Es una de las caras más conocidas del motociclismo en España. Periodista deportivo desde hace casi 4 décadas, trata de combinar su ajetreada vida laboral (actualmente es el responsable y narrador de Moto GP en DAZN) con otra de sus grandes pasiones, el RCD Espanyol. Ernest Riveras se siente como un aficionado perico más, pero la manera en la que se acercó y vive el espanyolismo es muy especial. En La Contra Deportiva tenemos el placer de entrevistar a un gran aficionado blanquiazul y un excelente profesional del mundo del deporte.

Brian Calvo (BC): Buenas tardes, Ernest. Eres uno de los rostros pericos más populares. Sabiendo lo complicado que es en muchas ocasiones ser del Espanyol en Catalunya… ¿De dónde surge tu afición por el Espanyol?

Ernest Riveras (ER): Buenas tardes Brian. Pues muy probablemente surge de manera contraria a lo que la mayoría de gente le sucede, es decir, viene de tus padres. A mí me viene al revés, de mi hijo. Nunca he sido muy seguidor de fútbol. Me gusta verlo, pero tampoco soy un gran consumidor de información de fútbol.

Y de repente, mi hijo se hizo del Espanyol. Su mejor amigo era del Espanyol, todo el día hablaba del Espanyol. Yo no sabía que se había hecho tanto del Espanyol y con él empecé a ver fútbol. Para acercarte a tu hijo vas al campo, ir con la moto para tomarte una cerveza, estar en el campo y charlar… Poco a poco me hice socio para acompañarle y, sobre todo, seguidor de verdad cuando ves la realidad y lo que significa el Espanyol en Catalunya, en medios de comunicación y en perspectiva de la gente. Cada día te haces más del Espanyol y te radicalizas más en el buen sentido para defenderlo.

Cuando mi hijo empezó a ser muy del Espanyol estaba ya en la ESO, tenía unos 14 años y es un momento en el que te alejas un poco de los hijos por la propia naturaleza de hijos y padres. A mí me sirvió para acercarme más a él haciéndonos socios juntos, yendo al campo antes con la moto y pidiéndonos un bocata o cenando al salir del partido. Eso ayudó mucho al acercamiento y a mí me hizo cada día más y más perico.

Ernest Riveras y su hijo Pol en un partido del Espanyol en el RCDE Stadium.

BC: Una vez conoces el Espanyol y lo difícil que es su supervivencia en Catalunya con el Barça ocupando todos los medios de comunicación, viéndolo desde la distancia… ¿Qué te parece el tratamiento mediático que se le da al Espanyol en Catalunya?

ER: Lo que nos pasa al Espanyol yo creo que no le pasa a ningún otro equipo que comparte una ciudad con un gran equipo. Me hace gracia cuando amigos de Madrid me dicen «ah, pues como nosotros el Atlético de Madrid». No tienen nada que ver con nosotros. En Madrid es cojonudo ser del Atlético de Madrid, la gente no se esconde y dice ser del Atlético de Madrid. Hay otros equipos de otras ciudades que están parejos y el que está por debajo no tiene esa gran diferencia.

En cambio, a nosotros nos pasa porque el Barça es algo muy peculiar como entidad, club y realidad histórica. Como la situación en Catalunya, uno parece que representa a unos y otro representa a otros. Creo que ahí se han radicalizado y malentendido muchas cosas desde el primer momento y al Espanyol se nos ha dejado muy en segundo plano. Ni la gente saca pecho por ser del Espanyol ni se nos respeta en el sentido de la cantidad de seguidores pericos en Catalunya. Cuando hacemos alguna cosa grande como ahora subir a Primera, no ha tenido nada que ver con la actualidad del Barça que ha llegado a ser campeón de la Champions y le siguen millones de personas, pero aún así nunca hemos estado ponderados.

Hay una frase que me dijo Jordi Pujol, el ex presidente de la Generalitat, en un acto en el Museu del Deporte cuando todavía era presidente. Es una frase que siempre se ha dicho, pero es que a mí me la ha dicho Pujol a la cara. Me dijo: «aah, ets de l’Espanyol?» Le dije que sí soy del Espanyol. No recuerdo a qué venía, pero me preguntó. Me respondió: «vosotros sí lo tenéis mal: en España sois catalanes y en Catalunya sois españoles».

