No debería sorprender que el jefe de deportes de la emisora RAC-1 mande ánimos a los integrantes del vomitivo programa de La Sotana, al fin y al cabo esa emisora del Grupo Godó que tanto dinero ha recibido en concepto de publicidad desde las arcas del Espanyol,  por la penosa y errática política de los responsables de comunicación del club, siempre ha presumido tradicionalmente de ser “la radio del Barça”.

Sin embargo, que el que mande los ánimos a los que se han mofado del descenso del Espanyol calificando a su afición de drogadictos, roba viejas o nazis, sea su actual jefe de deportes, Eduard De Batlle que siempre ha dado a entender que era espanyolista de corazón, resulta un poco raro y desalentador. Lastima porque «semblava bon nano».

Tal vez sean cosas de la calor, o del cargo, por aquello de ser políticamente correcto, pero dar crédito  y veracidad a lo que digan los mendrugos de La Sotana con el frutero al frente, y además mandarles animo como si fuesen unas pobres víctimas de una inundación, chirría mucho. El Espanyol lleva menos de una semana en Segunda y ya han empezado a saltar caretas.


Comentarios

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre