Creo que todos los seguidores de nuestro Club estaremos de acuerdo que, en un momento u otro de nuestra historia, el R.C.D. ESPANYOL DE BARCELONA, mi ESPAÑOL, ha dejado pasar el tren que, de vez en cuando, se apeaba en nuestra estación particular. Me refiero al tren deportivo, económico y social.

No incluyo en ese hipotético tren perdido, a los valores intrínsecos de nuestro club, resistencia, lucha, dignidad, coraje, nadar contra corriente, tener sentido crítico, sentido de pertenencia a un grupo de supervivientes, sacrificio en pro del objetivo común, la ilusión y la alegría en los mejores momentos, sin decaimiento ni quejas que empequeñecen la dignidad de los que las refieren.

Este escrito no pretende culpar o poner en cuestión la gestión que han llevado a cabo nuestros dirigentes a lo largo de nuestra historia. Mi respeto a todas y cada una de las personas, que de una forma u otra, con mejor o peor acierto, han trabajado de la forma que sabían, para que el R.C.D. ESPANYOL DE BARCELONA, mi ESPAÑOL, siga vivo 120 años después que unos estudiantes de la Universidad de Barcelona tuviesen un sueño, una ilusión que ha pervivido a pesar de todas las trabas e impedimentos que hemos tenido.

Ahora nos encontramos ante un nuevo reto, un nuevo tren que no podemos ni debemos dejar pasar. Gracias al Sr. Chen, tenemos un club totalmente saneado, sin deudas, con un estadio nuevo, moderno y pagado, con una ciudad deportiva mejorable, pero nada desdeñable, con un número de socios, abonados y aficionados espectaculares y con posibilidades de incrementarse a la mínima que se hagan bien las cosas. Si a ello, sumamos la descomposición económica, y espero que deportiva, del otro equipo de Barcelona, tenemos el caldo de cultivo perfecto de nuestro crecimiento deportivo y a la par social.

Para que ello sea posible, una cuestión primordial y vital, es la economía del club, en la doble vertiente de ingresos y límite salarial.

Una vez puesto al día nuestro límite salarial, no sin esfuerzo, se hace imprescindible un ingreso extraordinario en las arcas del club, que permita realizar una plantilla competitiva para la lucha por metas importantes que redunden en un mayor apoyo social.

Sin perjuicio de la posible nueva inyección, procedente del contrato pendiente de formalizar entre la LFP y el Fondo de Inversión CVC, que nos puede dar la cifra aproximada de 12 millones de euros para fichajes y la nada desdeñable cantidad de 78 millones de euros para el pago de infraestructuras y gastos de gestión internos (mejoras técnicas en el estadio, nueva ciudad deportiva, sede social en Barcelona, mejoras en la inversión de ojeadores internacionales, etc.), este nuevo ingreso ha de proceder del naming rights del RCDE Stadium, como mínimo para los 7 próximos años.

Este debe ser, sin duda, el empeño directo, personal e indelegable del Sr. Chen, para encontrar en China a este inversor que haga posible un sueño para todos nosotros y, no menos importante, un sentido para lo invertido hasta ahora por el Grupo Rastar. Unos ingresos que elevarían el límite salarial exponencialmente y se complementaría, si se consigue la financiación del grupo inversor CVC, con la venta de los terrenos de la actual Ciudad Deportiva Dani Jarque, previa construcción de una moderna y más amplia Ciudad Deportiva en otra ubicación, lo que nos dará el suficiente músculo económico para afrontar una inversión en una plantilla que nos dé crecimiento en lo deportivo y en lo social.

Los sueños son la meta, la imaginación es el transporte y la realidad el punto de partida de este viaje.

Sr. Chen, Sr. Durán y Sr. Rufete ¿Nos subimos al tren?

Rafael Aguilar Hernando

Abogado, socio 2711 y accionista


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1 COMENTARIO

  1. Estoy de acuerdo con todo, o casi todo. Lo único que no me gusta es la referencia al otro, al ogro, a la bestia del pensamiento único. Nada nos aportan sus derrotas, fracasos y pérdidas por mucha repercusión mundial que tengan.
    Nosotros somos Nosotros, no somos ni ellos ni ninguno de los demás, ni de los que nos gustan y ni de los que nos disgustan: Somos Nosotros, Españolistas, Espanyolistes, Pericos y un sinfín de cosas y tradiciones que nos unen.
    Nuestras oportunidades nos las tenemos que crear nosotros mismos, creo que Mister Chen lo sabe, de nosotros depende que lo logre.

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