Es una frase que realmente, la miras fríamente y dices: es verdad. Siempre nos ven como el de allá, no somos nunca de aquí. Entonces así vivimos. Llega un momento en el que hay que reivindicarlo cada día. Yo lo reivindico. Tiene mucha gracia porque yo en TVE, ellos sabían que a mí no me gustaba el fútbol y de repente era socio y súper radical del Espanyol por defender el espanyolismo. Los pericos que habían allí, que eran pocos, como soy un tío muy vehemente siempre que había algo me llamaban como nuevo perico con mis argumentos y todo, para tratar de equilibrar un debate que está muy desequilibrado.

Ernest Riveras junto a Ander Mirambell y Albert Palau, realizador de TVE.

BC: Sobre este tratamiento mediático, ¿Crees que en algún momento cambiará?

ER: No. Hace muchísimo tiempo que digo una cosa que probablemente si no se ha hecho es porque es imposible o nadie le ha echado narices para hacerlo. Yo creo que lo primero que tenemos que hacer es tener nuestra propia identidad. Nosotros todavía no sabemos muy bien encontrarnos en esta Catalunya, con el Barça al lado siendo uno de los mejores clubs del mundo, compartir ciudad con el Barça… A ver cuánta gente lo soportaría. Lo que tenemos que hacer es encontrar nuestro lugar, definir qué queremos ser deportivamente.

Yo particularmente sería el Espanyol de toda la vida, pero mi filosofía sería ser el Catalunya FC. Sin cambiar el nombre, que se me entienda porque no lo quiero tocar para nada, pero sería el Catalunya FC. El Athletic Club de Catalunya. Un equipo de casa, en el que los chavales de la Damm, de la Gramanet, de Badalona… aunque fuesen del Barça, supieran que el sitio en el que se puede jugar es en nuestro equipo. Donde si hay tres duros, se lo dan a los chavales. Donde realmente hay una cantera en la que vas a llegar. Entonces la gente terminaría haciéndose de nuestro equipo porque disfruta muchísimo cuando juegan los chavales de la cantera. El Barça puede hablar de cantera y ha sacado a gente, pero los futbolistas que juegan sólo son dos de la cantera y ya alucinan con eso.

Nosotros deberíamos jugar a eso. El día que definamos lo que queremos ser, puede ser que haya un pequeño cambio, pero debe empezar por lo deportivo. Yo ahora mismo no sé lo que queremos ser. Hemos bajado a Segunda y volvemos a Primera, escuchas nombres de fichajes y digo… por favor, ¿en serio vamos a fichar a este jugador? Que no sé si es verdad o no, pero traer otra vez a jugadores veteranos que van a estar dos años aquí y no van a aportar nada… Lo que hay que hacer es blindar a jugadores como Pedrosa, si se va Marc Roca es porque viene alguien con 40 millones y que no se pueda competir con tal cantidad. Pero el resto tienen que estar aquí.

Y si hay que bajar alguna vez más a Segunda pues oye, se baja, pero se tiene una identidad. Ahora mismo no la tenemos, no sé qué somos. Somos «los otros» y yo no quiero ser eso.

BC: Sabiendo que te hiciste del Espanyol a través de tu hijo, ¿Cuál es tu primer gran recuerdo como seguidor perico?

ER: Tengo muchos como periodista de deportes. Cuando empecé en la radio, vivo al lado de Sarriá. Si el estadio aún estuviera de pie, viviría a 500 metros. He estado y he disfrutado mucho de aquello. El primer recuerdo que tengo es un poco de injusticia, fue empezar en TVE y me mandaron a la presentación del fichaje de Johan Cruyff por Núñez. Lo presentaron la misma noche en la que jugábamos la ida de la final contra el Leverkusen: para quitarle nivel a aquella temporada en la que habíamos llegado a la final y el Barça estaba fatal, presentaron a Cruyff a la misma hora que estaba jugando el Espanyol. Mientras salía Cruyff, los periodistas estábamos escuchando los goles de Soler, Losada. En aquel momento ni siquiera me di cuenta de lo que significaba quitarle importancia y bajar el suflé.

