Son varios los  comentarios de los aficionados pericos y todos ellos disculpando a Diego López sobre el penalti cometido en el minuto 86 el pasado sábado ante el Fuenlabrada.  Hecho que le privó al RCD Espanyol de llevarse los 3 puntos del estadio Fernando Torres, cuando estaba totalmente el partido controlado.

El primero en lamentarlo y pedir disculpas de forma pública a los compañeros y la afición fue el propio portero, quien se responsabilizó del suceso. Hecho que le honra y dice mucho de su incuestionable profesionalidad. Su cara era todo un poema cuando vio como el árbitro y el VAR mediante, decretaba la pena máxima en las postrimerías del juego en una jugada intrascendente.

Me imagino al término del partido el mal rato que tuvo que pasar en el vestuario delante de sus compañeros. También me imagino que esa noche le costó conciliar el sueño y que se preguntaría cientos de veces “ que me dio por salir a buscar una pelota que se perdía hacia la línea de fondo la cual además estaba suficientemente bien protegida por Lele Cabrera”.

Pero desde aquí te digo Diego, que te dio aquella mágica noche del 17 de enero de 2018 en nuestro estadio cuando en el minuto 62 con el partido empatado a cero te estiraste tal cual Superman a tu izquierda al lanzar Lionel Messi  de forma potente y ajustada al palo aquel penalti.

Hiciste levantar del asiento a todo el estadio siendo el hecho que inclinó definitivamente el partido a nuestro favor el cual se cerró con el gol de Oscar Melendo en el minuto 88 rompiendo la racha de 29 partidos sin perder del FC Barcelona. De eso no nos olvidamos los pericos.

Dice el dicho que “hasta el mejor notario realiza un borrón” y yo digo que hasta el mejor portero realiza un resbalón.  Pienso que el puesto de guardameta es el más fácil de desempeñar dentro del campo de juego, ya que en una amplia superficie puedes utilizar las manos y un leve toque de un rival suele convertirse en falta automáticamente. Pero a la vez y contradictoriamente también es el puesto de mayor responsabilidad donde los errores cometidos te dejan “vendido” y no como a un delantero centro por ejemplo que puede fallar 3 ocasiones cantadas de gol pero luego mete 2 y se va como la gran figura del partido.  Así es el fútbol.

Por tanto Diego, debes saber que ningún perico te reprochará nada. Tu compromiso y profesionalidad están fuera de duda. Convencidos estamos que nos darás muchas tardes de gloria. Te queda cuerda para rato.

Eres como los buenos vinos, cuanto más añejo mejor.

Carlos Acosta

Socio Nº 9.118

“Libre Directo”


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1 COMENTARIO

  1. completamente cierto… si ponemos en una balanza errores y aciertos, ningún jugador tiene en su haber un saldo más favorable que nuestro porterazo… ¡la de puntos que nos ha dado!…

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