La ola de altas temperaturas que cubre la península está haciendo verdaderos estragos. Los golpes de calor se suceden por toda la geografía española y los columnistas de La Vanguardia no son ajenos a ello. Fuerte parece que le ha dado el asunto al irrelevante escritor Antoni Puigverd que en una columna de opinión publicada hoy en La Vanguardia tacha al Espanyol entre otras cosas como un club gris, discreto y llorón. Como si él hubiese ganado el Nobel de literatura o algo parecido…

Puigverd, que se atreve a calificar la “estética del Espanyol como de perdedor” se suma en el citado texto a esa creciente ola de culés con aires de supremacistas dispuestos a dar lecciones a los “pobres pericos” equivocados. Corriente que empezó con el ya desaparecido Adolf Rousaud y continuó con el tándem formado por el publicista Enric Jové y el director general corporativo del club Roger Guasch (Alias Il Soprano).


Entre otras cosas Puigverd se pregunta el motivo por el cual el Atlético de Madrid se ha convertido en un club grande en la capital de España, mientras el Espanyol en Barcelona no. Explica en pocas palabras que el hecho de ser y sentirnos muchos de nosotros como “anticules” nos condena a no crecer. Seguramente por eso los otros equipos de fútbol barceloneses que en su día hicieron seguidismo culé como el Europa, el Sants, el Jupiter o el Sant Andreu tienen ahora cuatro Champions cada uno de ellos en sus vitrinas…

Tal vez el “intelectual” Puigverd que también  es colaborador habitual de TV3 (¿Cómo no?) debería hacer esa misma pregunta en los despachos de la cadena pública catalana. ¿Por qué en Tele Madrid jamás han despreciado al Atlético de Madrid y en TV3 al Espanyol de Barcelona si? ¡Ays que calor!

 

 

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5 COMENTARIOS

  1. Este tipo no entiende nada, una persona con un sentimiento no se deja influir por gente plana sin argumentos, el único que encuentran a su grandeza es lo que han ganado, que nada más se enorgullecen de lo que tienen y que solo ven la paja en el ojo ajeno sin ver sus vergüenzas, sus mentiras, su nepotismo y su miseria encerrada en un cofre de oro. Siempre comparándose con el más pobre para sacar pecho, pero rehuyendo la confrontación con los iguales o superiores para que no les saquen sus vergüenzas. Los pericos no sabemos de eso, sabemos de sentimiento, nos da igual el no haber ganado, nos da igual con que jugadores contamos, nos da igual los que somos, nos da igual quienes se sacan la foto y se declaran, pero sabemos una cosa…somos felices con llegar a donde hemos llegado, para nosotros los nuestros son los mejores, nos da igual los pocos o muchos que somos y nos da igual quienes nos rehuyen, pero somos felices y sobre todo mucho mejores que ellos en sentimiento, porque lo nuestro se lleva en el corazón y lo suyo en la cabeza y en la cartera.

  2. Bien Rafael,
    este periodista mediocre de un periódico españolista (nacionalista español) mediocre nos da la posibilidad de rebatirlo con argumentos.
    Pues hagámoslo.
    Y, de paso, dejemos de comprar ese diario vendido siempre al gobierno de turno. El Ara es mucho mejor diario, y nos trata bastante mejor.

  3. Compañeros pericos, no vale la pena ni contestar… son culés, simples y cuadrados. Han tenido una buena época y se creen dioses cuando antes no ganaban ni la copa de ferias… también Napoleón tenía un imperio y mira como acabo… igual este tipo debería escribir sobre cómo el “súper farsa” ha quedado último en el torneo internacional este que han jugado en tierras americanas que ha sido un ridiculo bochornoso!

  4. buena perorata de rafael… nada de acuerdo, en cambio, con el análisis de prensa de òfc… ¿la vanguardia españolista? ¿el ara un buen periódico?… ay, madre…

  5. Bueno, todo depende del color del cristal a través del cual miramos el mundo, en este caso la prensa.
    A mi La Vanguardia me da diarrea, justamente porque cambia de parecer en función de quién gobierna. Y porque es monárquico. Y porque nunca ha sido indepe, claro (aunque ahora, a algunos, os lo parezca).
    Y sí, el Ara es un buen periódico, estilo El País de sus mejores tiempos.

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