El primer recuerdo de ir al campo con mi hijo fue el de la final de Copa del Bernabéu y después el de la final de Glasgow de 2007. Ir aquella temporada a Montjuïc a ver los partidos europeos e ir a la final. Coincidió que estábamos con las motos en Le Mans y nos fuimos justo después de la final de Glasgow a Le Mans.

BC: Por el trabajo, a veces te impedirá ver partidos del Espanyol y otros grandes acontecimientos del club. ¿Qué mayor locura has hecho para ver un partido del Espanyol?

ER: Montarnos el viaje para irnos de Glasgow a Le Mans, desde Escocia hasta Francia para hacer el Gran Premio. Eso ya fue una locura. Y luego verlo en cualquier avión. Como hay tanto culé entre la gente de las motos, en los aviones al aterrizar me decían «¿qué haces?» «Viendo el partido del Espanyol» Y enseguida respondían «ay como sois los pericos». En realidad, la mayor locura que hemos hecho es esa, irnos a Glasgow y de ahí coger un avión para volver a Barcelona, aterrizar de madrugada después de la tristeza de haber perdido en los penaltis y, sin salir del aeropuerto, irnos con la bolsa para Le Mans.

BC: Tanto en el paddock como en la mayoría de círculos sociales, hay más culés que pericos. Aún así, en el mismo paddock ha habido personalidades pericas reconocidas como el piloto fallecido Dani Rivas. ¿Has conocido a pericos en el paddock? ¿En la actualidad hay algún piloto?

ER: Yo creo que algunos de los que presuntamente eran del Espanyol, lo eran por sponsors y porque el Espanyol estaba en el carenado de algún equipo, no porque el piloto lo fuera. El que sí conocí en el paddock es Alex Baldolini, un piloto italiano que se estableció en España, su mujer es catalana y muy perica. Entonces él se ha hecho del Espanyol de verdad. Eran socios, aquí en Cornellà me acuerdo de dónde tenían el asiento ya que los veía desde el mío y con él incluso hemos estado en «trobades de penyes».

Por lo demás, realmente en el paddock hay muy poca gente del Espanyol. La mayoría son del Barça, pero también de muchos otros equipos. El problema del Espanyol es que mucha gente que no es de Madrid, puede ser del Atlético de Madrid porque es un equipo que está luchando por la Liga y en Europa, tiene a Simeone que es el entrenador mejor pagado del mundo, puede tener a jugadores potentes… En cambio en el Espanyol no tenemos ni una estrella mundial. Alguien que no sea de Barcelona y que sea del Espanyol es rarísimo. Bueno perdona, un comentarista de la televisión inglesa que se llama Matthew Roberts, lo contrató Dorna y narraba su señal en inglés. Lo trasladaron a Barcelona y se hizo del Espanyol.

Hablábamos del Espanyol él y yo. Probablemente por su carácter, un hombre con espíritu de no ir siempre por el camino fácil de la vida, pues llegó a Barcelona y le pareció llamativo que el Espanyol sobrevivía contra un gigante como el Barça y se hizo perico. Pero realmente es muy difícil encontrar a nadie. También te digo una cosa: a mí en el paddock me mola mucho ser del Espanyol. A la que tengas una pequeña victoria, sacar mucho pecho y meterte con todo el mundo. Después piensas: mañana te darán a ti… Sí, pero mañana será mañana. Hoy lo voy a disfrutar. Y este año mira, nosotros hemos disfrutado bastante y a ellos no les ha ido del todo bien.

BC: Recientemente falleció Jason Dupasquier, piloto de Moto 3 por un accidente en unos entrenamientos. ¿Cómo se afronta un día de carreras después de conocer este suceso tan trágico y sin que nadie tenga ganas de continuar?

ER: Porque somos profesionales, es nuestro trabajo. En ese momento, cuando te enteras que fallece un niño de 19 años, más pequeño que mis hijos, no tienes ganas de nada sinceramente. Ni de narrar la carrera, ni los ritmos de carrera ni la vuelta rápida. Pero aunque nadie nos diga que él querría que hubiéramos corrido, porque ni lo sabemos ya que por desgracia no se lo hemos preguntado nunca a él ni a nadie, sí queremos pensar que ha fallecido haciendo lo que más le gustaba.

