Rubi se ha ido al Betis. Menudo titular dirán ustedes y obviamente están en lo cierto, es una castaña de titular a estas alturas. Rubi es un pesetero, alegaran ustedes y seguramente también estarán en posesión de la verdad casi absoluta. A día de hoy no conozco a ningún profesional del fútbol que no se mueva por dinero. A decir verdad tampoco abundan las almas caritativas en otras profesiones más terrenales.

Habiendo jugado en el FC Barcelona exclusivamente por dinero Canito y Ricardo Zamora un servidor está sobradamente vacunado para no creer en el ratocinto Pérez desde hace décadas. Alguien tan sabio como Manuel Meler me dijo una vez que del fútbol cuanto más sepas mucho peor. Y aunque no acepté jamás ese valeroso consejo tenía mucha razón el hombre que Dios lo tenga en su gloria. Porque sabiendo las decepciones se multiplican y claro cuando uno ha estado metido hasta el tuétano en el ajo de este percal por amor a unos colores y pasión por un sentimiento los palos resultan considerablemente gordos.


Personalmente lo que me preocupa de la marcha de Rubi no es tanto el hecho en sí, confío en Gallego, confié siempre de hecho y así lo escribí la temporada pasada aquí antes de la llegad del de Vilassar. No obstante, yo siempre he sido igualmente un firme defensor del actual entrenador bético mientras ha estado aquí e incluso antes de llegar me pareció una buena opción. Hombre que por cierto, me sigue pareciendo un buen profesional y ya nada más. En lo sentimental está claro que muchos nos equivocamos, diría casi todos al menos después de verlo saltar el día de la gesta europea delante de La Curva como un loco, habiendo estado presumiblemente según cantan las lenguas de doble filo negociando ya antes con el equipo sevillano.

Porque aunque uno sabe a ciencia cierta que esto del fútbol de puertas adentro no tiene nada que ver con lo que se vive y siente en la grada parece que por una extraña fuerza divina en forma de tormento jamás logras despojarte de esa necesidad imperiosa de seguir creyendo en los unicornios blanquiazules. Cuando menos será digo yo, para darle algún sentido a una de las locuras más inexplicable que te acompañaran toda la vida desde la cuna hasta el lecho de tu muerte.

Lo que verdaderamente me preocupa de la espantada de Rubi o Rubí como le llaman en el sur, es que el Espanyol no sea capaz de seducir a un entrenador que lo ha llevado a Europa después de una década de sequía, para que siga el proyecto una temporada más. Como imagen para el club es verdaderamente lamentable y denota falta de ambición frente a una temporada que debería ser importante. Se antoja todo bastante desalentador.

Si hay momentos para hacer esfuerzos son precisamente estos en los que se puede motivar al socio y/o abonado con un logro deportivo de gran calado. Si Borja Iglesias se va al Betis o donde quiera que sea y Hermoso toma un camino similar algunos les colgaran la etiqueta de peseteros, bien por su desahogo y su forma de quitarse las penas, pero ¿después qué?. ¿Convendría mirarse el ombligo un poco? Bordalás ha renovado por el Getafe y ofertas para salir no le han faltado después de meter a su equipo también en Europa. En tanto en cuanto parece de perogrullo que algo ha fallado en el Espanyol y no lo sabemos.

Si el máximo accionista de la entidad, -al que por supuesto debemos agradecerle hasta el último céntimo invertido en el Espanyol- no es capaz de entender que este negocio no va de fabricar juguetes en China y venderlos en el resto del mundo lo tenemos francamente mal para crecer a corto y medio plazo. El fútbol es otra cosa. No siempre vas a tener la suerte de que se marche un Gerard Moreno y llegue un Borja Iglesias por la mitad de dinero. Como no siempre vas a tener la mala suerte de traer cedido a un Semedo.

Perder además del entrenador del éxito europeo a los dos mejores jugadores del equipo para la próxima temporada sería una decepción que debería ir más allá de un simple pataleo o un típico “este es un pesetero”.  El análisis debería ser mucho más hondo y profundo porque algo me da, que pasa algo que no sabemos.

Robert Hernando

Ex –consejero del RCD Espanyol

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