Miguel Ángel Chiquillo.- Hoy tengo el inmenso orgullo y placer de entrevistar para LCD a don José Luis Mesas Toro, socio número 476, tiene 83 años de edad, 51 de ellos socio del Reial Club Deportiu Espanyol, desde 1967 ¡casi nada!.

Nació en Almeria el 18 de agosto de 1935. Le gusta decir que solo fue allí para nacer, pues vivió en Palma de Mallorca toda su vida hasta que fue destinado a Barcelona en el año 1960, al haber aprobado la oposición de técnico superior de Correos. José Luis se considera mallorquín de corazón. Aquí en nuestra ciudad conoció a su mujer con la que se casó en 1964, teniendo 3 hijas. Las tres son periquitas, dos de ellas socias del Español. Una de ellas es nuestra colaboradora Rosario Mesas Company, incansable e indomable españolista de corazón y espíritu allí donde las haya. De casta le viene al galgo.

 

José Luis Mesas con su hija Rosario, colaboradora nuestra, el día de la entrega de su diploma por sus Bodas de Oro como socio.

Apasionado del futbol, al llegar a Barcelona iba un domingo a Sarriá y otro domingo al campo de Les Corts… Acabó haciéndose socio del Español. Cuando iba a Sarriá con su familia recogía a todos los vecinos mayores de su barrio, a todos los abuelitos pericos que también iban al campo, para que fueran con él y no tuvieran que coger el autobús.

Ahora a sus 83 años sigue yendo a ver a su Español, ahora a Cornellá si hay un buen horario y no hace frio, llevándolo sus hijas.

Por su mirada y su frescura al hablar nadie diría la edad que tiene. Se emociona y le brillan sus vivaraces ojos cuando habla de su gran pasión junto a su familia, el RCD Espanyol.

 

José Luis Mesas recibiendo el diploma  del club de manos de Chen por sus 50 años como socio.

M.A.Ch.- ¿Cómo y por qué un mallorquín como Vd. se hizo socio del RCDE?

Porque me destinaron a Barcelona en 1960 por mi trabajo. Yo era socio del Mallorca y al llegar a Barcelona, iba un domingo a ver al Español, y un domingo, a ver al Barça. Me hice periquito enseguida. Me gustó más el ambiente y el campo, pues la verdad es que en Sarriá se veía muy bien el fútbol. Además enseguida hice muchos amigos allí.

M.A.Ch.- En sus 50 años de socio españolista habrá vivido mil y una anécdotas, ¿nos puede contar algunas de ellas?

Recuerdo que en aquella época, donde me sentaba en Sarriá, había un socio que llevaba un loro, otro una corneta, otro la bota de vino… siempre había mucho ambiente y se compartía todo. Recuerdo también con mucho cariño a Dámaso con su bombo dando vueltas y vueltas a Sarriá…¡¡todos lo aclamábamos siempre!!. También recuerdo, en la UEFA del 88 cuando vino el Milan a jugar a Sarriá, que hubo incidentes causados por los tifosi, y me empujaron por General Mitre y caí al suelo. Afortunadamente no me hice daño, ¡¡pero tardé un buen rato en encontrar el zapato que había perdido en la caida!!

M.A,Ch.- ¿Cuál es su mejor recuerdo, su mejor vivencia como perico? ¿Y la peor?

Mi mejor recuerdo fué la liga en la que quedamos terceros con Santamaría y la final de la Copa del Rey de Valencia. Era la primera vez que podía asistir a una final del Español, y la ví con mi hija Rosario.

El peor recuerdo… sin duda la primera vez que bajó el Español a segunda división; y por supuesto, la demolición de Sarriá. También fue muy triste la final de la UEFA en Leverkusen. La vimos en casa por la televisión, y creo que fue la primera vez que derramé unas lágrimas por mi equipo. Le dije a mi hija que ella aun podría ver alguna final más, que era joven, pero que yo…yo ya no tendría otra oportunidad como aquella. Felizmente me equivoqué, pues he podido ver otra final de la UEFA y dos de la Copa del Rey.

José Luis con sus nietos disfrutando de un partido en el RCDE Stadium.

M.A,Ch.- ¿Qué es para usted ser perico, ser del Espanyol?

 Ufff. Para mí ser perico supone un sentimiento muy grande, algo inexplicable, con la de disgustos que me ha dado…pero es algo que se lleva dentro y no te lo puedes arrancar.

M.A.Ch.- Ese sentimiento lo ha transmitido a su familia, a sus hijas, ¿verdad?

Este sentimiento tan grande lo he transmitido a mi mujer y a mis tres hijas, dos de ellas, socias, con las que voy al campo. Es un sentimiento tan noble y poderoso que se transmite fácilmente y sabes que perdurará siempre.

M.A.Ch.- Usted  ha vivido la época de Sarriá, la de Montjuic, la de Cornellá… ¿Cuál es para usted la mejor?

Sin duda para mí, la mejor época fué Sarriá. Aunque recuerdo con emoción los actos del centenario en Monjuic, ya que fuimos toda la familia. Igual que la inauguración de Cornellá, cuando salimos todos juntos desde San Salvador, en pleno veraneo.

M.A.Ch.- Con 51 años de militancia espanyolista a sus espaldas y visto en perspectiva ¿qué opina de la evolución del fútbol de los años 60 al actual?

En el futbol de antes, había sobre todo más deportividad, más valores…ahora predomina sobre todo el aspecto económico y la tiranía de las televisiones.

M.A.Ch.- ¿Y la evolución del RCD Español, ¿ha ido a mejor o ha emporado en estos 50 años?

Cuando estábamos en Sarriá, a pesar de dolorosos recuerdos como las veces que bajamos a segunda, estaba muy contento con mi Español, pero el exilio a Monjuic… fué muy penoso y difícil. En la actualidad, sobre todo ahora que tenemos campo propio, soy más positivo con la evolución del Español. Además, estoy seguro que esta temporada conseguiremos grandes logros.

M.A.Ch.- ¿Cuál ha sido el mejor jugador de nuestro club que haya podido disfrutar viéndolo en el campo?

Es difícil escoger sólo a uno, pero me quedaría con Amiano, Marcial y Marañón.

M.A.Ch.- ¿El mejor entrenador?

Para mí sin duda, Santamaría.

M.A.Ch.- ¿El mejor presidente de nuestro club?

El mejor presidente… pues serían para mí dos: Vilá Reyes y Meler.

M.A.Ch.- ¿Qué opina de mr. Chen y su proyecto?

Por ahora veo bien el proyecto del Sr. Chen, al menos ha devuelto la ilusión al españolismo y eso, en futbol, es importantísimo. Sobre todo en un club como el nuestro, un club modesto, pero muy pasional y aguerrido.

M.A.Ch.- ¿Y de los culés en la directiva?

Me parece fatal que haya culés en la directiva… para mí eso es el cáncer de nuestro club. Por muy profesionales que puedan ser, no sienten ni entienden la esencia del españolismo ¿Realmente no tenemos a nadie mejor de entre los nuestros? No lo entiendo.

M.A. Ch.- ¿No ha perdido alma, romanticismo el fútbol, el RCDE por culpa del mercantilismo?

Quizás sí que se ha perdido cierto romanticismo, cierto apego, pero el alma, el alma del Español no se perderá. El alma verdadera es la afición, esa que tanto ha sufrido y esa que jamás dejará de apoyar al equipo.

M.A.Ch.- Muchísimas gracias José Luis por esta lección de españolismo y de dignidad en forma de entrevista que nos has concedido a LCD. Pericos como tú, con 50 años de ejemplo y españolismo militante a tus espaldas son los que han hecho grande e imperecedero a nuestro Club, por encima de las personas, los jugadores y los directivos.

Los señores Mesas con su hija Rosario y sus nietos en el césped del estadio. Tres generaciones de españolistas.

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