Ander Mirambell se encuentra en Alemania en una pretemporada distinta. El sueño olímpico de Beijing es el mismo que en anteriores Juegos, pero su salida del Espanyol ha supuesto un cambio drástico en su carrera. En LCD hemos hablado con Ander para conocer qué ha sucedido con uno de los mejores embajadores que ha tenido la entidad perica.

Brian Calvo: «Buenas tardes Ander. Tu salida del Espanyol se ha producido tras muchos años compitiendo y representando los colores blanquiazules. ¿Cómo empezó la aventura?

Ander Mirambell: «Buenas tardes Brian. Arrancamos esta colaboración en 2010. Vieron una bandera del Espanyol en una competición y me llamaron la atención desde la Federación porque habían visto una bandera que parecía extraña. No era la de España ni la de Catalunya y les había llamado la atención. Les dije que era del Espanyol, mi equipo.

A raíz de esto hablé con el Espanyol, en su momento con Xavi Andreu y Joan Collet, para hacer oficial que iba a llevar la bandera del Espanyol. Para no tener problemas con la Federación, me sacaron la ficha como piloto de skeleton que ahora cuesta 150€ y pagaron la cuota de club, ya que por España debes estar adherido a la Federación Catalana de Deportes de Invierno con un coste de 400-500€ al año. Quedamos en que ellos se hacían cargo de todo esto y, a partir de entonces, podía representar al Espanyol por todo el mundo, llevar la bandera y competir con sus colores si en el día de mañana había una competición de clubes».

BC: ¿Cuándo se hizo oficial el acuerdo?

AM: «Este acuerdo se fue renovando año a año hasta que llegó Roger Guasch, con quien se hizo oficial. Quedó plasmado en un papel, también estaba Alberto Ariza y cada año se reunía conmigo, con Xavi Andreu y el Departamento de Comunicación para ver cómo se publicaban los comunicados y las estrategias a seguir por si visitaba algún colegio como hice en Canadá.

Con Roger Guasch el acuerdo se hizo oficial y se me dio el cargo de embajador deportivo con las mismas condiciones: la ficha de skeleton (150€ anuales) y la cuota de club para estar adheridos a la Federación Catalana de Deportes de Invierno (400-500€). No les podía costar nada más; si yo hago una competición o tenía mis sponsors, era mi responsabilidad y ellos me daban esta cobertura para poder llevar los colores del Espanyol.

Fui al Campeonato de España pagándomelo yo, que lo gané en Saint Moritz. Fueron unos 1000-1500€. Lo mismo sucedió en la Copa de España porque así habíamos quedado en su momento, es decir, todo lo que eran competiciones el Espanyol no podía pagar viajes».

BC: ¿Qué ha sucedido este verano para que haya concluido tu vinculación con el Espanyol?

AM: «Sorprendentemente, este mes de junio-julio contacté varias veces con Alberto Ariza sin respuesta por teléfono. Luego hablé por mail y me dijo que ya no llevaba este asunto. Hablé con Toni Alegre y me comunicaron que el Espanyol no quería seguir, me tenía que pagar yo la licencia y la cuota. Les dije que yo ya me había pagado el Campeonato de España y la Copa de España, no iba a gastarme ahora 600€ cada año para tener la licencia. Al final dijeron que ellos no podían gastarse ese dinero. Fue todo muy rápido».

BC: Afrontas una nueva aventura en el Milenio Club Patín de Logroño.

AM: «Tuve la suerte de coincidir con el presidente del Club de Hielo de Logroño y me abrió las puertas. Tampoco tenían dinero, pero me iban a ayudar con la ficha y ya tenían la cuota de club porque compiten en otros deportes. Y allí me he ido, no solo porque esté compitiendo en ese club sino que vamos a hacer más cosas a nivel de colegios y de empresas, aportando mis conocimientos. Es parecido a lo que hacía como piloto de skeleton representando al Espanyol, hemos hecho diferentes cosas con el equipo chino y Wu Lei… Al final, cuando uno es embajador deportivo pues respondía a las necesidades del club: cuando me llamaban para ir a charlar con los Special, una entrevista con Lombi en su primera etapa… Lo que necesitasen. Incluso temas de carnets al inicio de la temporada. Ese era mi rol en el Espanyol a cambio de tener la ficha y no tener problemas para llevar la bandera del Espanyol por el mundo».

BC: ¿Qué sensaciones tienes tras salir del Espanyol, el club de tu vida?

AM: «Estoy bastante triste y dolido porque es mi familia, no me esperaba que sucediera esto. Cuando hablamos en su momento, el acuerdo que había era hasta que acabase mi carrera deportiva. Es verdad que cada temporada había que «reconfirmarlo» con tiempo suficiente. En su momento tuve la oportunidad de comer con Mr Chen, conoce mi historia y estuve con él. Le dije que me gustaría llevar los colores del Espanyol en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno en Beijing. Lo voy a hacer de corazón porque es mi club, mi manera de entender la vida y en mi casa tenemos 10 carnets entre todos los Mirambell, vamos a ser siempre del Espanyol. Pero me duele que no pueda ser oficialmente porque me hubiese gustado que el club estuviese conmigo en los próximos Juegos Olímpicos y más en la tierra de nuestro presidente.

Esta es la realidad, no pasa nada y seguiremos, pero es un ejemplo más del momento de crisis social que está habiendo en el Espanyol. Yo soy una piedrita insignificante en el mundo del Espanyol, pero es una más. Van sucediendo cosas y la entidad va haciendo su camino hacia otro lado que me cuesta entender».

BC: Muchas gracias por atendernos, Ander. Mucha suerte en los Juegos.

AM: «Gracias a vosotros, chicos. Visca l’Espanyol».


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Periodista y redactor de La Contra Deportiva

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