‘Thor’ durante un pesaje previo a una velada.

Diego Torrente, conocido como Diego ‘Thor’ en el mundo del boxeo es un púgil que compite profesionalmente en la categoría de peso crucero y que además no esconde su pasión por el Espanyol. Se crió y vive en el barrio de Poblenou, donde de pequeño empezó a jugar al balonmano en la escuela Voramar. Allí destacó y pronto fue llamado para las filas del Adrianense, un equipo que competía a nivel semiprofesional.

A los 20 años se desligó del balonmano y probó con el boxeo. Se apuntó a un gimnasio y hasta ahora sigue dando guerra. Desde hace un año entrena en el Club Boxa Sant Adrià, administrado por Miguel Estrella y José Hidalgo, dos pericos. Comenta que empezó tarde con en el noble arte y que su carrera como amateur “ha sido complicada porque encontrar gente de mi peso (92 kg) no es fácil en España” y para ello ha tenido que “luchar contra ucranianos, rusos, senegaleses o magrebíes en gran mayoría”. Afirma que antes de dar el salto a profesionales tuvo que pelear “unas 30 veces, con solo dos derrotas”.

En su actual etapa como profesional ostenta un récord de 4 victorias y 2 derrotas y el 24 de noviembre en Las Arenas tiene su próximo combate.


C.M- ¿Qué significa la vuelta del boxeo a Las Arenas tras 47 años de ausencia?

D.T- Es algo muy positivo para el boxeo que se vuelvan a hacer eventos en lugares tan emblemáticos como son Las Arenas, ya que le da algo más de calidad al espectáculo.

C.M- ¿Qué esperas del combate del día 24 ante Daniel Robes? Tu rival llega con 2 victorias 3 derrotas y 1 nulo.

D.T- Fue el último rival que me ganó, yo ya había peleado con él y para mí es un combate muy trascendental. Primero porque tengo ganas de revancha y segundo porque está un puesto por delante mio en el ránking y ganarle significa superarle y colocarme con bastantes opciones de ser aspirante al título.

Diego Torrente entrenando en el Club de Boxa Sant Adrià.

C.M- ¿Por qué decidiste iniciarte en el mundo del boxeo? ¿Te gustaba desde pequeño o te pasaste después de probar suerte con otros deportes?

D.T- Empecé con el boxeo de casualidad, aunque desde que era un crío me llamaban la atención los deportes de contacto, pero nunca los había practicado. Yo jugaba a balonmano a nivel semiprofesional y con 20 años me dio por probar por casualidad gracias a un amigo y ahí empezó todo.

C.M- ¿Tienes alguna superstición antes de subir al ring?

D.T- No tengo ninguna superstición o ninguna manía realmente, solo que soy muy metódico en el calentamiento y siempre me gusta estar concentrado en el vestuario y no estar dando vueltas ni viendo gente. Como mucho te diría que me gusta salir con un tipo de canción al ring.

C.M- Un aspecto importante en los deportistas profesionales es la alimentación. ¿Te cuesta seguir la dieta?

D.T- Realmente no me cuesta seguir la dieta porque el tipo de dieta que hago yo no es de pasar hambre. Es cierto que a veces te da un poco de ansiedad por el tema del dulce. Los días que no entrenas y que no quemas esa adrenalina el cuerpo te pide más dulce, pero se lleva bien.

C.M- ¿Antes de un combate tienes esa sensación de nerviosismo tan típica de las previas de un partido grande? Por ejemplo, un derbi Espanyol-Barça…

D.T- Existe el nerviosismo, pero no cuesta dormir. Uno ya está más tranquilo a medida que va cogiendo experiencia. Si que la tensión la vas notando cuando queda menos para el día del combate, pero yo el día de antes duermo normal, aunque es cierto que antes de salir tengo esos nervios que todo el mundo tiene. Quien diga lo contrario miente. Tener esa chispa te activa y te mete en la pelea. Hay gente que tiene miedo y eso lo único que te provoca es que te paraliza y no te deja boxear.

Estiramientos previos al entrenamiento.

C.M- ¿El sparring es esencial para preparar un combate, no?

D.T- Sí, además se intenta siempre preparar el sparring acorde al rival que tienes. Si es un rival que boxea con mas movilidad, si es zurdo, si es más alto o más bajo…hay varios condicionantes.

C.M- ¿Cómo surgió tu amor por el Espanyol?

D.T- Viene de familia, soy perico desde que recuerdo, desde antes de nacer te diría. Mi padre, mi hermano, mis tíos…y el que no es perico es del Madrid. No hay ningún culé.

C.M- Es conocido por todo el mundo que en los deportes de contacto es necesario tener sacrificio y una gran disciplina. Haciendo un paralelismo: ¿es cómo ser perico en Cataluña?

D.T- (Se ríe)…¡No lo habría explicado mejor! El boxeo es un deporte muy sacrificado que exige mucho como ser del Espanyol. Ser perico significa aguantar cada semana y sufrir pero al final lo quieres y no puedes hacer nada.

C.M- ¿Has sentido alguna vez discriminación por mostrar tus colores en el mundo del boxeo? Ya sea un patrocinador, promotor, rival…

D.T- Faltas de respeto graves no, pero alguna vez sí. En mis combates de amateur, sobretodo, siempre he subido al ring con la camiseta del Espanyol y he podido escuchar pitos y algunas cosas, pero son tonterías. Por suerte nada grave.

Ejercicios de sombras durante la sesión.

C.M- Volvamos a hacer un paralelismo. ¿En el ring eres más conservador estilo QSF o te gusta atacar como al Espanyol de Rubi?

D.T- Soy más ofensivo, de hecho, muchas veces para preparar depende que peleas me obligan a intentar boxear un poco defensivamente para que luego el día de la pelea pueda variar un poco mi estilo porque mi boxeo es de ataque y frontal.

C.M- Para terminar. ¿Qué tal estás viendo la temporada del Espanyol? ¿Lo sigues activamente? ¿Ilusiona la Copa?

D.T- Sí, soy socio desde hace muchos años y siempre que puedo voy al campo. Estoy muy ilusionado con esta temporada. Tal como soy yo iría a por todo: Liga y Copa. Además tenemos la suerte de tener a un entrenador con ambición. Me gusta Rubi porque si va segundo quiere ser primero. Su objetivo no es mantenerse a mitad de tabla. Esto es algo que motiva a los futbolistas y a los aficionados.

C.M- Muchas gracias Diego, ¡suerte para el día 24!

D.T- Gracias a vosotros.

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