El descenso del Espanyol le ha permitido recibir una ayuda de 30 millones de euros, que se sumará al presupuesto con el que ya contaban para esta temporada. Así, el total rondará los 50 millones de euros, lo que le sitúa en lo más alto de la lista de clubes de Segunda. Hasta ahora, el límite lo había establecido el Girona con 29,2 millones de euros. Desde el punto de visto económico, el Espanyol parte como favorito para hacerse con uno de los puestos de ascenso, pero ¿cómo afectará la obligación de conseguirlo a su desempeño en la competición?

Es evidente que, si solo nos fijamos en el presupuesto, debería ser un claro favorito, aunque hay que pensar que una competición futbolística en formato liga, donde intervienen un sinfín de factores psicológicos y físicos, no funciona igual que una partida de póker: si en un pacto por ICM (Independent Chip Model) se presupone que un mayor «presupuesto» implica más posibilidades de victoria en la partida, en el fútbol aparecen otros condicionantes, como ver si la presión del ascenso afecta al rendimiento de los jugadores y a la propuesta técnica del entrenador.

Por el momento, los tres primeros partidos se han saldado con dos victorias y un empate. El equipo se estrenó en la Segunda División Española, tras 26 años sin pisarla, con un triunfo en apariencia cómodo frente al Albacete. Los jugadores salieron al campo con ganas de hacer bien las cosas, se dejaron la piel sobre el césped y demostraron que la plantilla cuenta con calidad y recursos para superar el reto que supone mantenerse en la parte alta de la tabla en una liga tan exigente y dura como la SmartBank.

Vicente Moreno apostó por la continuidad y planteó un once inicial conservador, en el que solo incorporó dos novedades, Miguelón y Fran Mérida. Ambos demostraron que están llamados a aportar grandes cosas al equipo, sobre todo Mérida, que participó activamente en dos de los tres tantos de los pericos.

La segunda jornada, sin embargo, sirvió para entender la dificultad que conlleva la categoría. Un Mallorca correoso, bien asentado en el terreno de juego, frenó el buen arranque de los de Moreno, a pesar de que el Espanyol empezó dominando claramente el encuentro. Los baleares, con un juego centrado en el orden defensivo y la gestión de los tiempos del partido, consiguieron arrancar un empate en su visita.

Aunque se logró un punto, el choque contra los mallorquines hizo que apareciesen algunos fantasmas: ¿puede mantener la intensidad el equipo cuando no consigue adelantarse en el marcador en los primeros compases del partido? ¿Siente en exceso la presión del resultado frente a rivales que presentan una propuesta conservadora? ¿Es necesario trabajar el aspecto psicológico de la plantilla para que la impaciencia no ponga en riesgo la portería de Diego López?

El encuentro con el Oviedo sirvió para ver trabajar al equipo sin balón. En el arranque, los azules se hicieron con el control del esférico, con una presión en campo del rival muy intenso y recuperando balones con relativa facilidad. Nieto y Viti generaron problemas desde la banda derecha, al igual que los desmarques de Obeng, pero Diego López demostró su solvencia bajo palos y frustró todas las situaciones de peligro con las que se topó.

El Espanyol supo resistir los primeros 25 minutos con un juego posicional bien definido, momento en que David López y Fran Mérida tomaron los mandos de la medular y el dominio cambió de bando. Fue clave la salida al campo de Raúl de Tomás, que cambió el rumbo del encuentro anotando dos tantos.

El delantero, con una cláusula de 60 millones de euros, se mantiene a la espera de recibir una oferta que iguale su salario para salir cedido a un equipo de Primera División y pidió quedarse fuera de la alineación (y evitar así una posible lesión), pero no dudó en salir al terreno de juego para ayudar a sus compañeros. La necesidad del club de aligerar la carga salarial para incorporar a nuevos fichajes como Keidi Bares, para lo que la salida de Raúl de Tomás sería clave, choca así con la dependencia del talento del jugador para solucionar partidos en los que no son capaces de abrir el marcador.


Comentarios

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Nombre