Él sabía que tenía ese riesgo. Los pilotos son los primeros en saberlo aunque no quieran pensar en ello ni verbalizarlo, pero en una carrera o un entrenamiento puede pasar esto. Entonces queremos pensar que lo mejor que podemos hacer es honrarlo sin quedarnos en casa o en silencio sino haciendo lo que más le gustaba. Por eso nos hacemos fuertes de corazón y seguimos adelante, pero no es nada fácil porque todo pierde sentido en ese momento. Preguntamos a Joan Mir que cómo un piloto puede hacer un minuto de silencio y después salir a correr. Nos dijo: «en ese momento, tienes que convertirte en un ser muy egoísta, correr por él y por ti. Olvidar todo y hacer tu trabajo». Si se decidiera suspender las carreras cuando pasan estas cosas, nuestro deporte y otros de riesgo pararían muchas veces. Aparte esto es un negocio también. Lo sabía Jason Dupasquier, Luis Salom, Dani Rivas… El negocio pasa por hacer carreras. Lo tenemos que hacer con el máximo respeto y rigor, pensando que lo estamos haciendo por Jason y pensar que Jason querría que fuese así. Él también querría correr honrando a esa persona, no dando palmaditas en la espalda ni dando el pésame sino haciendo el mejor espectáculo posible.

Dani Rivas posando con los colores del Espanyol. Falleció en julio de 2015 en un accidente múltiple en Laguna Seca.

BC: Entrando en un análisis más profundo sobre la temporada del Espanyol, ¿Cómo has vivido el ascenso?

ER: Con mucha alegría. En la Segunda División hay clubs históricos como el Zaragoza, equipo del que tengo amigos y al que le tengo mucho cariño, y es una categoría muy dura. Como no subas a la primera y entres en bucle de engancharte, te puede generar incluso problemas de estabilidad y futuro de la entidad. Si te quedas ahí y vas perdiendo dinero, todo son deudas y no tienes los ingresos que debes tener.

Ernest Riveras viviendo un partido del Espanyol en el RCDE Stadium.

He vivido la temporada con mucha angustia. Siempre pensé que subiríamos porque históricamente lo hemos hecho así, las cuatro veces anteriores siempre subimos a la primera. Igual que en Primera División teníamos un equipo renqueante, en Segunda estaba muy por encima de los demás. Pero claro, lo mismo que el Mallorca, el Leganés… Y como no te metas entre los dos primeros, juegas el playoff que ya sabes lo que es, a veces sube el sexto. Es una cosa muy bestia. Empecé con angustia, pero a la que empezamos a ir bien y a ganar partidos con calma fue una alegría. También es cierto que entramos en un momento del año de empatar algunos partidos: si lo miras bien, estuvimos 3 meses y medio sin perder, pero con 4 partidos seguidos empatando se nos iba el Mallorca y de repente te entra el ‘canguelo’. Menos esas dos semanas en las que me puse un poco nervioso, el resto he visto que íbamos a subir y con mucha alegría.

BC: ¿Qué crees que se hizo mal para descender y tener que pasar un año en Segunda?

ER: Te voy a decir una cosa Brian, soy muy perico y cada día lo soy más. Cada día soy más el azote de los culés, pero tampoco sé mucho de fútbol ni sé muy bien por qué pasan a veces ciertas cosas. No me da tiempo a hacer un seguimiento tan preciso semana tras semana. Al final me quedo con lo que me cuenta mi hijo, lo que me cuentan mis amigos y lo que voy leyendo.

También es cierto que fue un año en el que encadenamos el ir a Europa, una euforia. A equipos como el nuestro les suele pasar factura, ya que han jugado en Champions o Europa y han estado a punto de bajar o han bajado. Tener que abrir la temporada en el mes de julio y estar jugando partidos aunque fueran de «costellada» contra rivales muy flojos, tienes que estar en forma y acaba pasando factura. Y sobre todo es lo que te he dicho antes, no sé si tenemos clara nuestra filosofía deportiva. Con todo el respeto, a mi Javis Fuegos, Jurados y gente de este tipo de perfil no los quiero en mi equipo.

