Me decido a dar mi opinión una vez certificado el ascenso a primera división de nuestro Club. Amo estos colores, en sus gradas he pasado de los mejores momentos, he conocido a los mejores amigos y me siento como todos ustedes parte de él. Cada vez me cuesta más reconocerme en el Club, una Institución sin rumbo, llena de complejos en la que cada vez hay una brecha más grande entre la Institución y la masa social.

El descalabro deportivo consumado con el descenso de la temporada pasada viene acompañado con un descalabro institucional que se arrastra desde hace muchos años, ha sido de tal magnitud que si no fuera por el Sr. Chen no sé en qué situación nos encontraríamos, bueno sí lo sé, pero no es motivo de este escrito, sólo recuerdo que quien siembra vientos recoge tempestades.

Con el ascenso del primer equipo a Primera División, después de recuperar en lo deportivo la categoría que nos merecemos, ahora toca lo más difícil ,mirar al futuro con ilusión e intentar dejar de tocar fondo tanto en lo institucional como en lo social, aspectos fundamentales en la buena salud de una Institución centenaria como la nuestra, y digo nuestra Sr. Chen, porque aunque usted haya pagado un buen dinero, no deja de ser un Club Deportivo y por lo tanto los socios y accionistas tenemos mucho que decir aunque nunca nos sentimos escuchados por su Consejo de Administración.

La deriva de la Institución, cada vez más en minoría recuerden por favor las paupérrimas asistencias durante las últimas temporadas pre-pandemia, en las que tuvimos las peores asistencias de 1ª división, Quo Vadis Español?, a posiciones antagónicas con su fiel hinchada para intentar contentar a no sé qué gurús del futbol y de la Cataluña más rancia y paleta que tenemos que sufrir. Como socio, aficionado y accionista entono el mea culpa por haberme dejado convencer sin resistencia, para mantener una supuesta paz social, al cambio de nombre, a la renuncia del bilingüismo en nuestro himno, incluso se ha llegado a intentarnos convencer de llevar sólo banderas blanquiazules al Estadio y tantas y tantas cosas que hacen que no me reconozca en el Club de mis amores. Por una vez unámonos y defendamos a nuestro Club, intentemos dejar a nuestros hijos una Institución digna de nuestros antepasados, una Institución barcelonesa de nacimiento, por lo tanto catalana y española tal y como su nombre e historia indican. Es hora de sincronizar a la afición con la Institución, dejarnos de mentiras piadosas, tipo todo el mundo cabe en nuestro Club, pues señores no es verdad, somos el Real Club Deportivo Español de Barcelona y al que no le guste, ahí tiene la puerta abierta.

Pongamos entre todos nuestro granito de arena, demos ideas, abramos espacios de opinión, que les llegue nuestro descontento por la actual situación. Hay tanto por hacer, el potencial es tan grande y por último aprovecho la ocasión para adherirme al “ Volver a las raíces , para crecer en la élite”. No les molesto más.

MARCOS SCHWARZER CANALS

«CACO»

ACCIONISTA


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