Continuamente se le dice al socio del Espanyol que el Club es muy parecido al Liceu. Así Agustín Filomeno –Director de Marketing- mantiene que son prácticamente iguales. Básicamente porque menos de un 4% de los catalanes se consideran seguidores de la ópera y del Espanyol;  porque hay hooligans de la ópera que se tatúan el Liceu como pericos se tatúan el escudo; y, porque a ambos los fundaron familias barcelonesas. Francamente todo muy poco convincente y algo chusco.

De una entrevista al empresario Francisco Gaudier Fargas -cuando fue elegido  Presidente del Círculo de Liceo este pasado verano- se pueden extraer conclusiones a tal paralelismo de mejor sustancia que las del Sr. Filomeno.


Una DIFERENCIA sustancial con nuestro Club es  que se asume que la viabilidad del Teatro está garantizada si las Administraciones Públicas lo mantienen. Ellas aportan casi el 50% de los ingresos de la Institución. Lo que le sucede al Teatro es que cuando su mejor cliente deja de pagar –por ejemplo, cuando estamos en crisis económica- entra en horas bajas. A la que las Administraciones le riegan de dinero público el Excel de los ingresos de Roger Guasch -y de todo quisqui- se sale del cuadro.

Por cierto, qué suerte que tienen ese 4% de los catalanes –la mayoría de ellos bien acaudalados- que disfrutan de su afición operística subvencionada gracias al otro 96% de sufridos contribuyentes -la mayoría de ellos muy poco o nada acaudalados-. En cambio, el Espanyol se mantiene a flote con un pírrico 4% de catalanes y los chinos Mr. Chen y Wu Lei a los que las Administraciones apenas les dan los buenos días.

Una SIMILITUD sustancial con el Espanyol y su juventud es que el Sr. Gaudier declara que la continuidad del teatro depende en cómo conseguir que la gente joven vaya a la ópera.

La DIFERENCIA sustancial de cómo se enfoca esta preocupación sobre la afluencia de la gente joven es la estrategia de precios del Liceu 2019/2020. Mucho más accesible para que la asistencia crezca. Quieren alcanzar una cuota de asistencia del 76%. Ahora es del 65%. Para ello el Liceu rebaja y ajusta precios. Se hacen rebajas del 20% al 35% en función del abono escogido. Los menores de ¡¡35 años!! comprarán entradas a 30 euros y los de ¡¡29!! a 20 euros. Sí, han leído bien: Menores de 29 y 35 años.

De todo lo que se ha dicho sobre el Liceu y el Espanyol la sangrante realidad es que mientras unos bajan precios para atraer al público –más o menos joven- sabiendo que su sustento son las subvenciones; otros los suben ignorando que su sustento son los derechos de televisión. El resultado de la estrategia del Liceu está por ver mientras que el del Espanyol es penosamente conocido.

Tomás Guasch Llovensà

Soci 4.706 i Accionista.

 

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