Quiero a los chavales, que cuando Melendo explota juegue todos los partidos, antes Marc Roca, ahora Melamed, Puado,… Si vamos a subir a Primera y fichamos a jugadores como Negredo que escuchaba el otro día, no sé si es verdad o no. Pero no por favor: traes un súper crack, un Osvaldo y lo rodeas de niños. Con ese equipo nos identificaremos. ¿Así no se puede ganar la Liga como lo que dijo Darder? Hay que decirlo, pero nosotros no podemos ganarla. Lo que sí podemos hacer son temporadas de estar entre el 10 y Europa. Ese debe ser nuestro objetivo por antigüedad del club, ciudad y el campo que tenemos. Tenemos que definir la política deportiva y decidir qué queremos. Si vamos a fichar jugadores de 33 años contrastados, pero que ahora no son los que necesitamos… Tenemos que volcarnos en la cantera y ser la cantera de Catalunya. La gente que es del Barça terminará queriendo jugar aquí y habrá más aficionados del Espanyol. O por lo menos no tener ese sentimiento de odio hacia el Espanyol.

BC: Has hablado de la importancia de mantener una identidad deportiva. ¿Te convence Rufete, el actual director deportivo del club?

ER: Si me pongo a opinar de esto es un poco ridículo porque no tengo un criterio. Soy un seguidor de corazón, pero no un analista futbolístico. He visto jugar a Rufete y me ha emocionado, pero ahora no puedo opinar sobre su función. Yo tengo mi filosofía que probablemente no se puede aplicar. A partir de ahí, no sé si tiene las manos atadas, si realmente tiene lo que se necesita para fichar a los jugadores que le irían bien al equipo o coger lo que puede en el mercado para reforzarlo.

Cuando un equipo se va a Segunda, echan al director deportivo y al entrenador. Es muy majo lo que yo digo de ser un equipo de jóvenes, jugárnosla en los próximos 10 años a encontrarnos y si eso pasa por tener que bajar y subir hagámoslo… Pero claro, el director deportivo y el entrenador se van a la calle con esa filosofía. Es muy complicado hacerlo. Este año habrá ido bien porque el equipo ha subido, pero también es cierto que venimos arrastrando una temporada pasada de sufrimiento y de jugadores que han continuado. Para mí, tener a Raúl de Tomás es la diferencia: tener un tío que te mete más de 20 goles.. Estos jugadores sí que son diferenciales. Gástate el dinero en ellos y el resto en mantener a los chavales

BC: ¿Raúl de Tomás es el único jugador que debería ser intransferible para ti o hay alguno más?

ER: A todos los chavales de la cantera los declararía intransferibles. Sólo les dejaría que se fueran si vienen el Bayern, el Barça, el Madrid, el Atlético de Madrid, el Manchester City o el PSG. No puede venir el Betis o el Getafe a quitarte un jugador. Esto es intolerable: no pueden venir estos equipos a quitarte un jugador. Hay que tener dinero para dárselo a los canteranos. Yo a todos los que han jugado este año los mantendría. Renovaría a Puado: no sé cuál es el problema, hay que darle el dinero que pida.

No podemos permitir que esté jugando la semana que viene en el Villarreal por mucho que haya ganado la Europa League. El Villarreal, el Getafe ni el Betis tienen que ser más club que el Espanyol. Pueden serlo el Madrid, el Atlético de Madrid y el Barça en España. El resto, tenemos que estar ahí peleándonos. La gente tendría que querer venir al Espanyol y en cambio se va. Eso es para mí lo más nefasto. En su día me indigné con lo de Verdú, que además era seguidor de las motos. Se fue al Betis: ¿cómo no pudimos retenerlo? O la salida de Álvaro Vázquez al Getafe. Esto no puede pasar. Con todos los respetos al Getafe, pero no nos lo puede quitar. Sólo los grandes, los de la Superliga que pagan a precio de oro. Así, podremos subir a los chavales y pagarles un sueldo para que les haga ilusión estar en el Espanyol. Ese es el gran problema.

BC: ¿Qué te ha parecido el primer año de Vicente Moreno en el banquillo del Espanyol?

ER: Me ha gustado porque era un entrenador que conocía muy bien la categoría y eso es importante. No sé exactamente si es un gran entrenador para Primera División, lo desconozco, pero a mí me ha gustado. Sobre todo su tranquilidad y sus maneras. Más allá de eso, también debo reconocer que no solo pasamos un momento malo, que nos salvó la victoria en Mallorca, sino que he visto muchos partidos en los que no hemos jugado bien como el del Sabadell en la primera vuelta. Nos tendrían que haber metido 3 y al final ganamos 0-1. Han sido partido que nos pasaba lo contrario de Primera División: teníamos las ocasiones y el rival en una ocasión nos metía gol y este año ha sido al revés.

