Como muchos de vosotros sabréis (aquellos que me leéis aquí o en mi bitácora personal) soy un enamorado tanto del rico vocabulario de nuestro idioma como de los diferentes “trucos” lingüísticos habituales en la literatura de cierto nivel. Símiles, pleonasmos, ironías, metáforas, y, sobre todo, mis tan apreciados oxímoros. Y justamente un oxímoron es el que uso para encabezar este pequeño comentario. Un frío ardiente.

Porque justamente eso es lo que sentí este domingo pasado en el campo de la Unión Deportiva San Sebastián de los Reyes, del “Sanse”, en el que nuestro equipo se batió en la Copa del Rey, logrando un justo triunfo, a unos 0 grados centígrados. Y digo cero, aunque al llegar al estadio el termómetro marcara dos grados negativos.

Esta jornada desangelada, fría, en un campo de segunda B enclavado entre grandes superficies comerciales, gigantescos aparcamientos, autopistas y rotondas varias, volvió a demostrar esa diferencia que nos caracteriza a los pericos. Esa “Maravillosa Minoría”, que desde el año 1900 lucha contra viento y marea (y contra el calor, el frío, la niebla, la lluvia, el granizo, la distancia, los precios abusivos, los peajes, el coste de la gasolina, los medios culés et al), no se amedrenta ante nada, no se hunde por sus malos resultados, no teme la derrota ni se desespera pensando que puede perder la categoría y bajar a segunda división. Simplemente sigue a su equipo, con ilusión y constancia, para insuflar un poco o un mucho de ánimo a nuestros jugadores y ayudarles a superar cualquier obstáculo.

Había pericos residentes en Madrid, otros venidos desde Barcelona, Salamanca y otras poblaciones, y los pocos que podrían haber acudido, pero al final desistieron, no lo hicieron por el abusivo precio de la entrada. Algo comprensible, por otro lado, sobre todo en estos tiempos de crisis, incertidumbre, sueldos bajos y peores expectativas de futuro. Todos abrigados, todos animando sin parar, todos “unidos, confiados y optimistas, bien dispuestos a luchar”, como rezaba la primera estrofa de nuestro antiguo himno.

Y entre todos estos pericos de bien tuve el honor de conocer en persona a los encantadores Dieter y Amanda Wiggert, ejemplares personas que no sólo son seguidores acérrimos de nuestro querido club, sino que enciman se dedican a ayudar al prójimo de forma altruista, sin aspavientos ni ínfulas, simplemente haciendo el bien porque sí. (Si queréis ayudar en la campaña de ayuda que organiza Dieter, podéis informaros en su página de FB: https://www.facebook.com/dieter.wiggert

Una manera de ser que encaja totalmente con lo que los españolistas hemos sido desde nuestros inicios: personas fieles, solidarias, generosas y modestas. O también “raros, locos, ilógicos e imprescindibles”, como nos ha bautizado Dieter en sus bonitas sudaderas.

Nos quedan por delante bastantes sufrimientos y partidos harto difíciles, como por ejemplo el que tenemos que disputar el domingo que viene en Villarreal, pero conociendo a nuestra afición, no dudo que entre todos conseguiremos mantener la categoría. En Sanse todos opinamos lo mismo: nos salvaremos. Desde los abuelos, pasando por los animosos jóvenes venidos de Barcelona y los cada vez más numerosos chinos que asisten a nuestros partidos, hasta algún que otro periodista que andaba por ahí, todos coincidimos: nuestro querido Real Club Deportivo Españyol saldrá del pozo en el que está metido y volverá a alzar el vuelo, rompiendo las heladas nubes con el calor de sus sentimientos y el ánimo de sus cánticos.

Lo dicho, un frío ardiente que nos ayudará a superar todas las adversidades. Empezando en Villarreal, con las gradas a reventar de pericos, de esos fieles seguidores que nunca fallan.

Como Mauricio Pochettino.

¡Adelante Mágico! Siempre #RCDE.

ERNESTO MARTI WETZEL

CONSULTOR PERICO


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