El Espanyol ha cuajado un buen debut en la Liga y ha sumado el primer punto en uno de los estadios más difíciles de la competición, el Sánchez Pizjuán. El 1-1 final es merecido en un partido con muchísimas alternativas en ambos conjuntos. El Sevilla, plagado de rotaciones, no ha podido con el Espanyol. Los pericos han cosechado un valioso empate mostrando una imagen muy competitiva en todos los momentos del encuentro.

Sevilla y Espanyol han homenajeado a las víctimas del doble atentado terrorista en Barcelona y Cambrils. Fuente: La Liga.

Once titular del RCD Espanyol: Pau López; Javi López, David López, Naldo, Aaron Martín; Javi Fuego, Diop, Jurado, Piatti; Baptistao y Gerard Moreno.

Once titular del Sevilla FC: David Soria; Corchia, Kjaer, Lenglet, Sarabia; N’Zonzi, Borja Lasso; Jesús Navas, Ganso, Nolito y Muriel.


El inicio de partido ha sido bastante prometedor por parte del Espanyol. Baptistao con una doble ocasión en el segundo minuto y, posteriormente, Gerard Moreno, amenazaban la portería sevillista. La iniciativa era para los locales, pero el conjunto blanquiazul montaba numerosos contraataques muy peligrosos. En este contexto de partido, si hay un jugador a destacar es el delantero brasileño. La velocidad y el enorme desparpajo de Baptistao ha sido un quebradero de cabeza para la defensa del Sevilla, incapaz de controlarlo en ningún momento.

Trabajo y sacrificio táctico

La presión del Espanyol siempre se ha iniciado a partir del centro del campo con más intensidad. Dejando a la defensa sevillista mover el balón, los pericos apretaban a la sala de màquinas de los locales: N’Zonzi, Borja Lasso y Ganso encontraban dificultades para profundizar el juego interior local. Por lo tanto, el mayor peligro provenía de las bandas, especialmente de la derecha con un Jesús Navas que encaraba e intentaba desbordar constantemente a Aaron Martín.

Con un claro 4-4-2, el Espanyol siempre se ha mostrado en el Sánchez Pizjuán como un equipo compacto y bien posicionado. Ha sabido sufrir en defensa, con un David López imperial y Naldo aclimatándose a sus compañeros. A pesar de algunos errores (alguno especialmente grotesco), poco a poco ha subido su nivel y ha resuelto con mayor contundencia los centros laterales del ataque sevillista.

Con Javi Fuego como ancla, el doble pivote formado junto a Diop ha abarcado mucho terreno de juego. El senegalés se descolgaba en algunas ocasiones para aparecer por sorpresa en el ataque perico. Pero su función principal ha sido la de ayudar a Fuego y sostener al equipo dotándole de equilibrio. La aparición de Diop en el once titular ha permitido liberar a Jurado y tener siempre a dos o tres atacantes preparados para el contraataque.

El Sevilla ha inaugurado el marcador con un remate de Lenglet tras saque de esquina. El 1-0 no podía ser más dudoso: Pau paraba el remate, pero el árbitro ha visto el balón dentro de la portería perica. Se dice con demasiada facilidad que la Liga Santander es la mejor del mundo, pero viendo como otras ligas (Serie A y Bundesliga, por ejemplo) ya han incorporado y estrenado el VAR para esta temporada, tal afirmación genera muchísimas dudas.

En el minuto 35, el mejor jugador del Espanyol hasta el momento empataba el partido. Un error de N’Zonzi en la salida de balón del cuadro local lo aprovechaba Baptistao para deshacerse de tres defensas con una gran velocidad y, en última instancia, superar a Sergio Rico con una gran definición. El gol ha fortalecido anímicamente a los pericos y ha generado dudas en los locales, quienes han perdido muchos balones en la recta final de la primera parte.

Banega, clave en los locales

La segunda parte ha estado marcada por la entrada de Banega en la medular del Sevilla. El argentino ha dotado de criterio y calidad a la creación de juego de su equipo y, junto a Jesús Navas, ha sido el mayor peligro en contra del Espanyol.

Quique Sánchez Flores ha reaccionado al dominio sevillista dando entrada a Granero por Piatti y Hernán Pérez por Jurado. El primero se ha escorado en banda izquierda y ha estado muy pendiente de ayudar a Aarón en tareas defensivas. Por su parte, Hernán ha ocupado la banda derecha. Gerard Moreno ha ejercido de enganche, apoyando al centro del campo blanquiazul y tratando de conectar con Baptistao, muy descolgado en la segunda mitad. La medular perica se ha empleado fundamentalmente en parar el fútbol ofensivo local y ha sido vital para la defensa ante las acometidas sevillistas. Todo ello y la gran actuación de Pau López ha sostenido al Espanyol.

La expulsión de Banega en el minuto 83 ha mermado al Sevilla. El Espanyol ha intentado aprovechar la situación tomando la iniciativa en los instantes finales, animándose en ataque como no lo había hecho durante el resto de la segunda parte, pero sin mucho éxito.

El equipo ha demostrado que está preparado para competir ante cualquiera como ya lo hizo durante la pretemporada. Un empate en el Sánchez Pizjuán es un botín satisfactorio para iniciar la competición liguera. El punto sólo será positivo si el Espanyol gana el próximo fin de semana al Leganés en Cornellá. Mientras tanto, satisfacción con el sacrificio del equipo y a esperar algún refuerzo más en los últimos días de mercado.

 

 

 

 


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