No sé cuánto ha sido suerte y la superioridad psicológica respecto a los otros equipos. No soy un especialista en cuanto a táctica de juego, pero sí me gustó lo que vi del Espanyol y el perfil de Moreno. Ahora vamos a ver qué filosofía trae para la vuelta a Primera División.

BC: ¿Cuál sería tu top 5 de mejores futbolistas del Espanyol?

ER: Como soy un ‘perico nuevo’… En Sarrià lo vi como periodista, no militaba con el equipo. Empecé a verlo más con el final de la etapa de Montjuïc y sobre todo desde el primer día de Cornellà que ganamos al Liverpool. Aquel 3-0 fue un momento increíble con un equipazo. Tamudo, Riera, De La Peña… Toda esa gente me parecía brutal. Poco después trajeron a Coutinho… Me encantaba ese fútbol. Pero se nos murió Dani Jarque al cabo de una semana. Tenemos esa desgracia de que no nos dura ni dos minutos las alegrías. En eso tenemos mala suerte.

Meto a De La Peña, Dani Jarque, Tamudo. Te voy a decir una cosa: Tamudo es religión del Espanyol. Es incuestionable que es nuestra gran estrella, probablemente también Kubala, Zamora, Lauridsen y más históricos. Pero a mí, justamente al ser nuevo, hubo un año que estuve muy enfadado con Tamudo. En el año del gol de Corominas, que lo estábamos pasando fatal, era el capitán y no salió en todo el año a hablar. Uno está esperando a que el capitán del equipo salga en un momento así. Por eso, recalco que Tamudo es Dios en el Espanyol, pero fíjate si soy nuevo que incluso he llegado a estar enfadado con Tamudo. Si fuera un perico viejo, me tendría que lavar la boca porque Tamudo es Dios. En aquel momento no entendía la situación porque era un recién llegado.

BC: Este verano llegan los Juegos Olímpicos de Tokio tras el aplazamiento por el Covid-19. Sabiendo que también tienes grandes conocimientos sobre la cita olímpica… ¿Qué opciones le das a España?

ER: Van a ser unos Juegos muy raros después de moverlos un año y con toda la pandemia. Desde los Juegos de Barcelona y los intentos de Madrid, España tiene estructuras sólidas en el olimpismo y con el Consejo Superior de Deportes haciendo planes de ayuda a los deportistas. El olimpismo cada vez tiene más pedigree, ya que en otros momentos si no eras olímpico ganando una medalla, el resto no valía para nada.

Ahora, los nuestros van a llegar muy bien preparados y van a conseguir medallas. No sé si serán 20, 17, 15 o 12, pero el nivel de medallas será el mismo que en las últimas citas. Estaremos en una posición del medallero por detrás de las grandes potencias con el deporte como seña de identidad. Todavía nos falta un poco, pero ejemplos como la profesionalización del fútbol femenino y la subida del deporte femenino están ayudando mucho, además de otros deportes asociativos con marcas y empresas detrás que también ayuda. Creo que tendremos un buen resultado global.

BC: Para finalizar. El Espanyol ha vuelto a Primera y coincide con el regreso de Marc Márquez a la competición tras superar su lesión, aunque le está costando recuperar el nivel de antaño. ¿Qué ves más cerca, un título del Espanyol o un nuevo mundial de Marc?

ER: Evidentemente un nuevo mundial de Marc. Es un fuera de serie, una estrella del deporte. Cuando ha estado en forma, de los mundiales de Moto GP solo se le ha escapado uno. Volverá: este año no, pero el que viene estará desde el principio físicamente a tope y, aunque la moto vaya bien o mal, ahí estará.

Ernest Riveras realizando una entrevista a Marc Márquez.

