgrana del paki en el concierto de U2 en Barcelona…

S.G.- Salieron los de la CUP, los del Barça y los fans de Gallagher. Sólo me faltó hablar de Guardiola para que el pack fuera completo… En Twitter no puedes opinar ni de música. ¡Si salen como fieras aunque sólo escribas: ¡Buenos días! Lo que no entiendo es la manía que tienen los cantantes internacionales con ponerse camisetas de fútbol. En Montjuïc había fans de U2 de toda España. Bono se la puso una vez en el Camp Nou y no volvió a reinicidir. Aunque era el estadio del Barça y debió pensar que era ‘guay’ ponérsela. También lo hizo en Anoeta, con la de la Real. Pero como en Barcelona hay dos equipos, particularmente no me gusta. Y en el Estadi Olímpic no pintaba nada Gallagher. Además, ya que se la ponía, podría haberse comprado la nueva… Simplemente di una opinión. Por cierto, nunca me ha gustado Oasis.

Ya te da pereza opinar sobre fútbol en Twitter, de política casi ni te atreves… ¡Tampoco de música! Una pena de red social.

R.H.- Muchas gracias Susana para mí es un placer muy grande entrevistar a una enorme periodista, a una gran perica y a una mejor persona, encima eres amiga, así que el honor es doble en este caso…

S.G.- Igualmente, ¡seguiremos remando! ¡Un abrazo y visca La Contra Deportiva!

Comentarios

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre