Robert Hernando.- Hoy tenemos el placer de charlar para LCD con Carlos Marañón, Barcelona, 1974. Es director de la revista CINEMANÍA.

Licenciado en Derecho por la Universitat de Barcelona y en Periodismo por la Universidad de Navarra, es también columnista del diario AS, comentarista de partidos de fútbol en Movistar+, y comentarista de los partidos del RCD Espanyol en el Carrusel Deportivo de la Cadena Ser. También es colaborador habitual de la Cadena SER y Movistar+ en programas cinematográficos y deportivos, como las retransmisiones de los Oscar y La Ventana de Carles Francino y participa en las tertulias del programa Classic de José Luis Garci en 13TV. Ahora, también colabora con el más que interesante canal de YouTube «Saber y empatar».

Crítico de cine y ex futbolista, canterano del RCDE (hasta el Espanyol B, entre otros clubes), el cine y el fútbol son sus dos grandes pasiones. Ha escrito los libros Quedará la ilusión, una correspondencia durante el Mundial de Rusia, con Galder Reguera, Fútbol y Cine, el balompié en la gran pantalla y Un partido de leyenda. Historias de ‘Evasión o victoria’, entre otras presencias en libros colectivos. Es hijo de la leyenda viva más grande del Espanyol: Rafa Marañón, máximo goleador de la historia del club. Actualmente presidente de la Agrupación de Veteranos y consejero de la entidad.

R.H.- Antes de nada quería decirte que siempre, desde hace muchos años, he idolatrado a tu señor padre, pese a no ser yo una persona muy de idolatrar y, cada vez menos, hoy presumo de tenerlo como amigo. Creo que sé reconocer bien el valor y el trabajo de la gente que considero que lo merece, como es tu caso. Eres un gran ejemplo por tus valores como persona y como profesional, tanto hablando de cine como de fútbol, es una verdadera maravilla leerte y escucharte.

Carlos Marañón.- Muchas gracias, Robert. Te lo agradezco mucho, eres muy amable. En lo que dices de mí, como decía Di Stéfano cuando le daban premios individuales, «no lo merezco, pero lo trinco». En el caso de mi padre, toda la razón, creo que es historia viva de un club que a su vez es uno de los más grandes de nuestro país, aunque a veces se nos olvida lo importante que es históricamente el Espanyol.

R.H.- ¿Cuándo tomaste consciencia de que tu padre era un mito como Rafa Marañón?

C.M.- He convivido con ello siempre y lo he vivido siempre con naturalidad. En este caso, los futbolistas de los 70 y los 80 siempre han podido vivir sus vidas con mucha normalidad. Y mi padre, que decidió quedarse en Barcelona al acabar su dilatada vida deportiva, aun siendo navarro de Olite como siempre ha llevado a gala, se integró perfectamente en la sociedad, como profesional de la arquitectura y de la enseñanza universitaria, además de estar siempre vinculado al fútbol y al club de sus amores, nuestro Espanyol. De niño, en el colegio, ser el único perico era un problema, y ser hijo del capitán del Espanyol, aún más, pero es algo que curte. Y había mucha más igualdad entre los equipos de la ciudad, frecuentemente derrotábamos al Barcelona, así que siempre se podía dar la cara a los chulitos. Y los pequeños detalles que podía dar la fama entonces, que no era como ahora, los recuerdo con naturalidad: ir al estadio, conocer a los futbolistas, del Espanyol (sobre todo con Nando Molinos y su familia, íntima de la nuestra) de la selección, amigos de mi padre, convivir con ellos, notar el cariño de los pericos. Sí recuerdo una anécdota concreta, un día, yendo al cine (mis padres son grandes aficionados desde siempre) a ver una película muy concreta que luego ha sido clave en mi vida, en el Palacio Balañá de aquellos tiempos, que la cola para entrar daba la vuelta a la manzana, y ya nos volvíamos para casa cuando alguien desde la fila reconoció a mi padre, se ofreció a comprar las entradas y se negó a que se las pagásemos. Era Evasión o victoria, una película que me marcó hasta el punto de obsesionarme con ella y con el resto del fútbol que aparece en pantalla. Salíamos del cine ensayando chilenas y osvaldinas.

R.H- Tus grandes pasiones son el fútbol y el cine, si hablamos de películas de fútbol personalmente me han apasionado, obviamente, Evasión o victoria y Pelé, el nacimiento de una leyenda. Como serie la última de Maradona en Amazón me parece magistral ¿Qué cinco trabajos nos recomendarías tú por orden de mejor a peor?