Nosotros lo que tenemos que hacer es saber a qué queremos jugar, qué queremos ser y a partir de ahí llegar hasta donde podamos. Tenemos que ser como los de KTM en parrilla, han progresado mucho y saben a lo que quieren jugar. Han traído a Pedrosa para evolucionar la moto. Oliveira y Binder ya han ganado y ahí están. Eso es lo que tenemos que hacer: saber qué queremos ser y poner todos los medios para poder tener una alegría, una Copa del Rey, volver a jugar en Europa… Un deseo sería jugar la Champions, pero tampoco me quita el sueño jugarla. Estar regularmente entre la sexta posición y la décima lo firmaría, entrar a jugar en Europa, no tener apuros y poder llegar a unas semifinales de Copa del Rey o a una final y ganarla.

Y ganársela al Barça sería lo más, pero tampoco sé si querría una final contra ellos. Lo más normal sería que nos metieran 5 y que si Messi todavía estuviera pues 4 o 5 nos lo metiera él. Pero por otro lado sí la querría porque la posibilidad de poderles ganar algo tan directo es muy bestia. En nada más podemos enfrentarnos al Barça, ni en Liga. En Copa del Rey de 100 veces nos ganarían en 99, pero si pillamos una nos duraría toda la vida. Nos ha durado el ‘Tamudazo’ que en realidad para nosotros no fue nada pero nos marcó muchísimo, pues imagínate una Copa del Rey.

BC: Cuéntanos más sobre cómo vives la rivalidad Espanyol-Barça.

ER: Cuando me llamaban compañeros del Espanyol para que me enfrentara a los del Barça, los culés me decían: «en el Tamudazo no os iba nada y lo celebrasteis como si fuese una Liga». Yo les digo: suerte tenéis de que Tamudo os marcara aquel gol porque, con todo lo que dijo Mourinho de vosotros de lo de Stamford Bridge, imagínate si ese partido y esa Liga la ganáis con el gol de Messi con la mano. El primer gol lo metió con la mano. Si ganan ese partido y esa Liga, Mourinho todavía les está azotando. Nos tienen que dar las gracias por el Tamudazo porque sino esa Liga sería robada. Ahí los culés entran en bucle pensando (risas). Ese era mi discurso y es la verdad. También venían de empatar contra el Betis. Si hubieran ganado no se acordarían tanto… pero para nosotros eso fue una alegría máxima.

Cuando dicen que somos seguidores del Madrid o el filial del Madrid, digo: no habéis entendido nada. No hablo por todos los pericos, pero sí por los que conozco y no somos del Madrid. Nos molestan tanto el Madrid como el Barça porque los equipos grandes se quejan siempre de que les roban y en realidad a los que roban es a los demás. Pero cuando les toca a ellos se ve muchísimo. Históricamente, hemos tenido problemas con los clubs grandes, así que no lloréis. Ahora bien, nuestro rival es el Barça y queremos que pierda hasta entrenando. Y para el Barça su rival es el Madrid. Pues nosotros queremos que gane el Madrid.

Sé de culés que si ganan la Copa o la Liga y el Madrid gana la Champions, ya no vale para nada su temporada. Pues claro, yo quiero que el Madrid gane la Champions porque sé que sufre el Barça. Pero no porque sea del Madrid. Es algo que no entienden. Aún así, muchos lo reconocen y dicen que el Madrid no puede ganar la Champions porque sino su Liga ya no sirve para nada. Y eso que los entrenadores señalan la Liga como lo más difícil: ganarle al Atlético de Madrid, al Real Madrid, al Valencia, al Sevilla.. Pero aún así piensan eso.

Por eso cuando dicen que los del Espanyol queremos que perdamos, ellos quieren lo mismo con el Madrid. Y si el Barça está jugando la final de la Champions, quieres que la pierda. Y encima te miran con cara rara… No entienden una rivalidad que ellos mismos tienen con el Madrid. Ahora bien, tengo un amigo que me dice que se alegra mucho del odio de los culés hacia nosotros porque eso nos pone en el mapa. Eso significa que nos consideran, gracias por pensar en nosotros y mal. Si nos ignorasen, estaríamos dando tumbos por el mundo sin saber qué hacer. Que nos consideren aunque sea para odiarnos es perfecto.

BC: Muchas gracias por concedernos la entrevista, Ernest.

ER: Gracias a vosotros. Un abrazo y visca l’Espanyol.


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Periodista y redactor de La Contra Deportiva

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