C.M.- Evasión o victoria, por supuesto, hors categorie. Hay clásicos como la argentina Pelota de trapo, la británica The Arsenal Stadium Mistery y la española Once pares de botas, entre otras que están muy bien, pero te dejo cinco largometrajes recientes que me gustan, alguno de ellos es un poco raro: The Damned United (Tom Hooper, 2009), Buscando a Eric (Ken Loach, 2009), O futebol (Sergio Oksman, 2015), El segundo juego (Corneliu Porumboiu, 2014) y el documental Diego Maradona (Asif Kapadia, 2019). En el documental se están haciendo muchas cosas muy interesantes, y también en las series, desde Sunderland Til’I Die a Ted Lasso, y todas las series oficiales de los clubes, aunque traposas, tienen cosas que enganchan al futbolero, pero me parece que estamos empezando a tener un exceso de series, Sí me flipan cómo muestran el poder evocador del fútbol algunas pelis no exclusivamente futboleras: tanto Volver a empezar de José Luis Garci (1982) como El secreto de sus ojos (Juan José Campanella, 2009), como la reciente Fue la mano de Dios (Paolo Sorrentino, 2021)

R.H.- Fue la mano de Dios, la vi recientemente y coincido plenamente en que es una obra de arte… Ya puestos, indistintamente de la temática: ¿Qué películas o series actuales no nos podemos perder?

C.M.- Ahora mismo, temporada de Oscar, siempre hay cosas muy interesantes, pero me quedo con tres pequeñas películas, Licorice Pizza, de Paul Thomas Anderson, Drive my Car (Ryusuke Yamaguchi) y La peor persona del mundo (Joachim Trier). The Batman también me ha parecido un retorno interesante, aunque quiere parecerse a demasiadas otras cosas a la vez. En cuanto a series, creo que vemos series por encima de nuestras posibilidades, que tenemos que ver más cine, porque hay series de un nivel medio bajo que vemos simplemente por el enganche y la comodidad del formato. De los últimos meses me han gustado:  Solo asesinatos en el edificio, la de los Beatles: Get back de Peter Jackson, Mare of easttown, y las de Marvel, con Bruja Escarlata y Visión en cabeza, Mandalorian y Bobba fett, Succession y Ozark, como placer instantáneo para dejarse enganchar

R.H.- Coincido en Succession, me parece de lo mejor que he visto y Ozark que es genial, pero si me permites añado a los grandiosos Peaky Blindres en cuanto a series. Yo que soy también más de cine, de las últimas me quedo con las de mi mayor ídolo cinematográfico Clint Eastwood, impresionantes Cry Macho, El Francotirador y Golpe de Efecto, pero, hay una especialmente que sin esperarlo demasiado me pareció una pedazo de obra de arte: Richard Jewell.

Eres una persona muy polifacética y prolífica. Como explicaba en la introducción has publicado varios libros sobre la simbiosis entre el fútbol y el cine, el último creo que es “Quedará la ilusión” con Libros del K.O, junto con Galder Reguera. Háblanos un poco de ellos.

C.M.-No os quiero aburrir. Mi faceta de escritor de libros responde a mis dos pasiones. Mi primer libro fue con mi amigo Sergio Amadoz, un libro sobre los 75 años del Erri-berri de Olite, el equipo en el comenzó de niño mi padre y toda mi familia, incluido yo, y con el que pude ascender a Tercera división por vez primera en su historia cuando estudiaba en Pamplona. Luego estuve unos años preparando la que sería mi gran obsesión: Futbol y Cine El balompié en la gran pantalla, un libro que indaga sobre todas las películas que se han hecho alrededor del fútbol.

Tiene unos añitos y se podría hacer una bonita nueva edición, pero se necesita mucho tiempo. Después escribí un libro sobre Evasión o victoria: Un partido de leyenda, la película más mítica sobre fútbol que se ha hecho jamás. La Casablanca del fútbol. En él contaba todas las anécdotas alrededor de la película. Y mientras he seguido escribiendo sobre cine en Cinemanía y otros libros colectivos sobre cineastas y películas míticas, escribí una correspondencia con mi amigo Galder Reguera, el responsable de la acción Cultural en la Fundación del Athletic Club de Bilbao, una institución absolutamente única y que lidera las iniciativas culturales sobre fútbol a nivel mundial. El libro es un cruce de cartas real, aunque de vocación literaria, entre dos amigos, ambos padres durante el Mundial de Rusia 2018, en el que hablamos de fútbol, de paternidad y un poco de todo. Aunque en mi caso hablo sobre todo de Elena, de su enfermedad y de lo que pasamos en esos días juntos inolvidables. Como sabes, Robert, Elena, una luchadora, una jabata, mi guía, mi brújula, falleció de Cáncer-Sarcoma hace año y medio, así que todo aquello late muy profundamente en mí. E incluso los duros momentos de la enfermedad son instantes absolutamente bellos e inolvidables ahora.

Por cierto, en breve sale el libro de los 120 años de historia del Espanyol, y he tenido la gran fortuna de que me ofreciesen escribir un capítulo, el que se refiere a la temporada del ascenso, que fue además el de la pandemia y el del fallecimiento de Elena, con lo que ha sido algo muy importante para mí, todo un orgullo.

R.H.- Sabes que seguí en su día toda la enfermedad de Elena, mucho antes de que yo padeciera mi Cáncer-Mieloma Múltiple y su manera de afrontarla con esa sonrisa siempre a mí personalmente me ha servido de gran ejemplo, igualmente como la afrontó mi madre por dos veces y mi padre hasta que finalmente también falleció de cáncer. También tu lucha y la fortaleza que has mostrado, tu forma de tirar adelante me parece un ejemplo impagable para los familiares que pasan por esto, porque cierto es que los enfermos lo pasamos mal y llevamos lo nuestro, pero las familias son los grandes olvidados y damnificados de un proceso tan duro. La sonrisa de Elena es un faro que siempre nos guiará a los que seguimos en la trinchera. Como bien dices, y en esto lamentablemente yo no había caído en la cuenta, hasta algunos de los momentos duros cuando echas la vista atrás son tremendamente tiernos y bonitos de recordar con una visión más retrospectiva y calmada.

Ahora, charlemos un poco de fútbol. ¿Qué posibilidades le ves al actual Espanyol en esta Liga?

C.M.- Si somos realistas quedar los décimos sería como ganar la Liga. No veo posible meternos en Europa como en el año de Rubi, pero sólo el hecho de ser recién ascendidos y que exista la posibilidad me parece para estar muy contentos.

R.H.- La afición en general se queja de “falta de ambición” ¿lo percibes también así?

C.M.- Mi ambición es seguir sumando temporadas en primera división y no volver a caer en el pozo en los próximos 50 años. En 86 años en primera división, quinto equipo histórico en temporadas, por delante incluso del Atlético de Madrid, hemos sido tres veces terceros. Ese es nuestro cielo. ¿De verdad ahora hay que estar luchando por la Champions? En la última temporada en primera estábamos jugando Europa League. Tenemos al máximo goleador español. Si lográramos mantenerlo y mejorar la plantilla, podríamos pedir un nuevo salto. Ahora mismo, con 36 puntos, duodécimos empatados con el undécimo, tras haber ganado al Real Madrid y haber peleado contra el Barça allí (un penalti escandaloso) y en casa, si acabamos en esta línea, ojo, yo estoy más que satisfecho. Mi equipo a mí me da mucho. No me da todo lo que sueño, pero me da mucho.

R.H.- ¿Qué opinión te merece la siempre cuestionada gestión de Rufete?

C.M.- Yo creo que los resultados hablan por sí solos: tras el año aciago del descenso, tan triste para todos, hubo que hacer tabla rasa y en el último mercado de invierno del descenso se compró futuro, se invirtió bien y se hizo la base del equipo que tenemos hoy. Hemos ascendido como campeones brillantemente y luchamos ahora mismo por meternos entre los 10 primeros de Primera división. Creo que es para valorarlo positivamente, muchas veces se nos olvida demasiado rápido de dónde venimos. No me gustan las aficiones que no viven pegadas a la realidad. Es bonito tener deseos y soñar, pero también saber que cada punto en primera división, y no te digo ya cada victoria, ahora que estamos cerca de las 1000, hay que celebrarlos como si fueran oro. Valorar más lo que tenemos es la base para crecer. Y estamos lejos de tener un equipo para luchar con los seis primeros que van a Europa. Y más: fíjate cuáles son el 7, 8 y 9 de la Liga ahora: Villarreal, Athletic y Valencia. ¿De verdad tenemos entidad hoy para competir con ellos? Pero entiendo todas las opiniones, la ilusión es libre y el fútbol lo aguanta todo, por eso nos fascina: yo quizá sea un perico acostumbrado a sufrir, y ya me gusto en el papel.

R.H.- ¿Qué tres jugadores de la actual plantilla tendrías siempre en el verde?

C.M.- Cuatro: Diego López, Adrià Pedrosa, Sergi Darder y Raúl de Tomás.

R.H.- Ha sido un placer charlar contigo Carlos, con un comunicador como tú siempre es un verdadero compartir opiniones. Hablar de fútbol y de cine. ¿Qué más se puede pedir?

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